3...2...1...0...: ¡2013!

Mañana será otro día, y otro año,  pero en realidad sólo habrán pasado unas horas que tendrán de especiales lo que nosotros queramos concederles: nostalgia, tristeza, alegría, risas, ilusión... pero al día siguiente, cuando estrenemos un nuevo calendario, nuestra vida seguirá D.m. en el mismo punto exacto donde la dejamos el año anterior, el día antes.

Cada cual mañana tendrá que reconstruir su cara en el espejo apartando de su frente los recuerdos que no les dejan avanzar,  componer nuestras miradas con el enfoque justo para que nos permita seguir mirando en los corazones de aquellos seres que nos ayudan a mejorar y todos, -unos más que otros-, nos vestiremos de esperanza, y saldremos a la vida, esa que a veces nos  ata con cordones que aprietan el alma y otras nos invita a danzar descalzos sobre cristales rotos, sobre verdades a medias de un mundo posible en el que ya nadie acaba de creer.
Y con la resaca de un año mal destilado, saldremos al mundo vestidos de promesas, porque pese a los cristales, los cordones y las mentiras que nos dejamos contar, nuestros hijos con sus ojos llenos de ilusión nos recuerdan que la ilusión es necesaria y que también nosotros esperábamos con nuestras pupilas infantiles que nuestros deseos se cumplieran cada  5 de enero y que nada es más importante que mantener el testigo de la ilusión de que la magia existe. 
Por que una parte de nosotros sea capaz de aportar algo de magia a nuestro  particular mundo en este nuevo año. 

Un Feliz Cada Día


Me encantan los villancicos, los antiguos y los "modernos" me gustan en inglés o en español  pero sobre todo me gustan los tradicionales cantados por niños. No quiero que se pierda la tradición de cantar villancicos en mi casa en Navidad, mis hijos ya los están aprendiendo y mientras cocinamos los ponemos y procuramos cantarlos.
Esta navidad también.
Hay un villancico que dice "Hoy es Noche Buena y en estos momentos no hay que tener pena", y aunque se tenga, y aunque sea honda, por un momento mágico he tenido la sensación de tener mucha suerte, suerte por ser capaz de sentir de corazón, porque la vida pese a sus mazazos no me doblega y soy capaz de generar buenas emociones y anoche en mi casa, en mi cocina, hubo un paréntesis donde todos estábamos bien a salvo de todo y juntos.
Hizo además tres años de la llegada de nuestros hijos a nuestra casa, empezamos hace tres años una familia que hoy está -un poquito coja-, pero consolidada. Sólo tres años.... tantas cosas han pasado, que parecen muchísimos más.
Mi familia, Nacho, Diana, Eduardo y yo (sin olvidar a nuestra mascota Bruna)Os deseamos de verdad que seáis felices pero no sólo está navidad, sino todos los días de vuestra vida, aunque sea un momento cada día.
Yo lo estoy intentando y a veces...¡ hasta lo consigo!


A veces se desborda el corazón

Cuando al vivir experiencias creamos los recuerdos aunque sepamos que luego vamos a atesorarlos, nunca le damos el valor que van a adquirir después.
Últimamente y sin poder evitarlo se me desborda el dolor por los ojos, es como si mi corazón fuera un depósito que se fuera llenando de gotitas de evocaciones: un jersey extrañamente del mismo color naranja -tan difícil-, o un pájaro que se cruza delante de mi parabrisas(siempre consultaba con mi hermano qué pájaro podía ser) con su peculiar manera de volar y sus colores- por él se cómo es por ejemplo, un abejarruco-, o nos llamábamos si había una luna especial o por un cúmulo de nubes dibujando formas caprichosas en los cielos siempre azules de aquí...
No podría encerrar los recuerdos en ningún cajón, porque todo lo que me rodea, el día a día de toda una vida está impregnado de él.
Todo lo que me recuerda a él me va colmando el corazón y sin previo aviso, de repente un suspiro y se me desborda el dolor, como si se abriese una válvula y unas lágrimas irreprimibles acaban con mi entereza esté donde esté y me paso el día evitando recuerdos, y trato de desviar mi ruta para no pasar por delante de aquél hospital y evito cosas que puedan hacerme daño y me dicen “trata de no pensar”, como si eso fuera posible.
Los últimos eran seis años de constante preocupación, ya no tengo esa preocupación es cierto, ya no se me encoge el corazón si de camino a casa me cruzo con una ambulancia con la sirena puesta y ya no tengo que llamar para escuchar su voz y aquilatar si todo estaba bien. Ya no tengo la angustia ni el miedo a cómo sería el final y lo que pasaría,-ahora ya lo sé-, ya no sufro porque él sufría, ahora todo eso ya pasó.
Siempre lo digo, mi hermano era mucho más que una persona enferma, eso era una circunstancia, su parte de mí no la llenaba sólo preocupación y angustia, me aportaba mucho de una manera tan natural, que ahora es cuando me doy cuenta de cómo vacía ha quedado esa parte que de mí le pertenecía.

