Y ahí me tienes dándole el yogurt sentadito en mis rodillas o arrullándole al ritmo de una nana cuando me pide entre “balbuceos” y con tono de falsete: -Cántame “nananá” (refiriendose a la de “Buenas noches” o Lullaby de J. Brahms). Ahora alternamos la etapa de “yo solito” con “mamá yo soy tu bebé”, ahora que empezamos a distinguir fonéticamente jabón de jamón y perrito de pedito aunque no somos capaces de distinguir entre el huele y el duele con lo que se dan momentos divertidos: _ayyyyyy…. Maaaami me “huele” el pie! (también estamos pelín quejicosos) -Si cariño? Vaya por Dios! Trae a ver….snif…snif…. aghhhhh si que te huele si! A queso…..horriblemente! Y se rie…. A ratos me habla con “gagagás” y” guguús”, en otros momentos quiere que yo también sea un bebé y nos enzarzamos en diálogos con la “t” que parecen discusiones filosóficas (Nacho): -Tatatá…titi…tototó? (Yo):-To…(no) (Nacho): -Tíííí! (si) (Yo):-to..to… (Nacho):-¡Tíííí! ¡Tíííííííííí! (Yo):-tá tontito tú? (Nacho): -To... ¡Y vue...