Truco o trato 2012


De nuevo llega esta fiesta postiza que a los niños tanto les gusta, y no hay manera de zafarse, las calles se llenan de brujas, draculauras, calaverícos infantes, zombies y todo tipo de terroríficos menudos y no tanto chillando "¡truco o trato!¡truco o trato!", piden chuches y caramelos a cambio de no se muy bien qué. Yo pido besos y me llenan la cara y el cuello de la camisa de pintura negra roja y gris, (espero que salgan bien las manchas porque es mi camisa favorita). Es tarde y todo el día trabajando y fuera de horario -horario canalla de comercio-, cosas que hacer ineludibles me hacen llegar a casa tarde, imposible sumarse a "La noche en negro" de tiendas abiertas y bares a reventar.
-Mami! mami! podemos vestirnos y hacer el truco o trato?
Son las nueve y media de la noche y sencillamente no puedo más y aún falta la cena....
Me siento fatal, me gustaría tener energía y ánimos para eso y para otras muchas cosas que no hacemos, pero en mi cabeza suena una voz robótica parecida a la de las maquinas expendedoras " a-go-ta-da e-li-ja a o-tra".
Les doy cuatro chuches de las de truco o trato con calabazas y brujas pintadas en los envoltorios pero sólo con la condición de que podrán comérselas si cenan en paz y armonía. Se conforman y se portan fenomenal lo que me provoca aún más remordimientos...



Acabada la cena y acabadas las chuches, lavarse los dientes, pipí y a la cama...
En el beso de buenas noches me piden otra vez:
-Mamá mañana podremos disfrazarnos de Halloween?
-Mamá mañana podremos disfrazarnos de Halloween?
-Si os portáis bien mañana os disfrazáis...
-Yo de Spiderman y tu también! 
-Siiiii!!! Eso...! Eso...! que estas muy graciosa y es más divertido!
-Yo de Spiderman????
-Noooo tu de "murciégalo"!

(Y yo que hoy me siento una vieja bruja por no llevarlos a la calle, pienso en que no necesito ni disfrazarme)

Llegó la mañana y los deberes y los trabajos domésticos que entre semana no me da tiempo a hacer, Diana y sus tareas y la lección de "cono" con troposferas y estratosferas incluidas y la comida de hoy y de mañana que así mañana voy más desahogada y comemos, tarde pero comemos y Diana y yo la siesta no la dormimos viendo una peli para todos los públicos los tres encima de mi cama. Nacho ronca a mi lado como un cavernícola porque a él no le gusta la vieja película de Cary Grant, en la que sale un submarino rosa... A Diana le gustan las pelis antiguas con actores guapos que besan a la antigua...



-¿Ves mamá? a mi esos besos si me gustan pero los otros me parecen un poco guarros...
Hace poco Nacho me soltó un beso de esos guarros. Cuando pude reaccionar de la sorpresa y zafarme de su abrazo de pulpo le pregunté que donde había aprendido ese beso y me dijo que se lo había enseñado su hermana.
-¿Diana....? Dianaaaaaaaaaa!
-Bajó y le pregunté si ella le había enseñado el beso con lengua a Nacho, me dijo muy compungida que si, que lo había visto en la tele y que había querido saber cómo era pero que le pareció asqueroso...
Pues a Nacho no le debió de parecer así y dice que se va a echar una novia para besarla de esa forma todo el rato.


Acabada la película, merienda y propuesta de juegos...
- Mamá podemos disfrazarnos?
Bajo la caja de Pandora donde están todos los trapejos que usamos como disfraz en los juegos y salen los disfraces que compramos para la fiesta del colegio del año pasado.... y una mascara de conejito que "me pido" rápidamente.
-Tu de que vas disfrazada mamá? 
-Yo...? De fantasma de conejo peripatético...
El mono de esqueleto que a Nacho ya le queda rabicorto y los cuernecillos, el tridente, la cola, la boa y no se cuantas cosas más, hacen de Diana toda una diablesa...
-Nos pintas mamá?

Antes de que me lo propongan ya estoy en el espejo del baño pintándome bigotes y un triangulillo negro en la nariz. Cejas y labios para Diana que por su cuenta se repinta las cejas y se pone ojeras y algo parecido a un corazón en la mejilla. Para Nacho mucho negro y blanco para terminar de "caravelizarlo". Nos hacemos fotos y las mandamos a la familia para que compartan nuestras risas. Al momento suena el teléfono y son los tíos que nos invitan a que vayamos a molestarlos un ratito y así ven a los niños pintados. Los niños, mi hermano y mi cuñada da gusto verlos juntos compartir cualquier cosa. Además Ana -la mujer de mi hermano-, ha hecho una calabaza preciosa para ellos y un bizcocho riquísimo que cocinó con la ayuda de Diana, que toda orgullosa se lo dice a todo el que quiera oirla... 



-Coged las chaquetas que nos vamos!
- A donde?... A donde mamá...? 
- A casa de tito Carlos y tita Ana...
-Biennnnnnnn!!!!( al unísono)
Antes de llegar nos cruzamos con dos chicos adolescentes lanzando petardos.Diana no quiere salir del coche, se corta:
-Mamááááá....! que me da vergüenzaaaaaa ...! -me dice con vocecita de edad del pavo precoz.
-Hija, es Halloween, si fueras disfrazada de bruja el 15 de agosto podría darte vergüenza pero hoy no y ya es de noche....
-Ya mamá pero es que... tu llevas bigotes!
-Jajajaja... la pobre se avergüenza no de ella que va toda compuesta, sino de una madre vestida de normal y con la cara pintada de conejo!


Hace poco tiempo no hubiera salido de casa con bigotes, porque siempre tenía tiempo y ganas de mirarme al espejo y componerme y arreglarme hasta para sacar la basura (como decía Greta Garbo que hasta en esos momentos había que mantener el glamour) Ahora casi ni me miro ni para ver si tengo arreglo. Mi tiempo-casi entero- es por y para ellos y la verdad es que son los ratos "robados" a las obligaciones los que merecen la pena.
Cuando por la noche me miré al espejo con los bigotes corridos y un borrón gris oscuro en la mejilla de los achuchones de mi hijo pensaba -mientras miraba a la del otro lado con el algodón en una mano y el bote de crema desmaquillante en otra-, que me gustaría poder hacer un trato a lo Dorian Grey, porque ya por muchos trucos que intente se me empieza a trasparentar la antigüedad...



2 comentarios:

  1. Están hermosos los tres disfrazados, y los bigotes te van muy bien.... jejejej.... Yo odio el Halloween, y aquí en México está tan difundido... imposible pasarlo por alto. Este año por suerte Moni no insistió en el disfraz y yo por mi parte fingí demencia total. Un abrazo para todos

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  2. Gracias por compartir estos momentos familiares... es un placer leerte.
    Itsaso

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