A pesar de la pena tan honda, tengo muchos proyectos de futuro y dos de ellos en presente constante que llenan mi vida y me ocupan y que acaban de llenarme de orgullo con las notas del primer trimestre.
Diana mi campeona, que no sólo ha aprendido a leer (entendiendo lo que lee) y escribir (con una preciosa letra) sino que ha sacado un sobresaliente en nuestra asignatura más difícil: Conocimiento del medio, tan difícil era de asimilar las diferencias del medio que antes conocía... y ahora mira… sus mejores notas, y lengua y matemáticas y lo demás no se quedan atrás con notables, se me llena la boca y también se me desborda el corazón de orgullo.
Y mi trasto -descendiente seguro de Gengis Kan-, que sigue en su línea pero avanzando, avanzando como una apisonadora que todo lo arrasa, con sus progresos de manera adecuada y un simpático guiño de su maestro en la nota en la que nos anima a seguir avanzando y un “saber...sabe mucho” lleno de cariño y complicidad que agradezco profundamente. Joaquin, su profesor, es nuestro aliado y nuestro maestro (también de su padre y mío) para sacar adelante a este niño nuestro tan particular y tan especial.
Mis dos proyectos han salido adelante, su padre ha sabido suplir y tapar los huecos que en estos dos últimos meses he podido dejar y juntos hemos podido salvar los muchos escollos que nuestra desgracia familiar –que es la de todos- nos ha podido causar.
A través de ellos y sin remedio miramos adelante y hacemos planes de futuro ilusionantes para todos y yo me aferro a ellos , a mi familia a mis ilusiones, y me ocupo y me preocupo de miles de pequeñas cosas que me impidan colmar ese aljibe, pero no es posible parar ese goteo constante, porque es por traspiración, porque en el corazón cada día se filtran si poder evitarlo instantes de una vida que es parte de la mía que ya no está y me falta y me duele como aquel al que le amputaron un miembro y mucho tiempo atrás lo sigue notando.
Se que tengo que aprender a vivir de nuevo incluso las tardes de sábado,lo sé, y volver a reconciliarme con las cosas que no entiendo y aceptar la vida que me toque sin las vidas en las que necesitaría apoyarme. No hay apoyos suficientes y cuando alguno de los fundamentales se pierde, sigues caminando renqueante.Pero sigues, caminas y te acostumbras, todo eso ya me lo ha enseñado la vida...varias veces.
“Mira a tus hijos y apóyate en ellos” me dicen, pero…no, en los niños no, en los niños no puedo apoyarme para seguir adelante, es una responsabilidad que no les pertenece.
Tengo afectos y amigos que son como familia elegida,y mi hermano mayor que a lo lejos anda también recogiendo sus pedazos, creo que nos evocamos demasiado dolor para ayudarnos, Los hermanos mayores tienen que cuidar /salvar a los pequeños y ninguno de los dos pudimos hacer nada por evitarle ni un minuto de enfermedad o sufrimiento a nuestro hermano pequeño, siempre será nuestro pequeño, que ha dejado un hueco enorme y nos ha dejado muy vacíos de él.

Me apoyo sobre todo en Eduardo, me conforta y entiende y comparte mi dolor, porque le quería también. Es él el que me soporta en el amplio sentido de la palabra, el que me sostiene…me apoyo en él pero lo hago con miedo, tengo miedo a ser un rey midas al revés que todos a quien amo y necesito se me los lleva el destino, y con Eduardo ya lo intentó una vez.

Anoche hablamos de las Navidades, ya hemos puesto el árbol y escrito las cartas a los reyes y aunque sabemos que van a ser difíciles de pasar lo haremos pasando de puntillas por los momentos más cruciales y llenándolos de nuevos recuerdos, intentando que sean buenos y lo más posible exentos de pena, para que a los niños -pese a que aquí no hay nieve-, sean para ellos unas “blancas navidades”, alejadas del luto y del dolor que mi hermano tampoco hubiera querido.
Ya que nada será lo mismo tendremos que encontrar la fórmula de construir unos nuevos buenos recuerdos.

 "No es bueno repetir lo que está dicho. 
 Después de haber hablado, 
 de haber vertido lágrimas, 
 silencio y sonreíd: 
 Nada es lo mismo. 
 Habrá palabras nuevas para la nueva historia 
 y es preciso encontrarlas antes de que sea tarde." 

 Ángel González

La primera hoja del calendario

"A veces veo sus ojos 
en mis ojos sin brillo.
Y la mano de mi hijo,
anidada en mi mano,
me hace sentir de nuevo
el amor de su mano."
(A. Salvador)



Ayer cayó la hoja del primer mes del calendario de la vida sin mi hermano pequeño. Imposible no recordar cada día mil cosas, mil veces, lo malo es que a veces por una infinitésima de segundo si que me olvido...me olvido de que ya no esta y entonces, y entonces vuelvo a la realidad sin él y  pienso " Ya nunca más, verdad?" y me desespero. Pero tal y como le prometí sigo adelante, aunque me cuesta.

La vida nos sujeta.


“La vida nos sujeta, porque precisamente no es como nos esperábamos...” Leo en un libro (dedicado por su autor – ya fallecido -, al que conocí en aquella época en que me dejaba impresionar por las personas por sus nombres, más que por sus realidades) y me hace pensar en conversaciones de intercambios de pareceres profundos y me hace flash back en la memoria, y no puedo estar más de acuerdo.
Yo, también fui torbellino cargado de lluvias de risas y osadías, que por rebeldía adolescente me escapaba cuantas veces podía por el simple placer de ver atardecer desde las afueras, para ir a por “un minuto de soledad con Dios“, como me gustaba llamar a mí a esa comunión de naturaleza que desde siempre, me ha inundado la calma de una dicha de vivir que estallaba con los colores caprichosos con que me despedía la tarde. 
Hace meses que no salgo a despedir el día lejos de ruidos más allá del mar o los pájaros porque me faltaba el tiempo y la paz necesaria para poder apreciarlo y porque estaba enfadada con Dios y con los ángeles -con mis particulares ángeles- porque me parecía que no estaban conmigo, que no estaban aquí.
Luego repasando los sucesos me doy cuenta de que sí, de que claro que estaban, que de alguna forma orquestaron encuentros largamente postergados y momentos especiales y serenas despedidas naturales  y a pesar de los obstáculos impuestos e imprevistos lo facilitaron todo y nos acompañaron y sostuvieron.




