¿Actitudes o Aptitudes?

Bajo la etiqueta de "¿Actitudes o Aptitudes?", quiero recopilar artículos e informaciones sobre un tema que me preocupa especialmente: el desarrollo intelectual de nuestros hijos, sus capacidades y sus incapacidades, los problemas tanto psicológicos como neurológicos que puedan presentar los niños que provienen de instituciones o hayan sufrido circunstancias de deprivación emocional o sociocultural.

Sobre el desarrollo sensorial:

Artículo publicado por Natalia Zamora (Terapeuta Ocupacional) en la revista "Vivir Granada" (suplemento mensual del periódico Ideal) sobre las dificultades sensoriales en niños adoptados.

"En este artículo intentaremos explicar algunos de los problemas que se dan en niños en los que existe una carencia de estímulos, y por tanto en los que no se han desarrollado todas sus capacidades. Dichos problemas a veces pasan desapercibidos y son identificados simplemente como un mal comportamiento y se cree que con el paso del tiempo mejorará.

Éstos son en su mayoría adoptados que han estado en medios hostiles, como orfanatos, y se conocen como niños deprivados sensorialmente.

Los primeros años de vida.
Para entender el origen de estos comportamientos debemos hacer referencia a los primeros años de vida que son de gran importancia pues constituyen la base del desarrollo psicomotor del niño para ir dando lugar a un adecuado aprendizaje, comportamiento, autoestima, autocontrol, confianza en sí mismo, concentración, habilidad para organizar…

Un niño puede alcanzar estos productos finales si previamente ha sido estimulado a través de los 5 sentidos que normalmente conocemos (visual, auditivo, olfato, gusto y tacto), pero los más influyentes en el desarrollo son el sistema táctil (relacionado con lo emocional y la motricidad), el propiocepceptivo (el sentido de la posición del cuerpo en el espacio) y el vestibular (el sentido del movimiento).

Dichos sistemas sensoriales se estimulan intraútero y posteriormente mediante la relación padres-hijo-entorno. Así en los primeros años la dependencia del niño es total, de forma que la labor de los padres no será tan solo proporcionarle “alimento y abrigo” sino que habrá de ser el medio por el cual el niño comience una comunicación entre él y el ambiente que le rodea. Los padres serán el puente entre el niño y emociones desconocidas. Un beso, palabras, caricias… el agua, el sol, el frio, la música, los ruidos de la calle, las texturas de la ropa….todo son nuevas experiencias que construyen los cimientos del desarrollo del niño, y nosotros habremos de ser quienes le ayudemos para que éste sea completo y saludable. Partiendo de este hecho debemos tener en cuenta que en ocasiones los niños adoptados han pasado periodos largos en lugares monótonos y poco estimulantes. Por lo que debemos prestar especial atención al paso del centro de acogida a casa:

Llegada al nuevo hogar.
La mayor dificultad para estos niños es el momento de pasar del centro de acogida, un entorno pobre sensorialmente, a su nuevo y futuro hogar donde va a recibir todo tipo de estímulos visuales, auditivos, táctiles, de movimiento, gustativos… que resultan desconocidos y abrumadores para su sistema nervioso central (SNC) inmaduro. De forma que el SNC en algunos casos no es capaz de recibir, organizar y responder ante tanta información adecuadamente. Además existe una relación proporcional entre el tiempo que permanece el niño en un lugar poco estimulante y las dificultades que presentará posteriormente. Sin olvidar que cada niño es único e incomparable, y que dos niños ante una misma situación pueden responder de forma diferente.

