Carta de fin de un año

Es Navidad, para unos un incordio, unas fechas vacías de significado y que vacían sus bolsillos, para otros una oportunidad de negocio, pero para muchos, entre los que me encuentro, son días en que algo dentro se mueve y hace renacer el niño que llevas dentro. Me pongo blandita, saturnina, taciturna y “platihonda” pero algo se me enciende en el mismo momento en que enchufamos las luces de nuestro árbol o en el que paseando reparo en las cada vez más menguadas luces navideñas de  la ciudad en la que vivo.

Me gustan los escaparates decorados con esmero, los abrazos con los amigos que hace poco o mucho que no ves pero cuyos encuentros son más prolijos en estas fechas, adoro (sí, me pongo cursi) cualquier tipo de felicitación ya sea oral, visual, digital o por escrito  aunque las tarjetas  recibidas que decoran nuestro comedor cada vez son menos y más antiguas.

Pero no todos los sentimientos son blandos… Me dan envidia las ciudades que se engalanan sin reparos y los pueblitos de montaña en donde la nieve hace recluirse alrededor de una chimenea…a 23 grados encender la chimenea… como que no apetece mucho.Los que viajan a Londres ,Nueva York, o a la Cerdeña, las personas que tienen un pueblo o una ciudad donde su familia les espera con los brazos abiertos y la mesa puesta… en la mía hay ya tantos sitios vacíos que la mesa se nos ha quedado inmensa …
Pero aún así verdosa  de envidia y todo, disfruto al cumplir con las tradiciones: escuchar, cantar y hasta bailar villancicos, y las inocentes inocentadas que no pueden faltar porque es una tradición materna que se ha convertido en un homenaje a su herencia. La risa y el sentido del humor es el mejor antídoto para la nostalgia.

  La Navidad  cruza su ecuador, ya se preparan las campanas y se piensa en el cotillón...La noche de fin de año, cuando cuente las uvas que nos  han de traer la ilusión de un año mejor, pensaré en esas sillas vacías y esos huecos nuevos que hemos removido en nuestros corazones y pensaré en aquellos que no están, en los que nunca estuvieron aunque formen parte de nuestras vidas y en los que a pesar de no estar no dejan nunca de existir entre nosotros.


Cuando toquen las campanadas justo antes del abrazo que funde un año y funda uno nuevo mis duendes y fantasmas se harán burbujas y brindaré  por el nuevo año que me permita seguir abrazando con fuerza a mi puñadito de seres queridos y a esos amigos que nos brindan su calor y su casa y pediré nuevos sueños, a ser posible cumplidos para cada uno de vosotros.

 ¡ Feliz deseos cumplidos!

Presentación en Almería del cuento "¿Yo tengo dos mamás?"


El sábado día 27 hicimos la presentación de “¿Yo tengo dos mamás?”en la librería Bibabuk de Almería, un espacio acogedor donde sentimos el calor y la atención de todos los que vinisteis a acompañarnos. Contamos con la afectuosa presentación de María Martín Titos Coordinadora y coautora del libro “Mariposas en el corazón. La adopción desde dentro” que tengo el orgullo de haber escrito junto a ella y mis compañeras Pilar González, Inmaculara Morales y Loreto Castillo.
Exhibimos el cuento completo en digital que no está disponible en la red pues es un montaje exclusivamente creado para este evento pero queríamos que todos los asistentes  pudieran conocer el texto y dibujos que con tanto cariño hemos creado y que contaba con la voz de mi hijo Nacho impulsor de la historia.
Nos encantó compartir cómo y por qué había  surgido el cuento, las anécdotas que acompañan a su nacimiento y a su realización y cómo pasó de ser un sencillo papel con letras impresas que compartí con María José por si le servía de ayuda con sus hijos, -como me había servido a mí para restaurarle la armonía al mío-, al libro lleno de color en que se convirtió de su mano.
Una tarde emocionante. Gracias por acompañarnos.

La madre falsa

-Mamá hoy en el cole L.y L. me han dicho que tú eres mi madre falsa.

-¡Anda! ¿Y tú que has dicho?

Que estaban tontas, que lo que pasa es que como mi madre, la que me tuvo en su barriga, no me podía cuidar, me llevaron a un orfanato con otros niños que sus madres estaban también malas y entonces vinieron Eduardo y Mercedes para cuidarme y ser mis padres para siempre.