He de retomar la costumbre de inundarme de los últimos colores de la tarde, de los últimos vestigios del día para que todo deje de parecerme gris oscuro o tan en blanco y negro, para dejar que venga la noche sin aprensión. Tal vez así vuelva a ver las estrellas y poder buscar entre todas ellas una nueva, para encontrar un punto de referencia, para despejar tanta tristeza como me ha quedado otra vez, otro otoño más después de las nueve ha vuelto a repetirse  la separación y el desgarro, la soledad más rotunda, la oscuridad más intensa en esa parte del corazón que sólo pertenece a la persona que se ha ido ¡tengo ya tantos rincones oscurecidos! 
He de volver a encontrar mágico ese momento que llena mi instante y me prepara con armonía para los fantasmas de la noche...y tras muchas lunas otra vez, en crecientes y menguantes, tal vez la angustia y los miedos vayan decreciendo a la vez que crece la sensación de ser, sencillamente como te vas conformando.
 Y regreso al pensamiento de cómo la vida nos sujeta de la manera más extraña...robándote la fe, la confianza y la naturalidad porque una vez más el ciclo de la vida ha sido brutalmente desbaratado, ha perdido su natural desarrollo haciéndote una permuta de esos valores tan necesarios por la intensa sensación de desorden vital, de catástrofe, de sin razón y desamparo que te provoca el abandono por deserción forzosa de tus seres más esenciales, porque la vida otra vez a dedo -pronto, demasiado pronto-, obliga a marcharse para siempre a quien tanto necesitas y a dejarte desarropada y expuesta desposeyéndote de otro de los lazos de sangre más fuertemente anudado. 
Y sientes en tus carnes abiertas su partida -pese a los años de lucha y de regalo- como una usurpación temprana del amor que más años te ha durado, en otra emboscada más de las que la vida te tenía preparada.
 La muerte nos suelta de lo que la vida nos sujeta.


Con mamá y Carlos

ASOCIACIÓN NACIONAL DE DONANTES DE CUERPO A LA CIENCIA : un doloroso fraude




Mi hermano era una persona especial, con 37 años  le diagnosticaron un cáncer raro,  con un muy mal pronóstico. Le operaron y trataron con infinitas sesiones de quimioterapia intravenosa.
Pero todo tratamiento resultó en vano, la rara etiología del cáncer que le tocó, resultó un fiasco para la medicina. Y cuando los médicos le dijeron que no podían hacer nada más por él, él buscó una manera de que todo aquel sufrimiento y lucha sirviera para algo, sirviera para alguien: vida después de la vida.
Era una persona generosa y así cuando ya nada se podía hacer para curarle, decidió que donaría su cuerpo a la ciencia, para que si alguien más lo padeciera sirviera su muerte para salvarle, o al menos para que los científicos pudieran estudiar sobre lo que no pudieron remediar.
Para ello se dirigió donde cualquiera que quisiera buscar información se dirigiría: a internet.
La cesión de su cuerpo fue a través de la página web:                   





Esta página promete a  las personas nobles que su cuerpo será donado a la ciencia para que ayuden a la investigación, aunque sea fuera de su comunidad o de su país.Mentira.

Mi hermano se inscribió con fecha  de septiembre  del presente año y  le mandaron los formularios que con toda solemnidad rellenó e incluso tuvieron que firmar dos testigos con él. 
Cumplidos todos los requisitos al poco tiempo –el mes pasado-,recibió una tarjeta de donante que le dejó bastante tranquilo en el aspecto filantrópico del que antes he hablado. 
Cuando llegara el momento bastaría llamar a un número de teléfono. Según dice en la página web de la asociación:
Habrá a su disposición un servicio de atención las 24 horas del día, los 365 días del año.“  Y su última voluntad se cumpliría. Otra mentira.

Murió mi hermano el sábado 10 de noviembre y se dio notificación tal como se indica en la tarjeta de donación, llamamos al teléfono ”En caso de fallecimiento” de la tarjeta. Contestó una persona que ni siquiera supo indicar cuáles eran los pasos a seguir. 
La enfermera de guardia del hospital de Alta resolución del Toyo, donde murió mi hermano se puso al teléfono por ver si entre ellos se podían poner de acuerdo, y reconoció acabar sudando de la impotencia que le produjo la conversación.

 En el hospital en todo momento se portaron de maravilla y nos ofrecieron la “tranquilidad” de reservar su cuerpo en la cámara frigorífica mientras tratábamos de solucionar lo que parecía iba a darnos problemas.
Aquel que contestó al teléfono, ignorante del tema nos "recomendó" que llamáramos al día siguiente.
El domingo por la mañana lo intentamos de nuevo y nos dijeron que nos llamarían al día siguiente lunes, dado que pasaban las horas y no llamaban, les llamamos de nuevo y entonces nos dijeron:
  • que en Almería no había facultad de medicina, algo que ya sabíamos (ellos también deberían haberlo sabido cuando aceptaron la donación).
  • que la facultad de Murcia no lo iba a aceptar por la carestía de los tramites.
  • que en Granada ya no aceptaban cuerpos desde hacía un año (también deberían haberlo sabido hace un mes cuando se firmó la donación)
 Y quedaron en llamar al día siguiente…
Mientras tanto el cuerpo de mi hermano pequeño yacía en una cámara frigorífica…
Viendo que no se iban a hacer cargo decidimos empezar a llamar a puertas para cumplir la voluntad de mi hermano:
El lunes por la mañana  llamamos directamente a la facultad de medicina de Málaga,(la más póxima que nos restaba por llamar) donde  la persona que nos informó  dijo que prefería no comentar lo que pensaba de esas asociaciones, y nos explicó que ellos solo aceptaban los cuerpos donados directamente a ellos por lo que de ninguna manera podrían aceptarlo.

