Ir al contenido principal

Instantes e instantáneas


La vida está hecha de momentos, momentos que crean recuerdos que cada uno guardamos a nuestra manera, momentos rosas,momentos naranjas con sabor a las fiestas de cumpleaños infantiles....
Luego pasa el tiempo y el mismo recuerdo es tan distinto entre las personas que compartieron idénticas circunstancias que al ponerlas en común parece que fueran fotogramas enfocados desde cámaras distintas.


Tal vez sea eso. Cada uno enfoca lo que le sucede desde su particular objetivo.
Veo las fotos que cada uno hemos hecho en este viaje: Diana, Eduardo y yo misma y muy pocas se parecen .
Me he hecho un álbum con fotos de los tres y cuando se lo he enseñado a una amiga me ha preguntado ¿sólo tienes fotos de tus hijos?
Pues no, tengo fotos de mis hijos, de mi hijo él solito que es el que me llena el móvil de caras y ocurrencias, de mi hija Diana con su dulzura infinita que no te cansas de admirar, de mis hijos conmigo en cada lugar en los que hemos estado, de ellos juntos aunque sea tomando un helado, de mis hijos con su padre…


Es verdad! Sólo me he quedado con un álbum lleno de instantáneas familiares!
Pero es que postales las compras en donde quieres, el ojo artístico se lo dejo a Eduardo que siempre me sorprende captando objetos o personajes singulares.
También captó una secuencia de fotos en la que no parecía que nos estaba fotografiando y dejó reflejado un momento, fiel reflejo de una tarde sin prisas en la que todo lo que queríamos era salir organizados en una foto familiar.



 Aparte de las imágenes que lo dicen todo, me queda la sonrisa renovada cada vez que miro el montaje y el olor de aquellas escaleras, olor a lluvia recién caída en el instante en que se evaporaba de los peldaños de roca recalentados por un  sol  que volvía a asomarse con fuerza después de la tormenta.
La vida está llena de momentos, de instantes, algunos es maravilloso el poderlos revivir y compartir con sólo con hacer un "click".

Comentarios

Entradas populares de este blog

Tu hijo y el mío cumplirá años mañana.

Esta noche antes de que tu hijo y el mío cumpla 9 años, -siete de ellos conmigo-, y desde la oscuridad de un recuerdo que ni él ni yo tenemos de ti, quiero reservarte un hueco en mi pensamiento. Cómo no hacerlo en este aniversario de su alumbramiento, en este día en que celebraremos  que vino al mundo, porque lo trajiste tú. Pariste un ser que sin conocerte te quiere, que sin saber apenas de ti se preocupa porque no le olvides, por tus pensamientos y por tus sentimientos y que sin entenderlo, perdona el que no pudieras cuidarlo.  Diste a luz a un ser lleno de luz, un ser especial como pocos que vive y hace vivir intensamente a quien comparte su vida, su espacio o su momento, que te hace mirar un mundo que ilumina con sus ojos y convierte en un sitio mejor y mágico, pero, ¿cómo unos ojos tan pequeñitos y oscuros pueden proyectar tanta luz? Te lo estoy contando y el corazón henchido de orgullo se me escapa por las manos que teclean. No puedo dejar de pensar que esos ojos provienen de t…

Ese duelo que no cesa. El duelo por el vuelo adolescente

En estas fechas hay emociones removidas y duelos que si no se han superado, regresan con una gran fuerza. Aparte de las situaciones de pérdida por muerte de seres queridos o por bancarrota emocional  (en las relaciones sentimentales) en la vida hay muchos momentos de duelo, de riguroso luto interno, que son difíciles de superar. Momentos de pérdida, de desmoronamiento interior que te borra de un plumazo la realidad que tu creías a pies juntillas que de pronto se desdibuja, se evapora, ya no existe y te das cuenta de que aquello que creías que era o que iba a ser, ya ni será nunca ni tal vez existiera, salvo en tu cabeza, aunque para ti fuera la mayor de las realidades y en tu mundo fuera tan real como el aire que respiras, que tampoco lo ves pero existe y sabes que es el que te hace posible vivir cada día. Y sufres, y te apenas, y te bloqueas emocionalmente, y lo peor es que muchas veces lo tienes que hacer en silencio porque a tu alrededor todo el mundo le resta importancia, lo mini…

Kintsugi: el arte de hacer bello y fuerte lo frágil.Resiliencia

A todos los que nos movemos por el mundo de la adopción, a todos los que la vida ha roto alguna vez...a todos.


Cuando los japoneses reparan objetos rotos, enaltecen la zona dañada rellenando las grietas con oro. Creen que cuando algo ha sufrido un daño y tiene una historia, se vuelve más hermoso.

El arte tradicional japonés de la reparación de la cerámica rota con un adhesivo fuerte, rociado, luego, con polvo de oro, se llama Kintsugi. El resultado es que la cerámica no sólo queda reparada sino que es aún más fuerte que la original. En lugar de tratar de ocultar los defectos y grietas, estos se acentúan y celebran, ya que ahora se han convertido en la parte más fuerte de la pieza. El kintsugi añade un nuevo nivel de complejidad estética a las piezas reparadas y hace que antiguas vasijas pegadas sean aún más valoradas que las que nunca se han roto. Kintsukuroi es el término japonés que designa al arte de reparar con laca de oro o plata, entendiendo que el objeto es más bello por haber es…