Nombre de valle, fuerza de roca



Hoy otra vez he tenido noticias preocupantes de una mujer que aunque no la conozco en persona es de esas personas con las que tienes muchas cosas en común, algunas amigas, lecturas, vivencias parecidas… y de la que te sientes muy cerca en muchas ocasiones, con la que has compartido experiencias y sentimientos y fotos, una mujer que se que me lee y ella sabe que yo la leo y por eso sé que está sufriendo ahora, que lo está pasando muy mal:

Una de sus hijas, una galletita pequeñita con nariz y ojillos de bombón, de esos que están diciendo continuamente “cómeme”, se ha puesto muy malita, fue de pronto y sin avisar como son estas cosas que te suceden y te provocan muchas preguntas de esas que no tienen respuesta.
La siento como una amiga y siento que sufre porque una de las personas que más quiere en el mundo está sufriendo y ni siquiera los médicos saben el porqué.

Me he asomado con su permiso a su vida y a sus fotos y a los comentarios de su vida y de sus fotos y de la gente que la quiere y que la conoce bien y de cerca y que ahora está a su lado físicamente.
He visto los ojillos de bombón de su galletita, los de antes y los de ahora y me he asomado al corazón de mi amiga virtual e invisible, y he leído su entereza y he admirado su fuerza, la fuerza de ella, la fuerza de su pequeña y me ha dado mucha rabia la vida, me han venido palabras feas que nada tienen que ver con la navidad, palabras de vileza, jugarreta, injusticia, traición…

La vida, esa que nos ofrece cosas maravillosas en forma de sonrisas y de sueños cumplidos a veces se te pone pendenciera y viene a recordarte que también tiene una parte dura, muy dura y fea muy fea.
La vida a veces hace absurdos experimentos con personitas que uno no se explica y pone pruebas sin sentido y trata de someter y tortura…. y ahora a vosotros se os ha vuelto cruel, cruel y malvada como un cuento de miedo.
Un cuento en que la vida se convierte de mariposa en gusano y el gusano en dragón.
Amiga blande tu espada, como haces ahora, busca un conjuro, un hechicero o un brujo con bata blanca y suficiente sabiduría para que rompa la magia del maleficio.
Y el maleficio se deshará y la princesa y todos nosotros nos despertaremos de este mal sueño y podrás un día contarles a tus hijas cómo una princesa con nombre de hermoso valle y corazón de roca, fue capaz de vencer a un dragón y todo esto se convertirá en historia pasada en un mal sueño, en un cuento…
Un cuento con un final feliz. Ya lo verás.



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