¡Kazahstán abre de nuevo!


Han abierto las adopciones en Kazahstán y me imagino inmediatamente la alegría de quien ha tenido que sufrir los parones y demoras, la incertidumbre y el desaliento de quien ve alejarse o suspenderse un sueño, el de ser padres.

Me alegro infinitamente por vosotros, los padres que esperáis, pero más me alegro por los niños que os esperan. Un abrazo enorme y mucha suerte en este tramo del camino, ahora concentraros en sentir que estáis más cerca de vuestros hijos y que de nuevo vuelve a ser posible. 



 Este vídeo lo edité mientras esperábamos a nuestros hijos. En la espera, al ser tan larga tratas de recopilar información no sólo para ti sino también tus hijos, para que puedan saber todo lo posible del lugar donde vinieron al mundo. Aunque ese lugar se encuentre lejos, ellos sabrán que los encontramos detrás del arco iris. 

Prevención, concienciación


Hoy es el día mundial del cáncer de mama.
Según la Oms una de cada diez mujeres desarrollará cáncer de mama a lo largo de su vida.
Mi madre fue una de sus victimas, se lo detectaron a la edad que tengo yo ahora y murió tres años después.
Hace 24 años no existían las campañas de prevención ni los tratamientos que existen hoy día. Sirva este post para concienciar a amigos y familiares de la necesidad de que las mujeres importantes de su vida, se hagan las revisiones pertinentes.
La detección precoz es la solución, pero aún muchas mujeres por miedo o dejadez no se hacen los controles.
Yo misma estoy esperando el resultado de mi mamografía, al tener varios antecedentes en mi familia desde hace años mis controles son anuales, cada año paso mucho miedo, pero no queda otra: La prevención, la concienciación.

http://www.lavanguardia.com/vida/20121019/54352701175/una-nueve-mujeres-cancer-mama-vida.html




NOTA DE PRENSA DE FECMA
La Federación Española de Cáncer de Mama presenta su Manifiesto 2012 con motivo del Día Internacional del Cáncer de Mama...

Cuando os conocimos 3ª parte.. Por fin juntos!

El 20 de octubre nos permitieron que los niños pasaran juntos la visita de la mañana, desde entonces y hasta nuestra vuelta a España ( a esperar a que se ratificara el juicio y poder volver a recogerlos)cada mañana recogíamos a Diana en el hogar infantil y la llevábamos a la casa cuna donde estaba Nacho. El primer día que se vieron fue emocionante. Diana tenía muchísimas ganas de ver a su hermanito. Este no la reconoció, no se acordaba, era muy pequeñito cuando los separaron, por esa razón la miraba extrañado pero encantado con los mimos y arrumacos de su hermana que estaba feliz de verlo de nuevo...

Cuando os conocimos 2ª parte


  Poco después de conocer a Nacho, conocimos a Diana, estaba en otro hogar infantil. Estuvieron mucho tiempo separados, tanto que Nacho no conocía a Diana, entró muy bebé en la casa cuna, pero Diana en seguida de conocernos, nos preguntó por su hermanito, estuvimos visitándolos a cada uno en su orfanato:"Casa cuna" (дома ребенка) es la de los bebés hasta 4 años y la que acoge a los niños hasta 8 años se llama "casa de niños"(Детские дома).A Nacho por la mañana, a Diana por la tarde...

Estamos de aniversario.

Hoy hace tres años iniciamos un viaje que cambiaría para siempre nuestras vidas.
El viaje y sus momentos, cuando los evoco, consiguen todavía erizarme la piel porque no sólo son imágenes sino sensaciones que vuelven a hacer volar mariposas en mi estómago y hormiguillas por debajo de la piel, algo inolvidable casi minuto a minuto.
Así de intenso fue.
Recuerdo vivamente el encuentro en el aeropuerto de Astaná aquella madrugada del 9 de Octubre, con los que serían nuestros compañeros en la ciudad donde estaban nuestros hijos durante todo el tiempo que estuvimos allí.


El corto vuelo y la llegada a Ust-kamenogorsk, los nervios, el equipo de gente que nos esperaba,  la ciudad a través de la ventana del coche, el apartamento, el edificio, su "portal" y las escaleras... Las personas que nos custodiaban y nos guiaban a cada paso, de las cuales dependíamos en aquel país y en cuyas manos estuvimos completamente.
Aquella carretera sin fin hasta la casa cuna, el pellizco en el estómago por los nervios, los olores, los sabores, la luz y los paisajes, las caras anónimas en las que buscábamos cómo serían nuestros hijos de mayores, rasgos hasta entonces desconocidos que de golpe se volvieron desde entonces familiares.


El encuentro con nuestros hijos, tantas emociones, tanto miedo, tantos nervios y las visitas, los encuentros programados, cortos demasiado cortos.
Los orfanatos, los edificios y sus instalaciones por dentro y por fuera y las personas que allí trabajaban, toda gente buena; los niños, los nuestros y los que allí se quedaron…quien sabe qué será de ellos ¿hasta cuándo estarían allí...?
Aquellas casas llenas de niños. El silencio de sus pasillos y sus escaleras, el olor a comida que lo impregnaba todo desde primera hora de la mañana, siempre el mismo y extraño olor, en los dos orfanatos, cada día, todo el rato.


Y la luz de aquella ciudad que se parece tanto a esta sólo en sus montañas, pero a 7500 kilómetros me resultaban tan extrañamente iguales, pero no así sus ríos ni sus calles y cuando por fin nevó nos cambió el paisaje y la rutina.



Aquel tiempo que vivimos allí pasé mucho miedo, un miedo visceral, ¡tantas cosas dependían de tanta gente extraña! Pero hoy no recuerdo – porque no quiero- nada que me empañe mi tiempo en Kazakstán, porque hoy es tiempo de celebrar una nueva familia que se creó entonces en aquel país de mis sueños, un tiempo que pese a todo volvería a vivir minuto a minuto.


Hace tres años (qué poco tiempo me parece y cuantas cosas han pasado) que hicimos un viaje lleno de futuro que nos llenó el pasado de recuerdos imborrables, ahora hace tres años que se hicieron realidad tantos sueños que hoy son mi día a día.