Reacciones del niño deprivado sensorialmente
Podemos observar varios tipos de reacciones comportamentales, por un lado pueden mostrarse con conductas hiperactivas, irritables, impulsivos, agresivos, etc (por ejemplo, está en constante movimiento, no tolera cambios en la rutina, no soporta que lo toquen/acaricien o tener en contacto con su piel determinadas texturas, se frustra fácilmente, lleva a cabo conductas autoestimulantes como balanceos, llora con facilidad, es temeroso, tiene bajo tono muscular…) o pueden responder de manera totalmente pasiva, indiferente como si no percibieran nada de lo que ocurre a su alrededor, debido a que el cerebro no tiene suficientes conexiones neuronales para procesar tal cantidad de información con lo cual se satura y bloquea sin poder reaccionar.

También podrán manifestar problemas de aprendizaje académico, coordinación motora, lecto-escritura, etc.
¿Cómo podemos ayudar a nuestro hijo?En primer lugar debemos de tener presente que el cerebro de estos niños es inestable y eso los hace frágiles emocionalmente.
Muchos estímulos de ruido, movimiento, personas, cambios de rutina, cambios de tiempo, etc. les afectarán mucho más que a otros niños y pueden llevarles a perder fácilmente el control.
Los padres con ayuda de un profesional formado en Integración Sensorial aprenderán a leer a su hijo cuando éste comience a desorganizarse, lo apartarán de situaciones estresantes para su SNC y le ofrecerán la calma que necesita para ir creciendo. Los niños que han vivido en entornos empobrecidos sensorialmente se benefician de manera significativa de la Terapia de Integración Sensorial que se basa en la plasticidad cerebral y establece una relación entre el funcionamiento neurológico y el comportamiento."

Natalia Zamora Rodríguez
Directora Terapeuta Ocupacional
Clínica de Desarrollo Infantil del Sur(Granada)