 Así nos enteramos que las facultades están saturadas de cuerpos y que sólo admiten aquellos que les han sido donados dentro de la propia provincia y que Almería al no tener facultad no cuenta con este beneficio…ni parecido, que la crisis también llega a los muertos y que sobran cuerpos y que los recortes dificultan el estudio de enfermedades raras.
¿No podían haberle informado de todo esto a mi hermano en su día?

De pronto nos vimos como mendigando  que alguien acogiera el cadáver de mi hermano, para poder cumplir su voluntad, añadiendo dolor a tanto dolor.
Y dijimos basta, y llamamos a los del seguro de decesos que mi familia tenía y pudimos respirar un poco, aunque con la indignación añadida a la amargura de no haber podido cumplir su generosa última voluntad.

En una de sus páginas de esta web incalificable dice:

“Se garantiza a los donantes de cuerpo y a su familia que serán tratados con dignidad, respeto y anonimato en todo momento…
[…]El acto de la donación de cuerpo requiere voluntariedad, libertad y solidaridad por parte del donante, y aceptación y agradecimiento por parte de quien lo recibe.

Los donantes no son tan sólo personas que eligen donar sus cuerpos, ellos también son la madre, hija, padre o hijo de alguien y serán honrados en su decisión.”


Todo ha resultado ser mentira.

9 días después aún seguimos esperando una llamada. Ni respeto, ni dignidad ni aceptación ni agradecimiento.

¿Se puede hacer algo?

Algo para que al menos si mi hermano no consiguió que su cuerpo fuera útil a la ciencia por culpa de esta web fraudulenta, lo sea a las conciencias, al menos que ninguna familia más se vea en los momentos angustiosos que sufrimos en medio de tanto sufrimiento. 

Porque además del dolor de la pérdida de un ser necesario, nos queda la sensación de que nos han impedido cumplir las últimas voluntades de nuestro ser querido.





Esta carta la he escrito y enviado a algunos medios de comunicación porque no solo me parece que la asociación de donantes de cuerpos es un engaño, ya que NO se puede donar un cuerpo si no es haciéndolo directamente con las universidades de medicina (al no existir en Almería es imposible donar) sino que por culpa de esa asociación fraudulenta (seguramente su razón de existir sea alguna subvención gubernamental) no hemos podido cumplir la última voluntad de mi hermano, cuyo estudio de su raro cáncer habría podido ser interesante y de utilidad para la medicina oncológica.
Si esa asociación impresentable no hubiera existido o al menos hubiera informado adecuadamente a mi hermano, podríamos habernos movido en ese sentido  o al menos no habríamos sufrido el perjuicio moral y el dolor de esos días de incertidumbre y angustia que por culpa de la asociación de donantes de cuerpo vivimos mi familia y yo.
Es una patraña, ellos no donan, ellos “informan” según dijeron después, pero también es esto mentira porque el paso único y fundamental para poder donar el cuerpo a la ciencia es HACERLO DIRECTAMENTE CON UNA UNIVERSIDAD y en ninguna parte de su web ni en los documentos ni formularios que le enviaron a mi hermano y que mi hermano les remitió debidamente cumplimentados y ya hecho socio, ponía ese indispensable requisito. Entonces yo me pregunto
¿PARA QUÉ SIRVEN? ¿PORQUÉ EXISTEN?
¿Cuántas familias se han visto en nuestra situación y aún peor familias sin medios para poder pagar un entierro o una incineración y se han aguantado con su dolor y no han querido o podido  denunciar o dar a conocer el doloroso fraude al que han sido sometidos?
Los fraudes no son sólo económicos,  aunque si esta asociación está cobrando una subvención, nos está defraudando a todos; existen fraudes –estafas- también morales y nosotros hemos sido víctimas de una de ellas dolorosa y vergonzosa.

Nuestro 7º aniversario



Hoy hace siete años, (¿sólo siete?) en nuestra ciudad favorita -Granada-, nos casamos Eduardo y yo. 
Siete años... parecen tan pocos en número y sin embargo hemos vivido tantas cosas en este tiempo que es como si hubiéramos estado juntos dos vidas.
Junto a él he conseguido cumplir algunos de mis sueños largo tiempo acariciados, el más ambicioso el de convertirme en madre. 

A su lado hemos combatido enfermedades y pérdidas. Juntos luchamos contra su cáncer y  juntos hemos compartido la lucha del de mi hermano, porque él ha estado ahí siempre para lo que fuera necesario.

Eduardo ha sido más que mi apoyo quien me ha sostenido, quien me está sosteniendo.



El amor se revalida con la admiración y no han sido pocas las ocasiones para revalidarlo a su lado.
El día de nuestra boda fue uno de los días más felices de mi vida. 
Hoy es nuestro aniversario y  no es un día feliz por razones obvias, pero  es una fecha importante que no quiero pasar por alto.

La vida luminosa


Hace dos noches fuimos con los niños hasta la orilla del mar y no había mar…parecía que no había porque en el cielo no había ni una estrella, no había luna y el mar estaba tan en calma que ni se oía.  Fue la noche más oscura y no es una metáfora.