Su tono de voz era tranquilo, su mirada era hasta divertida. L. y L. son sus compañeras desde hace 5 años y como Nacho le preguntó a su maestra que si iba a ir a ver a su mamá a una librería  donde iba a contar un cuento que se llama ¿Yo tengo dos mamás? L. y L. -que no pierden comba-, escogieron ese calificativo tan poco amable para aclarar  a su manera aquello de las ” dos mamás”.

-Mamá tu eres muy de verdad... ¡y yo...! ¡o es que yo  soy de juguete...! yo soy tu hijo de verdad, de carne y hueso. (y se pellizca la barriga) L. es una mandona –me explica mi hijo- pero a veces me cae bien y  L. (la otra) siempre trata de molestarme porque a mí ella no me gusta. Yo a quien quiero (y desde hace años) es a M.

Y bueno… mientas mi hijo tenga las cosas tan claras y las cuente y nos las cuente con esa naturalidad, creo que podemos estar tranquilos.

Reviví nuestra historia volví a montarme en aquella montaña rusa...

Esa montaña rusa de la que tanto hablamos en adopción porque es lo que mejor define esas mariposas que revolotean por tus entrañas durante todo el proceso y más allá.En mi caso kazaja, pero sentí de nuevo esos vaivenes a ritmo de balalaika.
Asistimos al estreno en Granada de “La Adopción” y no sé que me ilusionaba más si verla con mis compañeras de “Mariposas en el corazón” (pese a que faltaba nuestra luchadora Inma  Morales, en tratamiento de quimioterapia) si conocer a Daniela Fejerman, de la que tenía noticias que también tenía ganas de conocernos a nosotras, o del encuentro que tendríamos después del pase con las personas que asistirían.
Conocer a Daniela Fejerman y como saludo fundirnos en un abrazo fue un momento tan espontáneo e intenso  como todo lo que sucedería después.
La  película es emocionante, pero para nada plañidera. Aunque las lágrimas corrían sin remedio por cada una de las cuatro “mariposas” (como me gusta llamarnos) que nos sentamos juntas para ver la película. Es desde  principio a fin una historia de suspense, de intriga, de superación. Una historia que relata fielmente como una pareja ha de superar los obstáculos que quienes hemos pasado por procesos de adopción tuvimos que enfrentar a 7000 kilómetros de casa habiendo dejado en suspenso nuestra vida, trabajo, familia, para conseguir el sueño largamente perseguido de convertirnos en padres. Daniela Fejerman dirige admirablemente una historia que conoce bien  y que sabe plasmar en un trabajo impecable y envolvente pese al frío de los escenarios y de las situaciones, tras su cámara cuenta una historia desde el profundo conocimiento, ya que adoptó en Ucrania. La película fue rodada en Lituania, ambos países encierran en sus entrañas una jungla de hielo, con alimañas que tratan de devorar los ahorros, la estabilidad personal y conyugal, y hasta las ilusiones de quien persigue el sueño de tener un hijo que proceda de esas latitudes.  Porque hasta que no abandonas el país no sabes cómo acabará tu aventura, cómo tampoco sabes cómo finalizará la de los protagonistas, como la de cualquier adopción  cuyo proceso es incierto hasta el final..
estreno 4Eché de menos tener en la butaca de al lado a mi compañero de viaje en nuestra aventura de ser padres que se había sentado con otros padres unas butacas más allá,  aunque no podía estar mejor escoltada. Tenía a mi vera de la izquierda a María (Martín Titos)  que de vez en cuando nos mirábamos con lágrimas en los ojos y sacudíamos la cabeza. Nada podíamos decirnos pues las dos estábamos reviviendo cosas–cómo cuando nos tocó revivirlas para relatarlas en el libro-, y todas nuestras entrañas se estaban removiendo.Y a la derecha tenía a Pilar (González) cuyo proceso fue largo y tortuoso en España y su adopción se realizó en China, pero ella, cuyo proceso no tuvo nada que ver con el que nos contaban desde la pantalla, estaba sufriendo también por la historia plasmada con tal realidad –aunque Daniela Fejerman  en su presentación  dijo que se trataba de una  ficción-, una historia representada por Nora Navas y Francesc Garrido con tal realismo y exenta de teatralidad que en un momento de la película me dijo con angustia “si después de todo lo pasado en mi espera yo me encuentro con algo así en mi proceso... ¡yo allí sucumbo!”.
