Los seguimientos: compromiso si, abuso no.


Conocéis a nuestros hijos. Lo que muchos no sabéis es que cada año nos tenemos que enfrentar a la Junta de Andalucía, porque nos obligan a hacer un examen de padres, de familia. 
Bajo el título de "seguimientos" nos someten a horas de preguntas cada año, algunas de lo más indiscretas, a nosotros, a los niños, y luego pasean nuestros datos por medio mundo, todo esto claro está por la cantidad que ese año se les ocurra y bajo la modalidad que ese año demande. Cada año una distinta, el único criterio es recaudar:  traducciones juradas, informes de 6 o más folios,(se pagan por palabras) incluso nos han obligado a ir a unas agencias de traducción determinadas cuyas traducciones eran más caras. 
Existe un movimiento de padres que como yo, estamos hartos de que a cuenta de la adopción nos manejen y nos sangren y una de las iniciativas es firmar una carta para que cese todo esto.

Os pido (si os parece bien) vuestra firma que puede ser pública o no. ¿Por qué?

Porque tenemos dos hijos adoptados en Kazajistán y es imposible normalizar nuestras familias si cada año  hasta que los niños cumplan 18 tenemos que "examinarnos como padres", además con esa excusa nos cobran lo que quieren cada año y nos obligan a ello, diciendo que "cuando adoptamos firmamos un compromiso de seguimiento” que nadie nos explicó y en realidad parece que hemos firmado un cheque en blanco para que ellos hagan y deshagan paseando nuestros informes y nuestros datos por el mundo. En España existe una ley de protección de datos pero más allá de nuestras fronteras no.
También creo que nuestros hijos son españoles por derecho y que a su país de origen sólo debe de importarle si están escolarizados y sanos, y eso es algo que con dos certificados emitidos por sendos organismos (educación y salud) debería de ser suficiente.

Gracias por leerlo, y gracias de antemano por vuestro apoyo.
Este es el enlace,  haciendo clik en :


 O pegando esto en la barra de vuestro buscador. Gracias.

1 comentario:

Me encanta que me cuentes lo que piensas