Temas importantes, temas difíciles.

Uno de los talleres más interesantes que ha organizado la asociación Afam de Granada fue sobre cómo comunicar y hablar de temas “difíciles” o importantes con nuestros hijos, cómo, cuando y porqué.
Lo impartió Brenda Padilla, periodista y autora del imprescindible blog “adopción por dentro”, también imparte cursos de comunicación para profesionales y debe de ser muy buena, porque enseguida se hizo con los que asistimos, captando nuestra atención desde el primer minuto y haciéndonos empatizar con ella inmediatamente.
Comunicadora excelente, de manera fácil y agradable nos mostró la importancia de hablar de todo con nuestros hijos adaptándonos en cada etapa de su crecimiento no sólo a sus demandas, sino que nos indicó la necesidad de abordar estos temas incluso antes de que nuestros hijos lleguen a preguntarnos. En ocasiones creemos que no quieren saber o que no les interesa saber y vamos posponiendo el hablarle de su historia, a veces porque nunca nos parece el momento y puede suceder que “ese momento” propicio nunca llegue o llegue demasiado tarde.
Los niños necesitan saber, necesitan conocer su historia por dura y difícil que esta sea, lo fundamental es primero asumirla nosotros para luego poder trasmitírsela a ellos con naturalidad y ofreciendo datos acordes con la edad de nuestros hijos.
Dividió Brenda el encabezamiento de su ponencia en tres grandes preguntas:

¿Por qué? ¿Cuándo? y ¿cómo?En el taller todos estábamos de acuerdo con que la historia de nuestros hijos les pertenece y deben conocerla. Lo importante es tener todos los datos que podamos, verificarlos en la medida de lo posible e ir trasmitiéndoselos de forma y manera que nunca se enteren por terceros de su pasado y desde luego nunca mentirles por fuerte que pudiera ser su historia. (Como padres nuestra misión es peliaguda).

Una de las enseñanzas más notables-para mí- de este taller ha sido “La importancia de separar los hechos de las personas” y “el convencerles concienzudamente de que ellos no son culpables de los actos de los demás”. Esto que, si bien existía en mi "disco duro", creo que no lo había analizado y "procesado" como paradigma .
Teniendo claro que la de la revelación es una tarea que sin duda tenemos que realizar lo mejor es empezar cuanto antes. Brenda dividió las etapas de crecimiento en etapas escolares:
Infantil/ primaria -y aquí hizo distinción entre las distintas edades- y secundaria /adolescencia.

Nos dio unas directrices de lo que en líneas generales demanda cada niño en cada etapa-excepciones aparte- y enseguida nos puso a trabajar.
Nos colocó por equipos y nos repartió unos folios con tres temas espinosos que según y cómo puede tocarnos abordar con nuestros hijos:
La política del hijo único, el robo de bebes y el racismo y la xenofobia.Se trata de temas candentes, temas que están en boca de todos y que pueden llegar a nuestros hijos, por noticias en la televisión,por comentarios de los niños de su entorno o colegio, por internet,etc.

