Gracias por el cariño




Gracias por el cariño, gracias por las palabras de apoyo y de consuelo, todas tan necesarias.
Las he recibido cada una como un abrazo sentido.
Normalmente cuando una persona enferma, su historia se convierte en la historia de su enfermedad, su dolor y sufrimiento, pero con  mi hermano no fue así, el supo  seguir siendo él y su circunstancia y su cáncer sólo eso, una circunstancia  que muy pocas veces dejaba que nadie sufriera.
Cuando mi hermano estaba regalándonos sus últimos días, cuando sentí que había traspasado ese punto sin retorno, era como si estuviéramos juntos, muy unidos en la  sala de espera  de su irremediable partida, hasta última hora siempre esperando la cancelación de su viaje, el retraso de su partida y apreciando cada minuto, cada uno de sus latidos, como un regalo. 
Los de después son momentos muy delicados donde el calor de un “lo siento” es más que importante… esencial.
He sentido mucho cariño, mucha cercanía aunque la distancia física fuera enorme.
Hay quienes no saben que decir en estos casos, qué no saben cómo acercarse, pero lo sienten profundamente y acompañan en silencio. El cariño se percibe cuando es espontaneo y sincero.
Aparte quedan los que de alguna manera tratan de sentirse cerca con preguntas improcedentes a los que la única forma que se me ocurre responder  es  que  la vida y aún más la muerte de un ser amado  no es compartible, ni explicable. No creo que se deba  intentar comprender a costa de más sufrimiento,  nada más allá de que hay enfermedades canallas que acaban con  vidas de seres necesarios y sea como fuere siempre provocan mucho dolor, aunque sea una muerte anunciada siempre la muerte acaba cogiéndote por sorpresa.
El  porqué pero aún menos todavía el cómo, si tuvieran explicación, si ya siquiera importara, pertenece al ámbito más privado.
Esta enfermedad -yo bien lo sé-, cuando se presenta canalla tiene un progreso que se acaba con la muerte …pero nunca entenderé porque se piensa y hasta se dice que “ha sido mejor así”. 
Sólo la vida es mejor, y la de mi hermano era preciosa.
Y  si... la vida sigue… pero sigue sin él.

Desde mi corazón por el sentimiento sincero y por el cariño...GRACIAS! 

5 comentarios:

  1. Gracias a ti, por hacernos formar parte de tu vida. Besos

    ResponderEliminar
  2. Gracias a tí. Un abrazo muy fuerte
    Itsaso

    ResponderEliminar
  3. Mercedes, te leo a diario. Y ahora, lloro contigo. Mi hermano, mi único hermano, murió en enero, de un accidente de coche. Puedo imaginar cómo te sientes ahora y sólo quiero que sepas que comparto, con toda mi tristeza, tu inmenso dolor.
    No hay palabras de consuelo, ni ahora, ni en mucho tiempo, pero tenemos que seguir luchando, por nuestros kazajos y por nosotras.
    Un abrazo muy fuerte
    Mercedes

    ResponderEliminar
  4. Mercedes, gracias a ti, por compartir tu vida con los que te leemos. Siento en el alma lo que te ha pasado, quizá mi hermana que lleva 15 meses fallecida y que murió de la misma forma después de años de lucha y que también nos dió una lección en su vida y en su muerte, se despidió de todos nosotros incluído su hijo sin soltar una lágrima (bastante había llorado ya)y tu hermano se encuentren el alguna parte.
    UN ABRAZO DE TODO CORAZON

    ResponderEliminar
  5. Mercedes un INMENSO ABRAZO LLENO DE CARIÑO.
    Manuela

    ResponderEliminar

Me encanta que me cuentes lo que piensas