Reunión de padres

Tengo el blog un poco retrasado, tengo más cuentos por subir, un post sobre el cumpleaños de Nacho y un puñado de anécdotas y de cosas que me gustaría compartir pero no me resulta posible porque ando desbordada y agobiada por el maldito-bendito trabajo y estoy con falta de tiempo y descanso, que no por falta de ganas porque esta ventanita al mundo es la que me mantiene la salud mental y me “desatasca” las neuronas.
El pasado mes de Junio nos reunimos como cada año, un grupo de madres y padres que aunque apenas nos conocemos si que tenemos en común muchísimas cosas: la primera vez que nos reunimos fué en el 2007 viendo que China se estaba poniendo muy difícil Eduardo y yo habíamos abierto otro expediente de adopción en Kazajstán, habíamos abierto –en realidad-otra puerta de esperanza en ese país y muchos fuimos por conocer gente que tenía las esperanzas puestas en el mismo sitio en un remoto país del que nadie hasta entonces había oído hablar.
En aquella primera -para nosotros- reunión apenas había niños, pero si muchos futuros padres y madres con ganas de serlo, Adolfina sería la que viajaría más pronto a por su Ayana, y conocimos también allí a Evelyn con la que coincidiríamos dos años después en Ust-kamenogorsk y en la misma casa de niños la esperaría a ella su Nikita y a nosotros nuestra Diana, a Gloria que ya luchaba por que la dejaran adoptar a su hija, a Piedad, que a la fuerza tuvo que desviar sus pasos a Rusia en donde les esperaba su niña…y bueno entre muchos más de aquella primera vez, a quien año tras año se ha encargado de hacer posibles esas reuniones: Rafa, su mujer Carmen y su ya por aquel entonces preciosa hija Kazaja Irina con la que muchos de los aspirantes a padres nos fotografiamos para el álbum dossier de fotos para el expediente de adopción. (¡Cuánto ha crecido desde entonces!)
Este año nos juntamos más de una veintena de familias, cada una con sus hijos, kazajos, rusos y los nacidos aquí, biológicos o no da igual, nuestros hijos, todos españoles vinieran de donde vinieran y la razón más importante de la reunión era la preocupación de todos por lograr la normalización ante la administración de nuestras familias.

Daba gusto ver esas mesas nutridas de padres con sus aspiraciones ya satisfechas, orgullosos de haberlo conseguido pese a todas las trabas y cada uno con su “logro” corriendo y enredando por allí. (He adjuntado fotos en las que aunque se percibe el buen ambiente y lo a gusto que estuvimos los niños –sobre todo- no son reconocibles, hay muchos padres que no quieren que sus hijos aparezcan y creo que por el tamaño y la imposibilidad de agrandar las fotos su deseo es respetado.)
En el tiempo interminable que dura el proceso de adopción todos los que aspiramos a ser padres de este modo, pasamos por un sinfín de pruebas : cursos ineludibles en horario laboral, entrevistas con psicólogos y trabajadores sociales, escrutinio de nuestras personalidades, economías, salud, modos de vida y costumbres, de nuestro pasado, personal y familiar…etc. Pruebas y exámenes que deben de superar los aspirantes a padres para poder optar a la adopción. Esto que desde un punto de vista práctico pudiera ser hasta conveniente para depurar las listas de demandantes, resulta una carrera de obstáculos cuya yincana consiste principalmente en manejarse en los múltiples despachos y resolver y reunir los infinitos certificados que te exigen aprendiéndose bien los pasos de expedir en el centro, ministerio,consulta médica,oficina etc y pasar por notario, apostillar, etcétera …un sinfín de etcéteras a lo largo de meses y meses incluso años (cuatro nos llevó a nosotros)…
Luego vendrán las más duras pruebas: tiempos tan dilatados –a veces por causas absolutamente absurdas - que acaban con la juventud de los aspirantes, países que se cierran o cambian sus requisitos dejando fuera a muchos aspirantes a padres en las mismas puertas de conseguirlo, convenios que nunca llegan a firmarse, engaños de tramitadores o intermediarios… (Aquí cada uno podrá añadir-seguro- su propia lista)
Viajes a países remotos donde dependes de absolutos desconocidos que son los que se van a encargar de negociarte (asignarte y tramitarte) lo más trascendental y decisivo de tu vida: tu hijo.
Todos sin excepción de los que nos juntamos en Motril, habíamos pasado por lo mismo, algunos con circunstancias más o menos complicadas, porque en el proceso y en el viaje las cosas por las que hay que pasar son muy complejas pero siempre encuentras a alguien que ha pasado momentos y situaciones más delicadas, hasta llegar a un punto, -en el que yo me encuentro- en que das gracias a Dios porque conociendo a posteriori todo lo que podía haber pasado, sientes que tu historia, la de la adopción, no deja de ser un camino espinoso con una meta alcanzada y un final feliz, que en realidad es el principio .
Ahora nos queda la lucha por nuestros hijos, la de cualquier padre o madre y una añadida: la de que nos dejen seguir adelante con nuestras familias sin más historias ni requisitos.

2 comentarios:

  1. ¡Òjala puedas tener un poquito de tiempo libre para que nos sigas contando cosas¡ Ya ves que egoismo.
    Un abrazo

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  2. Egoismo ninguno, todo lo contrario! gracias por acercarte y leerme, siempre que pueda seguiré escribiendo, es por pura terapia!
    Un abrazo y de nuevo, gracias.Mercedes

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