¿Qué hacer cuando tienes que dar a un hijo algo que te pide y que es más que razonable pero que al hacerlo a otro hijo “le perjudica”? N o voy a descubrir nada nuevo: para muchos niños los cambios, las novedades, son en muchas ocasiones si no arduos obstáculos, complicados inconvenientes, a los que enfrentarse, sobre todo para aquellos que necesitan sí o sí saber qué va a suceder, qué vamos a comer, cenar, a dónde vamos, va papá o vas tú -mamá- y con quién, a qué hora llegarás, y qué harán ellos durante tu ausencia, por enumerar unas cuantas preguntas que muchas personas de las qué me estáis leyendo reconoceréis y que otras ajenas a estas inercias pensarán que tenemos pequeños dictadores que nos someten sin piedad al tercer grado cada vez que preparamos una maleta, que salimos todos o salimos sin los niños, solos o solas, incluso cocinamos algo distinto o estamos previos a hacer alguna actividad que implique un cambio de rutina. ...