Se están produciendo a bandonos de aspirantes a padres adoptivos a los que se les agotaron las fuerzas de tanto nadar contra corriente. Personas que se apean de su viaje interminable a ninguna parte, tras recorrer virtualmente países de todo el mundo, que dejan tras de si la posibilidad de ser padres, de amar y que les amen incondicionalmente. Un viaje que probablemente les tenía paralizados todos sus otros proyectos, que les condicionaba la vida en aras de una promesa, que lejos de darles felicidad les estaba amargando la vida. Y ahora esto... justo cuando creían estar tocando el cielo, sus expedientes ya estaban en el país, que tenían incluso asignada región de la que probablemente se conocían todos los datos: los orfanatos, el tiempo atmosférico, lugares donde ir, sitios donde comprar y por donde moverse... les quedaba nada...y les han cerrado las puertas en las narices. Siempre se ha dicho que la "pasta" de la que están hechos los padres adoptantes es de una pas...