Ir al contenido principal

Una leyenda kazaja para Nachete

Nuestra amiga y compañera Gloria, desde su blog kazajstanblues, -que para nosotros es el mejor trabajo recopilatorio de datos y guía imprescindible para conocer al país que nos dió a nuestros hijos-, nos ha hecho un regalo precioso. Gracias Gloria, por abrirnos puertas y allanar el camino, resolviendo con tu generosidad dudas y preocupaciones y gracias por este regalo, especial para mi guerrero, nuestro superviviente que a veces, por testarudo me recuerda a la inmutable montaña en las que se convirtió el batyr Zheke.

Entre las tribus nómadas que pastoreaban sus rebaños en las tierras de Kazajstán, dicen que hubo un guerrero batyr, tan grande y orgulloso que parecía una montaña. No tenía amigos ni necesitaba un ejército de valientes guerreros que le acompañasen y luchaba solo contra todos sus enemigos.Fue por eso que la gente le llamaba Zheke el batyr, el guerrero solitario.
Mientras vivió, defendió con fuerza a su pueblo y ningún enemigo se atrevió a conquistar las estepas de Kazajstán. Zheke el batyr tenía un arco tan alto como una montaña, que alcanzaba el cielo y su flechas, largas como un abedul, podían recorrer largas distancias y alcanzar a sus enemigos.Llegó el tiempo en que los enemigos atacaron al batyr Zheke como una nube de hormigas y comenzó una batalla, que se divisaba a lo lejos como una enorme luz sobre la estepa, desconocida hasta entonces.Pero las flechas no atravesaban la armadura del valiente Zheke, que rebotaban en su armadura de hierro matando a sus enemigos.Aún así , en una batalla sin precedentes, llegaban más enemigos que lanzaban nuevas flechas de acero.
Pero nadie asistía al batyr, que contínuaba luchando mientras la sangre fluía de sus heridas para vencer al enemigo. Ese era su carácter kazajo, él era un valiente batyr.
El día se convirtió en noche y la noche en día de nuevo y Zheke, el incansable guerrero, seguía enfrentando un ataque tras otro.Sabía que tras él dejaba pueblos indefensos de niños y ancianos nómadas. El guerrero Zheke disuadía a los enemigos sin dejarlos llegar a su tierra nativa.
Allí reunío sus últimas fuerzas y su furia y se abalanzó sobre su enemigo, tratando de inflitrarse en el centro de su ejército.Con la certeza de que ese sería su último intento, el batyr Zheke gritó "¡ No dejaré que nuestros enemigos lleguen a nuestra tierra, me convertiré para ellos en una montaña inexpugnable!. "Y así fue como el batyr cayó entre dos montañas que se unieron para convertirse en una fortaleza inexpugnable que durante siglos, ha impedido a los enemigos llegar a la estepa de Saryarka.Zheke el batyr desapareció entre aquellas montañas, conviertiéndose en una altiva y orgullosa colina en tierras kazajas.
Desde lejos, al mirar la montaña, aún puede verse su casco batyr, sus cejas pobladas, su gran barba, su pecho de hierro y sus poderosas piernas con botas de cuero.
Para Nachete, Diana y sus papás, Mercedes y Eduardo, que nacieron por segunda vez en la lejana Ust, con todo mi cariño.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Tu hijo y el mío cumplirá años mañana.

Esta noche antes de que tu hijo y el mío cumpla 9 años, -siete de ellos conmigo-, y desde la oscuridad de un recuerdo que ni él ni yo tenemos de ti, quiero reservarte un hueco en mi pensamiento. Cómo no hacerlo en este aniversario de su alumbramiento, en este día en que celebraremos  que vino al mundo, porque lo trajiste tú. Pariste un ser que sin conocerte te quiere, que sin saber apenas de ti se preocupa porque no le olvides, por tus pensamientos y por tus sentimientos y que sin entenderlo, perdona el que no pudieras cuidarlo.  Diste a luz a un ser lleno de luz, un ser especial como pocos que vive y hace vivir intensamente a quien comparte su vida, su espacio o su momento, que te hace mirar un mundo que ilumina con sus ojos y convierte en un sitio mejor y mágico, pero, ¿cómo unos ojos tan pequeñitos y oscuros pueden proyectar tanta luz? Te lo estoy contando y el corazón henchido de orgullo se me escapa por las manos que teclean. No puedo dejar de pensar que esos ojos provienen de t…

Ese duelo que no cesa. El duelo por el vuelo adolescente

En estas fechas hay emociones removidas y duelos que si no se han superado, regresan con una gran fuerza. Aparte de las situaciones de pérdida por muerte de seres queridos o por bancarrota emocional  (en las relaciones sentimentales) en la vida hay muchos momentos de duelo, de riguroso luto interno, que son difíciles de superar. Momentos de pérdida, de desmoronamiento interior que te borra de un plumazo la realidad que tu creías a pies juntillas que de pronto se desdibuja, se evapora, ya no existe y te das cuenta de que aquello que creías que era o que iba a ser, ya ni será nunca ni tal vez existiera, salvo en tu cabeza, aunque para ti fuera la mayor de las realidades y en tu mundo fuera tan real como el aire que respiras, que tampoco lo ves pero existe y sabes que es el que te hace posible vivir cada día. Y sufres, y te apenas, y te bloqueas emocionalmente, y lo peor es que muchas veces lo tienes que hacer en silencio porque a tu alrededor todo el mundo le resta importancia, lo mini…

Maternidad. Conciencia y romanticismo.

Hace nueve años tal día como hoy aterrizábamos en Ust-Kamenogorsk donde comenzaría una nueva etapa de nuestra vida, de la de todos los que formamos desde entonces nuestra unidad familiar. Bueno lo de unidad vino más tarde, incluso hubo ocasiones en que creí que no iba a llegar nunca, pero llegó, aún no sabemos si para quedarse pero trajo una evidencia clara: el amor no es suficiente para criar a un hijo. En los cuatro años que duró mi prematernidad me preparé a conciencia para las complicaciones que podríamos tener y no me refiero a las burocráticas, que también, me leí y seguí todos los blogs, foros, artículos, libros, revistas…incluso creé este, mi propio cuaderno de bitácora, en donde iba compartiendo pensamientos, reflexiones, y toda aquella información que me parecía de interés y que reflejaba mis miedos e ilusiones, mis dudas y un puñado de certezas erróneas que me acompañaron durante el proceso y mucho después.
He escrito y sigo compartiendo mucha información sobre adopción, y…