Este verano de momento está transcurriendo con normalidad, llevar a los niños a la escuela de verano de la universidad ha sido todo un acierto, juegos, deportes, un nuevo entorno, nuevos compañeros nuevas formas de relacionarse… -Mira mamá esa es A.K. - Es del cole? -No de la universidad… ( me hace gracia que mi hija “vaya a la universidad” con 9 años) - Y esos son sus papás? - Si mamá..( se da cuenta del prqué se lo pregunto) -A.K. También fue adoptada…pero ya no. -¿Pero ya no? -No ya no, a ella la adoptaron pero ya tiene a su familia y va al colegio, ya no es adoptada. Esta conversación es recurrente cada vez que nos cruzamos a alguna niña o familia multiétnica, mi hija lo tiene muy claro: YA NO ES ADOPTADA, mi hija es una niña que tiene familia, va al cole y tienen una vida normal, Diana es sencillamente una niña ( no una niña adoptada) es UNA HIJA. Diana por las tardes viene conmigo a la tienda, le he comprado cuadernil...