Los seres queridos, las personas luminosas que perdemos ,ayudan con sus enseñanzas y su energía a iluminarnos la oscuridad en la que nos dejan sumidos.
 Creo que ahora mismo mi hermano debe de estar tomándose su tempo para que su estrella llegue al cielo y vuelva a alumbrar nuestra vida con aquella fuerza poderosa con que lo hacía en vida.
Hasta que llegaron mis hijos él era “mi pequeño” y mi preocupación por él siempre fue más allá que la preocupación por un hermano, mi madre se marcho pronto para mí, pero para él su enfermadad y muerte ocurrió en la adolescencia, así que uno puede imaginar lo difícil que le resultó la vida, pero la madera era buena y no ardió en el infierno en el que, cuando además murió poco después repentinamente nuestro padre, creyó sumirse.
Luego cuando ya era un “hombre de provecho”, con un trabajo que le gustaba, su casita, su pareja, sus amigos, su deporte, vino la enfermedad y volvimos a sentir las llamas de nuestros miedos, la soledad y el desamparo, pero con mucha fuerza y ganas de vivir me prometió que no se dejaría morir y que iba a luchar, yo estaba con él cuando le dijeron a que mal se enfrentaba, el día después de cumplir 37 años y recuerdo con qué entereza le preguntó al oncólogo si merecía la pena la quimio y sus indeseables efectos secundarios y la respuesta del médico, “claro que sí, eso le aportará calidad de vida…”
Y empezó su lucha y fue sin cuartel y fue muchas veces trágica y a veces hasta cómica porque él sabía reirse hasta de su mal.
Siempre conseguía relativizarlo todo ante los demás y por los demás, pero no era una persona frívola  ni superficial para nada, pero tenía una manera de presentarle cara a la vida con una media sonrisa, que admiraba y desarmaba, hasta la foto del fondo de su facebook era la del “bicho” como él le llamaba visto por el microscopio.
Así era él.
Podría llenar de anécdotas miles de páginas, tal vez lo haga, no lo sé (no es una amenaza… ) Escribir para mí es terapéutico y por eso lo hago. Sacarlo, y recordarlo duele mucho pero me hace bien, y tengo tantas ganas de hablar y de pensar en él, tenerlo muy vivo en la memoria y muy presente para que no se me olvide nada de tanto como compartí con él …y con las personas que me quieren no puedo hacerlo porque siento que se entristecen por él , por ellos y por mi, porque les duele también, pero es que tengo llenas las páginas de mi biografía en la que tan fundamental fue.
La paradoja es que quien más te llena la vida, más vacía te deja luego con su muerte. 

Gracias por el cariño




Gracias por el cariño, gracias por las palabras de apoyo y de consuelo, todas tan necesarias.
Las he recibido cada una como un abrazo sentido.
Normalmente cuando una persona enferma, su historia se convierte en la historia de su enfermedad, su dolor y sufrimiento, pero con  mi hermano no fue así, el supo  seguir siendo él y su circunstancia y su cáncer sólo eso, una circunstancia  que muy pocas veces dejaba que nadie sufriera.
Cuando mi hermano estaba regalándonos sus últimos días, cuando sentí que había traspasado ese punto sin retorno, era como si estuviéramos juntos, muy unidos en la  sala de espera  de su irremediable partida, hasta última hora siempre esperando la cancelación de su viaje, el retraso de su partida y apreciando cada minuto, cada uno de sus latidos, como un regalo. 
Los de después son momentos muy delicados donde el calor de un “lo siento” es más que importante… esencial.
He sentido mucho cariño, mucha cercanía aunque la distancia física fuera enorme.
Hay quienes no saben que decir en estos casos, qué no saben cómo acercarse, pero lo sienten profundamente y acompañan en silencio. El cariño se percibe cuando es espontaneo y sincero.
Aparte quedan los que de alguna manera tratan de sentirse cerca con preguntas improcedentes a los que la única forma que se me ocurre responder  es  que  la vida y aún más la muerte de un ser amado  no es compartible, ni explicable. No creo que se deba  intentar comprender a costa de más sufrimiento,  nada más allá de que hay enfermedades canallas que acaban con  vidas de seres necesarios y sea como fuere siempre provocan mucho dolor, aunque sea una muerte anunciada siempre la muerte acaba cogiéndote por sorpresa.
El  porqué pero aún menos todavía el cómo, si tuvieran explicación, si ya siquiera importara, pertenece al ámbito más privado.
Esta enfermedad -yo bien lo sé-, cuando se presenta canalla tiene un progreso que se acaba con la muerte …pero nunca entenderé porque se piensa y hasta se dice que “ha sido mejor así”. 
Sólo la vida es mejor, y la de mi hermano era preciosa.
Y  si... la vida sigue… pero sigue sin él.

Desde mi corazón por el sentimiento sincero y por el cariño...GRACIAS! 

Vivirás para siempre en mí...


Ayer a las 21 horas se marchó para siempre mi hermano pequeño, mi amigo, mi confidente, mi héroe.
No nos deja solos porque estamos tan llenos de él que vivirá para siempre en nosotros, con nosotros.
Su manera de llevar su enfermedad y de vivir sus increíbles años de lucha ha sido una lección de vida para todos.
Mi hermano no perdió la batalla contra el cáncer porque se fue como un triunfador habiendo firmado la paz con la vida y con la muerte. Eso si, para quien tuvimos la suerte de conocerle… de quererle, el mundo desde ayer es mucho más aburrido y mucho más triste.

Truco o trato 2012


De nuevo llega esta fiesta postiza que a los niños tanto les gusta, y no hay manera de zafarse, las calles se llenan de brujas, draculauras, calaverícos infantes, zombies y todo tipo de terroríficos menudos y no tanto chillando "¡truco o trato!¡truco o trato!", piden chuches y caramelos a cambio de no se muy bien qué. Yo pido besos y me llenan la cara y el cuello de la camisa de pintura negra roja y gris, (espero que salgan bien las manchas porque es mi camisa favorita). Es tarde y todo el día trabajando y fuera de horario -horario canalla de comercio-, cosas que hacer ineludibles me hacen llegar a casa tarde, imposible sumarse a "La noche en negro" de tiendas abiertas y bares a reventar.
-Mami! mami! podemos vestirnos y hacer el truco o trato?
Son las nueve y media de la noche y sencillamente no puedo más y aún falta la cena....
Me siento fatal, me gustaría tener energía y ánimos para eso y para otras muchas cosas que no hacemos, pero en mi cabeza suena una voz robótica parecida a la de las maquinas expendedoras " a-go-ta-da e-li-ja a o-tra".
Les doy cuatro chuches de las de truco o trato con calabazas y brujas pintadas en los envoltorios pero sólo con la condición de que podrán comérselas si cenan en paz y armonía. Se conforman y se portan fenomenal lo que me provoca aún más remordimientos...



