Han pasado once años en un suspiro, que parece mucho y poco a la vez El momento intenso de la espera final, sentada en un sofá ante el despacho de la directora y los instantes que vivimos después… El encuentro con Nacho, un encuentro difícil, angustioso y conmovedor. Pudo ser el día más feliz de nuestra vida pero no lo fue. Aquel niño adormilado, casi paralizado… qué distinto al que vivimos horas después, tan despierto y pizpireto. Pasado aquel primer encuentro donde se habían pasado con el brebaje tranquilizador, para presentarnos a un niño tranquilo. Todo discurrió de otra manera. Hoy con la tranquilidad de saberlos sanos y cómo están progresando, todo se ve de otra manera, pero aunque toca el recuerdo de aquel día, tengo que admitir que son momentos difíciles en los te asaltan miedos, dudas, incertidumbre... no es para contarlo...tampoco para vivirlo. Fue un mes lleno de días intensos de muchas emociones y experiencias condensad...