Seguimientos 2015


¿A estas alturas alguien duda de que Kazajistán sea un país de ensueño? 


Mis hijos nacieron allí y me encantaría un día volver con ellos y recorrer sus maravillosos paisajes, sus ciudades y pueblos, con ellos vivir las ciudades y sus gentes y compartir in situ los recuerdos que atesoramos allí,  donde comenzó nuestra historia, la familiar, donde vivimos montones de instantes favoritos que componen el álbum de memorias que conforman nuestra biografía como sus padres, y poder recopilar tantas respuestas, que nos asaltan, encontrar rincones que desconocemos  para que Diana localizara los suyos, los buenos y los otros,- los de verdad, algunos de los cuales a veces adorna con fantasías- y que también son importantes porque forman parte de su historia y son la respuesta, circunstancia y requisito que motivaron el ser hijos míos y convertirse en  españoles además de Kazajos.
Kazajistán, maravilloso país lleno de contrastes al que profesamos una gran admiración y afinidad salvo en lo que se refiere a sus antojos e itinerantes voluntades en su enigmático protocolo a la hora de realizar los seguimientos.
Los seguimientos son las obligaciones administrativas que nos imponen desde ese país hasta la mayoría de edad de nuestros  hijos, también a conservar la doble nacionalidad y el derecho a que si su país entra en guerra pudiera –si lo creen necesario- movilizar a nuestros hijos y mandarlos al frente.

Entiéndaseme, no estoy contra que se realicen seguimientos post adoptivos, que por otra parte en según qué circunstancias son imprescindibles, pero no cómo están planteados ahora sino cómo una manera en un principio de detección y ayuda si hubiera problemas graves de adaptación familiar  y no como un examen de valoración familiar continua que se alargan hasta los18 años.

“Actualmente la condiciones para los seguimientos son muy poco conocidas por las familias solicitantes, y su práctica no es uniforme entre las diferentes Comunidades Autónomas del Estado en muchos de sus aspectos prácticos, y, desde luego, tampoco en cuanto a procedimientos, costes o rigurosidad en el tratamiento de la información de carácter personal que contienen los informes.” (MANIFIESTO PARA LA REGULACIÓN Y COORDINACIÓN DE LOSSEGUIMIENTOS POST-ADOPTIVOS.)


Sin entrar en valoraciones económicas -cambiantes según la comunidad en la que se habite-, los seguimientos deberían  ser otra cosa, no deberían ser intrusivos sino colaborativos, y pasados un tiempo en los que quedara patente que la familia está bien vinculada y sin problemas que subrayar, creo que bastaría con un certificado de la orientadora del colegio, y de su pediatra, y que en la tasa cambiante y modificable que cada año nos reclaman (a nosotros desde la Junta de Andalucía) entrara también la traducción pertinente.
Este año ya no nos obligan a que traduzcamos los informes en las agencias designadas por el consulado Kazajo ni que tengan un mínimo de 6 páginas, aunque como novedad Kazajistán es el único país que no admite las fotos de nuestros niños sonrientes en papel normal, han de ser en papel fotográfico, 3 grupos de 6 fotos. Luego cuando alguien visite el orfanato donde cuidaron de mis hijos (y de los que no puedo sino estar agradecida) verá a mis hijos morenitos felices y crecidos rodeados de cariño, en un gran mural que, como mi hija comentó "espero esté puesto a salvo de las miradas de los demás niños, porque “duele”".

Entiéndase bien , no estoy en contra que se realicen seguimientos post adoptivos, que por otra parte creo que en según qué circunstancias son imprescindibles,
Pero Según lo expresado por el Servicio Social Internacional que en su boletín número 46,
“.., este seguimiento, enfocado como control, no debería prolongarse demasiado tiempo. Una vez pasado el período inicial, el niño y sus padres adoptivos deberían encontrar su privacidad y tratarse como una familia, y no como una familia adoptiva. Es importante para el funcionamiento de su relación familiar. Es pues deseable aflojar la presión y no requerir informes durante años. Un promedio de dos o tres años sería razonable. …… Estos informes no deberían ser considerados como una obligación para los padres adoptivos sino más bien como una ayuda en caso de una situación de adaptación difícil del niño en su nuevo entorno.” MANIFIESTO_CORA_SEGUIMIENTOS.

Muchas son las preguntas que los padres adoptivos nos hacemos sobre la razón y el protocolo que se usa para realizar estos seguimientos, entre otras cosas  nos gustaría saber porqué estos servicios han de estar externalizados y por tanto ser de pago, cuando creemos que hay suficientes profesionales y muy capacitados, en la administración para realizarlos con cargo a nuestros impuestos.


Incognitas a parte, agradecemos a Julia, la trabajadora social de EULEN, empresa que se encarga de realizar los seguimientos para la mayoría de los países en Andalucía de adopción internacional, su tacto en la entrevista, y quedamos pendientes del año próximo en el que con la modificación de las leyes, esperamos que, si hay novedades, sean más cabales y más acordes y afines a las familias y a la situación por la que muchas de ellas están atravesando, que les impiden poder cumplir con el pago anual de la tasa a convenir, este año 153 €,  a los que hay que añadir el importe de la traducción jurada.