Acabada la cena y acabadas las chuches, lavarse los dientes, pipí y a la cama...
En el beso de buenas noches me piden otra vez:
-Mamá mañana podremos disfrazarnos de Halloween?
-Mamá mañana podremos disfrazarnos de Halloween?
-Si os portáis bien mañana os disfrazáis...
-Yo de Spiderman y tu también! 
-Siiiii!!! Eso...! Eso...! que estas muy graciosa y es más divertido!
-Yo de Spiderman????
-Noooo tu de "murciégalo"!

(Y yo que hoy me siento una vieja bruja por no llevarlos a la calle, pienso en que no necesito ni disfrazarme)

Llegó la mañana y los deberes y los trabajos domésticos que entre semana no me da tiempo a hacer, Diana y sus tareas y la lección de "cono" con troposferas y estratosferas incluidas y la comida de hoy y de mañana que así mañana voy más desahogada y comemos, tarde pero comemos y Diana y yo la siesta no la dormimos viendo una peli para todos los públicos los tres encima de mi cama. Nacho ronca a mi lado como un cavernícola porque a él no le gusta la vieja película de Cary Grant, en la que sale un submarino rosa... A Diana le gustan las pelis antiguas con actores guapos que besan a la antigua...



-¿Ves mamá? a mi esos besos si me gustan pero los otros me parecen un poco guarros...
Hace poco Nacho me soltó un beso de esos guarros. Cuando pude reaccionar de la sorpresa y zafarme de su abrazo de pulpo le pregunté que donde había aprendido ese beso y me dijo que se lo había enseñado su hermana.
-¿Diana....? Dianaaaaaaaaaa!
-Bajó y le pregunté si ella le había enseñado el beso con lengua a Nacho, me dijo muy compungida que si, que lo había visto en la tele y que había querido saber cómo era pero que le pareció asqueroso...
Pues a Nacho no le debió de parecer así y dice que se va a echar una novia para besarla de esa forma todo el rato.


Acabada la película, merienda y propuesta de juegos...
- Mamá podemos disfrazarnos?
Bajo la caja de Pandora donde están todos los trapejos que usamos como disfraz en los juegos y salen los disfraces que compramos para la fiesta del colegio del año pasado.... y una mascara de conejito que "me pido" rápidamente.
-Tu de que vas disfrazada mamá? 
-Yo...? De fantasma de conejo peripatético...
El mono de esqueleto que a Nacho ya le queda rabicorto y los cuernecillos, el tridente, la cola, la boa y no se cuantas cosas más, hacen de Diana toda una diablesa...
-Nos pintas mamá?

Antes de que me lo propongan ya estoy en el espejo del baño pintándome bigotes y un triangulillo negro en la nariz. Cejas y labios para Diana que por su cuenta se repinta las cejas y se pone ojeras y algo parecido a un corazón en la mejilla. Para Nacho mucho negro y blanco para terminar de "caravelizarlo". Nos hacemos fotos y las mandamos a la familia para que compartan nuestras risas. Al momento suena el teléfono y son los tíos que nos invitan a que vayamos a molestarlos un ratito y así ven a los niños pintados. Los niños, mi hermano y mi cuñada da gusto verlos juntos compartir cualquier cosa. Además Ana -la mujer de mi hermano-, ha hecho una calabaza preciosa para ellos y un bizcocho riquísimo que cocinó con la ayuda de Diana, que toda orgullosa se lo dice a todo el que quiera oirla... 



-Coged las chaquetas que nos vamos!
- A donde?... A donde mamá...? 
- A casa de tito Carlos y tita Ana...
-Biennnnnnnn!!!!( al unísono)
Antes de llegar nos cruzamos con dos chicos adolescentes lanzando petardos.Diana no quiere salir del coche, se corta:
-Mamááááá....! que me da vergüenzaaaaaa ...! -me dice con vocecita de edad del pavo precoz.
-Hija, es Halloween, si fueras disfrazada de bruja el 15 de agosto podría darte vergüenza pero hoy no y ya es de noche....
-Ya mamá pero es que... tu llevas bigotes!
-Jajajaja... la pobre se avergüenza no de ella que va toda compuesta, sino de una madre vestida de normal y con la cara pintada de conejo!


Hace poco tiempo no hubiera salido de casa con bigotes, porque siempre tenía tiempo y ganas de mirarme al espejo y componerme y arreglarme hasta para sacar la basura (como decía Greta Garbo que hasta en esos momentos había que mantener el glamour) Ahora casi ni me miro ni para ver si tengo arreglo. Mi tiempo-casi entero- es por y para ellos y la verdad es que son los ratos "robados" a las obligaciones los que merecen la pena.
Cuando por la noche me miré al espejo con los bigotes corridos y un borrón gris oscuro en la mejilla de los achuchones de mi hijo pensaba -mientras miraba a la del otro lado con el algodón en una mano y el bote de crema desmaquillante en otra-, que me gustaría poder hacer un trato a lo Dorian Grey, porque ya por muchos trucos que intente se me empieza a trasparentar la antigüedad...