¿Cómo y cuándo explicar estos temas, u otros de similar envergadura?Desde luego siempre con la verdad, pero no hay que abrumarles con esa verdad dura y pura desde pequeñitos, si se trata de comunicarles las circustancias de su vida anterior a la adopción, lo más indicado sería elaborar una historia -su historia- sin mentiras, sin adornos ni fantasías, con los datos que tenemos y ceñirnos a ella siempre.
De los tres temas difíciles que propuso Brenda a nuestro grupo le “toco” el tema de los niños robados”.Se trataba de abordar este tema que puede llegar a preocupar a nuestros hijos en las distintas etapas de su crecimiento. Se trata de darles las herramientas necesarias para poder enfrentarse a dudas o noticias como estas que, por ejemplo ahora están en todos los medios. No es difícil que nuestros hijos se planteen si ellos también pudieron ser robados a sus madres –a veces incluso pueden fantasear con esta idea menos dura que la de haber sido abandonados-.
Cuando los niños son muy pequeñitos lo mejor es simplificar, adecuar la información a su curiosidad.
Más adelante y conforme el entendimiento del niño sea mayor la historia podrá ser más elaborada.
Cuando van cumpliendo años, y van madurando un poco más (8-9 años) seria aconsejable explicar el proceso de adopción tal y cómo fue (adecuando los pormenores de su historia a la edad aún infantil de nuestros hijos) informándole de la trasparencia de su adopción y, por ejemplo explicándole la mediación del juez, ¿qué es un juez? Y porqué otorga validez y autenticidad a su adopción.
De aquí en adelante la labor será la de despejar sus dudas y afianzarle en la transparencia de su proceso.
Trabajamos ese tema, y los demás grupos trabajaron los suyos siempre con las mismas pautas: adecuar la historia a la edad de nuestros hijos y no esperar a que ellos nos pregunten o demanden información, porque a veces no lo hacen aunque en sus cabezas ronden los temas, sea estos cuales sean.
Además estas pautas son aplicables a sus historias personales, por duras o dolorosas que estas sean, no podemos dejar de comunicárselas pensando que así los protegemos porque podría ser todo lo contrario y acabar perdiendo su confianza en nosotros y haciéndoles más daño con nuestra actitud de silenciar su historia.
Hay que demostrarles que con nosotros pueden hablar de cualquier tema por complicado que este sea, ayudarles a digerir la información difícil y acompañarles con nuestra comprensión en sus emociones y enseñarles a que su historia es intima y privada y sólo debe compartirla con quien él considere.
Todo esto es aconsejable hacerlo antes de la adolescencia, así llegaran a esta etapa con las herramientas necesarias para poder enfrentarse a este tipo de noticias o a comentarios sobre haber sido adoptado, sus diferencias raciales o cualquier otra cosa que les pueda afectar, serán capaces de encararlo y de responder sin vacilaciones.
Brenda dio doce consejos que en su blog : http://adopcionpordentro.blogspot.com Se pueden encontrar más desglosados.
En síntesis serían estos:
Llegar antesAntes de que lo hagan los demás, antes de que se encuentran con estos temas en Internet o en la tele o sus compañeros, vecinos etc.
Investigar
Todo lo posible sobre el pasado de nuestros hijos y verificarlo antes de contárselo a nuestros hijos
Conocer nuestros sentimientosY trabajarlos para sentirnos lo más cómodos posible para hablar de ello con los niños.Iniciar las conversacionesMostrándoles nuestra actitud abierta para hablar de todoDecir siempre la verdadComenzar con una historia sencilla que puede crecer con ellosPreguntar y escucharIntentando saber en qué momento está el niño, que es lo que entiende y quiere saber.Aceptar sus sentimientosAcompañándoles en ellos sin negarlos,minimizarlos,etc.Transmitirles nuestros valoresComunicarles qué es lo que pensamos, como entendemos nosotros los temas, intentando no juzgar, y siempre separando los hechos de las personas.Tener pacienciaRepetir las veces necesarias para que lleguen a comprenderEquipar el niño para protegerseDe dos formas,la primera dándole herramientas para poder enfrentar situaciones y haciéndole comprender que la diferencia entre lo público y lo privado enseñándole también a proteger su intimidad.Trabajar de 8 a 12Es la etapa donde podemos ayudarle mejor a digerir y a entender la información más difícil, antes de que llegue la adolescencia debemos intentar que tenga clara su identidad integrando su pasado y sus diferencias( sobre todo en niños de otros países o razas).Pedir ayuda a un profesionalPara que nos ayude, NUNCA para que le comunique su historia por dura que esta hubiera podido ser.
Me resultó tan interesante que he querido compartir las cosas que allí se dijeron. Porque tal vez ayude a alguien, a algún padre o madre que en ocasiones no sepa qué hacer o cuando hacerlo, No sólo padres de hijos adoptados, porque los temas importantes o difíciles se dan en todoas las familias, la muerte, las drogas, el sexo, hablar de esos "esqueletos" que todas las familias tienen en sus armarios…

La maternidad es el reto más grande al que me he enfrentado, al que me enfrento cada día, y muchas veces me encuentro en callejones o en situaciones donde se me acaban las estrategias. Creo que por muy preparados que estemos, por mucho que leamos, es necesario buscar apoyos y compartir experiencias, a veces es la manera de darnos cuenta de que a otras personas que han pasado por lo mismo que nosotros se les han ocurrido esas estrategias que nos faltan o han encontrado los caminos y las salidas a esos callejones.Este taller fue una ocasión estupenda para esto, pero internet con sus foros y sus blogs nos brindan muchas posibilidades de comunicarnos de compartir información y poder ayudarnos entre nosotros.

1 comentario:

  1. Me hubiera gustado estar allí. Y trabajar el tema de la política del hijo único, poque no se explicarselo a mi hija, porque ni yo misma se qué pensar sobre este tema.
    Tenemos tantas tareas que se me amontonan y en ocasiones me desbordo. Gracias por compartir tu experiencia me viene muy bien.
    Sobre el primer temas que comentas mi hija con cuatro años me preguntó qué había hecho ella tan tan malo para que su madre le abandonara... fue muy doloroso. Por eso este tema siempre lo tengo presente.
    un abrazo

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