Tanto leer, estudiar y oír hablar de “los orígenes” y curiosamente estas han sido unas vacaciones de encuentros y reencuentros con personas, lugares y cosas de nuestros orígenes, los de Eduardo y míos. En mi caso particular, ya no queda nadie que pueda hablarme de mi infancia de la que ya se tan poco,cuando vuelvo a mis sitios de infancia, tengo escasos recuerdos confusos y borrosos y cuando los he contrastado con mis hermanos he acabado con la sensación de que cada uno había vivido una historia diferente simultáneamente, como si en una misma sala y a la vez, los tres y cada uno hubieramos visto una película diferente. No es extraño, me he dado cuenta que la realidad absoluta como tal no existe, sino que cada uno vemos y vivimos una realidad diferente según nuestro patrón de realidades y hasta nos inventamos recuerdos o los modificamos de manera inconsciente. El caso es que en compañía de nuestros hijos y s...