¡Kazahstán abre de nuevo!


Han abierto las adopciones en Kazahstán y me imagino inmediatamente la alegría de quien ha tenido que sufrir los parones y demoras, la incertidumbre y el desaliento de quien ve alejarse o suspenderse un sueño, el de ser padres.

Me alegro infinitamente por vosotros, los padres que esperáis, pero más me alegro por los niños que os esperan. Un abrazo enorme y mucha suerte en este tramo del camino, ahora concentraros en sentir que estáis más cerca de vuestros hijos y que de nuevo vuelve a ser posible. 



 Este vídeo lo edité mientras esperábamos a nuestros hijos. En la espera, al ser tan larga tratas de recopilar información no sólo para ti sino también tus hijos, para que puedan saber todo lo posible del lugar donde vinieron al mundo. Aunque ese lugar se encuentre lejos, ellos sabrán que los encontramos detrás del arco iris. 

Prevención, concienciación


Hoy es el día mundial del cáncer de mama.
Según la Oms una de cada diez mujeres desarrollará cáncer de mama a lo largo de su vida.
Mi madre fue una de sus victimas, se lo detectaron a la edad que tengo yo ahora y murió tres años después.
Hace 24 años no existían las campañas de prevención ni los tratamientos que existen hoy día. Sirva este post para concienciar a amigos y familiares de la necesidad de que las mujeres importantes de su vida, se hagan las revisiones pertinentes.
La detección precoz es la solución, pero aún muchas mujeres por miedo o dejadez no se hacen los controles.
Yo misma estoy esperando el resultado de mi mamografía, al tener varios antecedentes en mi familia desde hace años mis controles son anuales, cada año paso mucho miedo, pero no queda otra: La prevención, la concienciación.

http://www.lavanguardia.com/vida/20121019/54352701175/una-nueve-mujeres-cancer-mama-vida.html




NOTA DE PRENSA DE FECMA
La Federación Española de Cáncer de Mama presenta su Manifiesto 2012 con motivo del Día Internacional del Cáncer de Mama...

Cuando os conocimos 3ª parte.. Por fin juntos!

El 20 de octubre nos permitieron que los niños pasaran juntos la visita de la mañana, desde entonces y hasta nuestra vuelta a España ( a esperar a que se ratificara el juicio y poder volver a recogerlos)cada mañana recogíamos a Diana en el hogar infantil y la llevábamos a la casa cuna donde estaba Nacho. El primer día que se vieron fue emocionante. Diana tenía muchísimas ganas de ver a su hermanito. Este no la reconoció, no se acordaba, era muy pequeñito cuando los separaron, por esa razón la miraba extrañado pero encantado con los mimos y arrumacos de su hermana que estaba feliz de verlo de nuevo...

Cuando os conocimos 2ª parte


  Poco después de conocer a Nacho, conocimos a Diana, estaba en otro hogar infantil. Estuvieron mucho tiempo separados, tanto que Nacho no conocía a Diana, entró muy bebé en la casa cuna, pero Diana en seguida de conocernos, nos preguntó por su hermanito, estuvimos visitándolos a cada uno en su orfanato:"Casa cuna" (дома ребенка) es la de los bebés hasta 4 años y la que acoge a los niños hasta 8 años se llama "casa de niños"(Детские дома).A Nacho por la mañana, a Diana por la tarde...

Estamos de aniversario.

Hoy hace tres años iniciamos un viaje que cambiaría para siempre nuestras vidas.
El viaje y sus momentos, cuando los evoco, consiguen todavía erizarme la piel porque no sólo son imágenes sino sensaciones que vuelven a hacer volar mariposas en mi estómago y hormiguillas por debajo de la piel, algo inolvidable casi minuto a minuto.
Así de intenso fue.
Recuerdo vivamente el encuentro en el aeropuerto de Astaná aquella madrugada del 9 de Octubre, con los que serían nuestros compañeros en la ciudad donde estaban nuestros hijos durante todo el tiempo que estuvimos allí.


El corto vuelo y la llegada a Ust-kamenogorsk, los nervios, el equipo de gente que nos esperaba,  la ciudad a través de la ventana del coche, el apartamento, el edificio, su "portal" y las escaleras... Las personas que nos custodiaban y nos guiaban a cada paso, de las cuales dependíamos en aquel país y en cuyas manos estuvimos completamente.
Aquella carretera sin fin hasta la casa cuna, el pellizco en el estómago por los nervios, los olores, los sabores, la luz y los paisajes, las caras anónimas en las que buscábamos cómo serían nuestros hijos de mayores, rasgos hasta entonces desconocidos que de golpe se volvieron desde entonces familiares.


El encuentro con nuestros hijos, tantas emociones, tanto miedo, tantos nervios y las visitas, los encuentros programados, cortos demasiado cortos.
Los orfanatos, los edificios y sus instalaciones por dentro y por fuera y las personas que allí trabajaban, toda gente buena; los niños, los nuestros y los que allí se quedaron…quien sabe qué será de ellos ¿hasta cuándo estarían allí...?
Aquellas casas llenas de niños. El silencio de sus pasillos y sus escaleras, el olor a comida que lo impregnaba todo desde primera hora de la mañana, siempre el mismo y extraño olor, en los dos orfanatos, cada día, todo el rato.


Y la luz de aquella ciudad que se parece tanto a esta sólo en sus montañas, pero a 7500 kilómetros me resultaban tan extrañamente iguales, pero no así sus ríos ni sus calles y cuando por fin nevó nos cambió el paisaje y la rutina.