Apego y vinculo

Para algunos son dos palabras nuevas, inusuales en el vocabulario de las personas ajenas a la adopción y palabras insignia para las relacionadas con ella.
Son la espada de Damocles de cada niño adoptado y de cada padre o madre que adopta. Nos hablan de ello desde el primer momento en que nos interesamos por esta forma de hacer familia y es sin duda una de nuestras más íntimas preocupaciones –sobre todo en el primer año de convivencia con nuestros hijos-.
¿Cuánto tarda en formarse y afianzarse el vínculo? ¿Cuando el apego es seguro?
Hace muy poco otra reciente madre adoptiva con la que he establecido una conexión especial, me hablaba via email de un libro recomendado en el blog “La adopción por dentro”, dicho libro se llama "El niño adoptado" y me contaba que le estaba “resultando muy duro y negativo de momento, no deja a la adopción en muy buen lugar, ni cree mucho en la posible creación del vínculo con los hijos adoptados, habla mucho de la herida de la separación de la madre aunque sea desde el primer día después de nacer”.Ahora tenemos tanta y tan variada información que dejan poco espacio para la improvisación y mucho para la especulación. Cuando la preocupación por un tema nos lleva a buscar y leer opiniones y datos, tratados y ensayos sobre lo que nos inquieta, a la vez que nos aporta todos esos datos nos resta frescura y espontaneidad para experimentar por nosotras mismas, menos mal que a fuerza de leer y de aprender hemos aprendido también a no dejarnos influir y a desechar las valoraciones que en vez de ayudarnos a abrirnos camino parecen tratar de echarnos tierra encima.
El ejemplo más vivo de estas lecturas erróneas es el riesgo de que suceda el llamado efecto Pigmalión o de profecía auto cumplida:
Una
profecía autocumplida es una expectativa que incita a las personas a actuar en formas que hacen que la expectativa se vuelva cierta.
El Efecto Pigmalión se denomina a aquel suceso por el que una persona consigue lo que se proponía previamente a causa de la creencia de que puede conseguirlo.(Wikipedia)
Tenga consecuencias positivas o negativas y se refiere a La leyenda de Pigmalión: un afamado escultor y rey de Chipre que se enamoró de una de sus esculturas, Galatea. Dado que dedicaba todo su tiempo y amor a su creación, creyendo enormemente en su escultura, la diosa Venus otorgo vida a la estatua para hacer feliz a Pigmalión.
Viene a decir que las expectativas que nosotros tenemos sobre los demás, tarde o temprano, acabarán teniendo lugar.
La pelicula My fair Lady, viene a plasmarlo muy bien, una florista barriobajera es capaz de convertirse en una señorita refinada digna de la alta sociedad londinense gracias al esfuerzo y las espectativas del Coronel Pickering y las enseñanzas del profesor de fonética Higgins:"Para el profesor Higgins yo seré siempre una florista porque él me trata siempre como a una florista; pero yo sé que para usted puedo ser una señora, porque usted siempre me ha tratado y me seguirá tratando como a una señora."Eliza Doolittle, Obra Pygmalión de G. B. Shaw (My FairLady)
Yo misma tengo un montón de libros arrinconados a medio leer por la misma razón y aunque sigo buscando respuestas ningún autor por experimentado que sea va a disuadirme de que puedo crear un férreo vínculo con mis hijos, pese a la edad y circunstancias de ambos, ni me harán dudar de que el apego que estamos forjando es un apego seguro.
La vida nos otorga un millón de momentos en el que nuestros hijos nos necesitan mucho, pequeños y grandes momentos y esos para mi son los "peldaños" del apego. La principal dificultad para crear un apego seguro es el que al haberles fallado el anterior vínculo, no les debe resultar fácil volver a confiar, volver a confiarse…
Cuando los conocimos el agua les daba terror,sus primeras duchas y sobre todo las primeras veces en que se mojaron la cabeza…fueron momentos muy muy complicados.
Llegado el verano Diana aunque se metió en el mar, en Marbella, cuando visitamos a Pilar, Gerry ,Monica Mei y Lucas, como no sabe nadar, en la orilla me pedía que la enseñara a nadar “-pero sin mojarme mamá”… y aunque se bañó dejamos el aprendizaje para un momento mas propicio…
...Y fuimos a la piscina por primera vez a intentar nadar, estaba muerta de miedo, con manguitos , haciendo pie y todo, le daba pánico, pero le pedí que se fiara de mi, que confiara en su mamá que no la iba a soltar hasta que ella no me lo pidiera y unos minutos después ¡consiguió dar sus primeras brazadas sola! Me conmovió profundamente el ver como superaba su miedo y se abandonaba con fe en mis brazos…¡Que “madre “ me hizo sentir! Ahí estaba mi niña muerta de miedo, luchando por mantenerse a flote en un medio hostil al que tanto temía, abandonándose en mis brazos, haciéndome la más bella prueba de declaración de amor: su confianza.
Otra oportunidad de aquilatar el proceso de nuestro apego con Nacho fué cuando habiendo tenido dos veces unas fiebres tan altas que hemos tenido que salir corriendo al hospital y ni en el hospital acertaban a bajarla, la última con dolor de tripa incluido, lo único que le aliviaba al pobre era que su mamá le cogiera y le apretara su tripita contra la suya…¡la mía!...¡que momentazo!
Creo que el vinculo es posible, lento, pero alcanzable, cada día es un pasito más a solidificarlo aunque hay días que da la impresión de haber desandado un largo trecho y tener que empezar de nuevo, pero todo vale para el mismo fin, aun así nos sirve para conocernos mejor, donde fallamos, donde flojeamos, que hay que apuntalar más fuerte.
Yo fallo mucho en el dia a día, cuando paso mucho tiempo con ellos bajo la guardia y me desbaratan las estrategias y me enfadan y me irritan y flaqueo y me fustro y …yo que sé cuantas cosas más!, pero también es cierto que el “enemigo” es noble y siempre está dispuesto a darme una oportunidad de acercamiento, y a veces cuando en momentos como el que cuento conseguimos batallar en el mismo bando me hacen sentirlos mios, muy mios y es entonces cuando soy la madre más feliz del mundo.