Lo que reproduzco más abajo es de una página de facebook, dura, muy dura, pero que creo que puede servir para reflexionar. No estoy de acuerdo con todo lo que dice, con otras cosas no puedo dejar de estarlo aunque me rompe por dentro y me duele cómo lo dice, pero esta semana me han llamado dos madres para agradecerme el cuento y para contarme como les ha ayudado. La agradecida soy yo de que hayan confiado en el cuento que escribí para mi hijo, y me alegro muchísimo y de corazón que les haya servido de puente para hablar con sus hijos de su madre de nacimiento. Las dos madres que me han llamado tienen historias distintas, aunque las dos tienen niños que no verbalizaban ese tema que sus madres notaban que estaba ahí latente, doliente. Las dos han coincidido en una cosa: le vendas la burra / le cuentes la película como quieras ellos llegan antes o después a la misma conclusión, han sido abandonados, no fueron queridos y además se hacen muchas preguntas… A nosotras nos queda...