Vacaciones y leñadores.



Un grupo de leñadores estaba cortando árboles en un bosque, diariamente, sin parar. Cada jornada ellos se levantaba antes y se acostaban mas tarde y, sin embargo, cada vez cortaban menos árboles. Asumieron que su falta de eficacia se debía a que sin duda a medida que avanzaban en el interior del bosque los árboles por alguna razón desconocida adquirían una mayor dureza. Solo uno entre ellos cortaba más árboles que nadie, a pesar de que ni era el que se acostaba más tarde ni el que se levantaba más temprano. Además, para mayor sorpresa de todos, todos los días desaparecía durante media hora.
Entre sus compañeros circulaban todo tipo de teorías, desde que tenía suerte porque le tocaban los árboles más blandos, hasta que era más fuerte de lo que parecía. Al final uno de ellos, en lugar de seguir haciendo juicios, decidió hacerle una pregunta para averiguar en que invertía el tiempo en el que se ausentaba. La respuesta de tan evidente que era, había sido obviada:

"-Durante ese tiempo me dedico a afilar mi hacha".


Pues eso, me voy a afilar mi hacha.
Hasta la vuelta, un abrazo entrañable.

           (En algún rincón de nuestro mapa quedarán amapolas ?)



2 comentarios:

  1. Pues que la afile Usté bien y vuelva con fuerzas renovadas.
    A disfrutar, que para eso son las vacaciones.
    Un abrazo

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  2. ¡¡qué lo paseis muy bien¡¡
    un abrazo

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