Hay tantos procesos de adopción como niños adoptados y adopciones no conseguidas y cada uno cuenta con unos matices, con unas vivencias que tienen en común los sentimientos, la soledad, la impotencia, la desazón, el miedo. No es fácil tratar de explicar lo que lleva a una pareja a miles de kilómetros persiguiendo un sueño a cambiar las perspectivas, mudar los límites y formar parte como una ficha en un sistema oscuro y viciado donde el único comodín es el dinero. Qué es lo que les mueve a superar obstáculos y a poner en peligro la estabilidad personal, emocional y conyugal, a sellar viejas rencillas familiares y a descubrir resentimientos ocultos. No es fácil que alguien entienda que el deseo de ser padres puede más que la razón, que el miedo o la prudencia. Pero Daniela Fejerman consigue explicarlo, y lo hace contando una historia que trasciende más allá de la pantalla, que te hunde en la butaca a medida que ves cómo sus protagonistas : Natalia y Daniel interpretados por No...