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Un árbol, dos hijos, dos libros.

Según dicen para tener una vida plena hay que plantar un árbol, tener un hijo, escribir un libro…pero yo creo que lo que de verdad lo que la hace plena es cuidar ese árbol, velar y luchar  por ese hijo y compartir ese libro.
Tengo la suerte de poder compartir un cuento y un libro, los dos van por la segunda edición en menos de un año y eso me hace sentir muy contenta, porque los dos tienen vocación de acompañar y ayudar.
 Primero nació el cuento “¿Yotengo dos mamás?”  Nació de la necesidad de ayudar a mi hijo a asumir la tremenda noticia de que antes que yo tuvo otra madre, la que lo trajo al mundo, la que “lo tuvo en su barriguita”. Fue un momento duro, días en los que mi hijo pequeño recorrió un camino que le llevó de la mano desde la perplejidad, a la inseguridad y hasta la desconfianza. De pronto su mundo que había vuelto a ser seguro, confiable y predecible se hundió bajo sus pies. Para nada sirvió que manejara de maravilla el vocabulario adoptivo. El enterarse de que tenía otra madre distinta a la única que conocía, que no pudo cuidarle y de la que nada recordaba lo desestabilizó del todo. Y cómo única ayuda posible para que mi hijo saliera de ese bosque oscuro lleno de dilemas en el que el corazón se le había sumido, nació ese cuento, fue producto de la intuición y resultó mágico, le ayudó a salir de él mismo y de su bosque de dudas y miedos.

“Mariposas en el corazón. La adopción desde dentro”, vino casi inmediatamente después y me dio la oportunidad  de compartir para ayudar y acompañar a otras familias que pudieran atravesar idénticas circunstancias y detallar este importante capítulo en la vida de mi familia y otros más que conforman las experiencias que he vivido con y por mis hijos, experiencias intensas con los protagonistas de mi vida, los que me han enseñado todo lo que sé y voy aprendiendo y que sólo ellos podían enseñarme. En el capítulo titulado “Para siempre”, aporto mis vivencias personales y familiares sobre esa figura tan difícil de encajar en el puzle que es la madre de nacimiento de mis hijos, una pieza sin la que el puzle no estaría completo, haciéndole su sitio todos hemos encajado mejor. Pero eso lo he aprendido después, cómo tantas cosas que estoy aprendiendo.


Por eso este año el día del libro para mí va a ser tan especial, y doy las gracias a la Librería Picasso por invitarme, porque voy a poder compartir con quienes quieran hacerlo, esos dos trocitos tan importantes de mí.
Y tengo un árbol crecido y dos hijos creciendo y yo voy creciendo con ellos.

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