Se me acabó la baja maternal, parece mentira pero ya han pasado más de cuatro meses desde que recogimos a nuestros hijos en Ust-kamenogorsk. El momento en que nuestras vidas cambiaron para siempre o ¿quizás fue mucho antes el día en que los conocimos? O el día en que supimos de su existencia? En mi vida y por distintos motivos ha habido muchos puntos de inflexión, y un puñado nutrido de “antes y después” que me han cambiado la vida y me han cambiado a mi.Todos estos cambios, en la mayoría de los casos fueron por circunstancias dolorosas y de todas ellas traté de salir reforzada aunque en muchas de ellas las heridas han dejado cicatrices que me recuerdan que la vida no siempre es bonita, que puede ser muy aviesa, pero que merece mucho la pena no pasársela lamiéndose las heridas, porque lo importante es hacer frente a todas las batallas, y que de lo único que uno debe arrepentirse es de lo que ha dejado de hacer por miedo a equivocarse o por cobardía; cuando comprendes que tienes derec...