Aquel tiempo que vivimos allí pasé mucho miedo, un miedo visceral, ¡tantas cosas dependían de tanta gente extraña! Pero hoy no recuerdo – porque no quiero- nada que me empañe mi tiempo en Kazakstán, porque hoy es tiempo de celebrar una nueva familia que se creó entonces en aquel país de mis sueños, un tiempo que pese a todo volvería a vivir minuto a minuto.


Hace tres años (qué poco tiempo me parece y cuantas cosas han pasado) que hicimos un viaje lleno de futuro que nos llenó el pasado de recuerdos imborrables, ahora hace tres años que se hicieron realidad tantos sueños que hoy son mi día a día.



Otoño tras otoño



Según dicen llegó el otoño. Le temo y lo deseo, el otoño siempre ha sido punto y final y principio de muchas etapas importantes de mi vida.
En otoño se separaron unos padres que nunca dejaron de contender por la predilección de sus hijos en detrimento del otro.
Los sucesivos cambios de ciudad, de casa, de colegio, de compañeros y hasta de amigos.
Un otoño se llevó para nunca volver a nuestra madre, una mujer única y distinta. Una rosa de invierno.
El mismo otoño en que aprendí a hacer lo único que ella no me había enseñado y que cada año desde que nos dejó le “reprocho”: no me enseñó a vivir sin ella.
En otro otoño –muchos años de una vida  detenida entre paréntesis después- aprendí a vivir conmigo misma, viviendo sola de verdad, una nueva vida, llena de vida.

Cinco años después, otro otoño me haría vivir uno de los momentos más felices de mi entonces muy feliz vida: el día de mi boda con Eduardo. Nada ni nadie podría haberlo empañado.


Comenzamos nuestra vida juntos en otoño con la realización de un sueño largamente acariciado: vivir un otoño de Nueva York.



La enfermedad de Eduardo nos vino en otoño, casi recién casados, en plena luna de miel, la muerte llamó a su vida en tres ocasiones y ninguna pudo con él. Luchamos codo con codo aunque la verdadera lucha la libró él. Nuestra vida tal y cómo la concebimos nunca volvió a ser la misma. 
Salimos victoriosos y más fuertes. Pero en el camino cayó y se secó como una hoja, la inocencia del que se cree invulnerable.


También mi hermano pequeño escogió esta época tan significativa para celebrar su unión de tantos años con su compañera de toda una vida de avatares. Aquel fue un día feliz e importante también para mí.
Para hablar del último y más importante otoño de mi vida vuelvo muchos años atrás porque no he  contado que entre aquel paréntesis en el que estuvo mi biografía en estado latente,  hubo un otoño en el que por sexta y definitiva fallida vez me despedía con mucho dolor y para siempre –nunca se puede decir para siempre- de la maternidad.


Muchos otoños después, en la aventura más intensa que he vivido, conocí  -en un país tan lejano que nadie conocía su existencia- a los niños que me convertirían para siempre en su persona más incondicional, rescatándome del vacío  que sentía mi corazón y todo mi ser de ese amor de ida y vuelta que cada día se fragua más sólido en el corazón de mis hijos y enseñándome a amar de una manera incondicional y también enseñándome a admirar a mis hijos por amarnos a su padre y a mí de esa forma definitiva, pese a nuestros fallos y nuestras normas que no dejan de ser exigencias.

Ellos nos quieren así, imperfectos  y así nos aceptaron desde el primer día, ¡tan pequeños! y en cambio nosotros, los adultos y bien preparados, tuvimos que aprender a quererles como eran poco a poco e incluso organizar nuestro intimo duelo por los hijos idealizados. ¡Qué amarga ironía! Tantos años soñando unos hijos y cuando al fin se materializan en unos maravillosos niños de mirada rasgada y abrazos intensos, en tu interior hay una pugna por terminar de asimilar y aceptar lo que hoy creo que ni en sueños podríamos haber planeado.

Pero el ser humano es así, al menos yo soy así y no me creo distinta. Cuando se persigue algo con tanta vehemencia, la mente crea expectativas que aunque sean superadas por otros aspectos no descritos en los sueños, tardas en acomodarte y  te cuesta.
También en mi sueño de ser madre. Tres años, hace que soy su madre y cada día los amo más, -el corazón tiene una capacidad infinita-, pero hasta ese amor he tenido que enraizarlo y aunque no creo que pueda ya quererlos más profundamente,  aún considero que me falta mucho por aprender de lo qué más me han enseñado mis hijos: de mi misma y mis propios sentimientos.
Aviso para adoptantes: el amor a nuestros hijos del corazón es una hermosa planta cuya semilla florece muy a ras de piel y es el día a día el que hace –si todo va bien - muy poco a poco  madurar nuestro amor y arraigar con sólidas y profundas raíces el fuerte y real sentimiento que casi todos los que queremos adoptar creemos viene gratuitamente proporcionado por la palabra maternidad.




A vueltas con el otoño, dicen que puntual  llegó ayer a las cuatro de la tarde hora española. Debió de ser en otra parte, porque por aquí ni se ha asomado, aquí no, aquí las únicas estaciones que se ven son las estaciones de servicio. He salido a observar a la higuera ,un precioso regalo que plantamos detrás de nuestra casa y tiene todas las hojas , yo diría que está mas verde y frondosa que nunca.
 Bueno, el otoño seguro que está en alguna parte, mientras puedo ir en su busca, lo busco en imágenes tipicas que atesoro como una promesa: algún día, en alguna parte viviré y pasearé las tardes de otoño que deseo, porque a pesar de todos los otoños y de todas las cosas que he vivido en los otoños de mi vida, siguen siendo los colores favoritos de mis paisajes favoritos, esos que tanto añoro.
Llega el otoño y en mi reloj interior se enciende la alarma, y mi corazón se pone en alerta… ¡Tantas cosas han cambiado en tantos otoños!