Pase de la película "LA ADOPCIÓN". Pase en Almería 11 de abril

Hay tantos procesos de adopción como niños adoptados y adopciones no conseguidas y cada uno cuenta con unos matices, con unas vivencias que tienen en común los sentimientos, la soledad, la impotencia, la desazón, el miedo.
No es fácil tratar de explicar lo que lleva a una pareja a miles de kilómetros persiguiendo un sueño a cambiar las perspectivas, mudar los límites y formar parte como una ficha en un sistema oscuro y viciado donde el único comodín es el dinero. Qué es lo que les mueve a superar obstáculos y a poner en peligro la estabilidad personal, emocional y conyugal, a sellar viejas rencillas familiares y a descubrir resentimientos ocultos. No es fácil que alguien entienda que el deseo de ser padres puede más que la razón, que el miedo o la prudencia. Pero Daniela Fejerman consigue explicarlo, y lo hace contando una historia que trasciende más allá de la pantalla, que te hunde en la butaca a medida que ves cómo sus protagonistas: Natalia y Daniel interpretados por Nora Navas y Francesc Garrido con un trabajo actoral soberbio que se traduce en cada gesto, en cada mirada, a cada frase, van hundiéndose en un proceso pervertido, van forcejeando con una burocracia corrompida, extraviando sus expectativas por despachos y consultas de cínicos funcionarios de los que dependen sus esperanzas, esas que no llegan a perder aun cuando lo creen ya todo perdido, esas que les mantienen en aquel país y les obligan a no cejar en el empeño que casi les descompone como personas y como pareja.
Quiero volverla a ver. La primera vez me sentí tan identificada con la historia que la viví intensamente como si reviviera muchas de mis propias vivencias, y espero en la próxima ocasión poder poner distancia y disfrutar  de cada matiz de la película, de su luz, que es casi otro personaje, de sus diálogos y de esas señas de identidad del buen cine de autor que tanto me gusta.
La película es una historia no sólo de adopción o de PROCESOS VICIADOS es una historia de superación de lucha y de denuncia.
Quien asista a la película y conozca el mundo que describe no podrá sino asombrarse de cómo  se materializan situaciones que casi pueden llegar a ser, en según qué países, generalidades, y quien desconozca el ambiente y la trama que envuelve a la historia que, sin remedio involucra al espectador, no podrá por menos que reconocer que ha asistido a un relato impresionante, casi un documento gráfico de lo que en muchos países sucede con los niños que viven bajo protección de un sistema nada fiable. Desde la negativa comúnmente aceptada de conceder un niño sano a adoptantes extranjeros, hasta la comercialización de los sentimientos filiales. Y que consigue mantener la intriga del desenlace hasta el último momento en el que el escenario vuelve a ser el mismo desde donde parte la historia.
No os la perdáis.
 Mercedes Moya 

Día del padre.

Desde hace unos años (justo desde que nosotros nos convertimos en padres) en la mayoría de colegios (en el de mis hijos por supuesto) se decidió no celebrar el día del padre ni de la madre. La razón para que el colegio decidiera, en Consejo Escolar, no celebrar la fecha en cuestión, era los distintos tipos de familias existentes entre su alumnado.
Así mis hijos no hacen ninguna manualidad en el colegio para regalar ni a su padre tal día como hoy, y el día de la madre yo tampoco lo espero ya…


No dejo de pensar vez tras vez ( y son 5 años ya) que en la escuela dejan pasar con esto una ocasión de oro para trabajar la diversidad, la tolerancia y el normalizar y ayudar a normalizar las distintas clases de familias.


En el recreo


Ayer mi hijo (8 años) al volver del colegio me cuenta:

-Mamá hoy J. en el recreo me ha dado dos patadas...

-Uishhh...¿te ha dolido?

-Si.En el corazón

-Ya me imagino, ¿y tu qué has hecho?

-Le he dicho que se lo iba a decir a la seño Lola

- ¿Y se lo has dicho?

-No. Le he dado una segunda oportunidad. Es que es mi mejor amigo...