maría mnano1Al término de la película bajamos las autoras de "Mariposas en el corazón.La adopción desde dentro" a  reunirnos con  la directora. Al encontrarme con ella me sentía muy afectada por su impresionante relato y su manera de contarlo y no pude por menos que decirle "¡no te has dejado nada…!“
Cuando nos reunimos en el hall de la sala para el coloquio, todas-incluso Daniela- pañuelo en mano, tuve la necesidad de contar que tras todo lo narrado  aún nosotros tuvimos que vivir la angustia a la que nos sometió el jefe de negociado de nuestra propia embajada en Astaná, al negarse a sellar nuestros visados, pues se empeño en que nosotros nos ”llevábamos” dos niños cuando nuestro proceso lo habíamos iniciado para un niño sólo, deduciendo que "nos llevábamos un 2 x 1" cuando todos nuestros papeles estaban en regla y nuestro Certificado de Idoneidad sellado y apostillado por el Ministerio de Justicia español en Madrid nos declaraba, tras una revisión y actualización del C.I., como padres idóneos de dos hermanos de los que un juez nos había declarado padres, aunque aquel personaje llegó a amenazar con impugnar el juicio. Pese a aquel individuo y sus intenciones de amargarnos aquellas navidades a 32 grados bajo cero, desde Madrid le debieron poner firmes y tras recibir una llamada nos dejó marchar con nuestros hijos a nosotros y a dos familias más que estaban retenidas también por él por diversas circunstancias.
pañueloAunque nuestro país de adopción no fue el de la película, y aunque en algunos casos no fueran idénticos los procesos (por ejemplo, nosotros no tuvimos que escoger niño, porque contábamos con una preasignación) muchas de las situaciones vividas se correspondían  fielmente con lo que la película narra, pues era idéntico el sentimiento de estar a expuestos a un sistema viciado, de tener nuestra vida y nuestras ilusiones pendientes de un hilo manejado por personas a las que lo que menos les importaba era nuestra felicidad futura y la de nuestros hijos, el sentirnos como un cajero automático sin fondo. El sentirnos mezquinos por desear que nuestros hijos fueran dos niños sanos.
Cada una expusimos nuestras propias experiencias y algunas personas de la sala también se animaron a comentar y coincidieron en señalar lo maravillosamente bien  que la película describía esa sensación de soledad que vivimos las parejas en el proceso de adopción.  Daniela, que también estaba emocionada, contagiada por el sentimiento común de la sala, nos explicó sus propias vivencias, aquellas que le motivaron a contar su historia, coincidiendo todos en que es esta una historia que no puede pasar desapercibida ya que no es sólo para quienes hayan adoptado o estén en proceso de adopción, sino que es una historia interesante más allá del mundo adoptivo porque reúne todos los ingredientes de una buena historia y una buena película. Tengo ganas de volverla a ver para poder disfrutar de todo lo que de buen cine ofrece esta película más allá de la historia que tanto me atrapó: Los diálogos, los actores, la ambientación, la luz, que es casi otro actor más...
La recomiendo -y mucho- más allá de las fronteras de la adopción.

"La Adopción". ¿Reviviré la nuestra?

-No abráis la puerta a nadie…
Nos dijeron al dejarnos solos en aquel pequeño –pero céntrico- apartamento de Ust Kamenogorsk
-¿Y si es la policía?- se me ocurrió preguntar.
.A ellos menos que a nadie…
No llevábamos ni tres cuartos de hora en aquel país y ya habíamos tenido que pagar 1600€ a aquellas tres personas en las que tendríamos que confiar para todo durante el mes siguiente.
500€al chofer ,500€ a la traductora,600€ por aquel espacio modesto  que sería nuestro hogar y refugio durante los 30 días que vivimos allí para conocer y visitar a los niños que nos habían asignado y que se convertirían en nuestro hijos para siempre.
Hubo momentos en que pasamos miedo, recuerdo un día –sólo un día- en que aprovechándonos de que estábamos en el centro, al terminar las visitas  en vez de regresar al apartamento nos quedamos, en una cafetería donde con la consumición te daban la clave para tener acceso a wifi. Sólo estuvimos una hora, eran sólo las siete y noche más que cerrada, el regreso por aquellas calles sin iluminación ninguna, sin aceras , sin asfalto, aquella entrada del edificio por aquel callejón siniestro… Nuestra ropa, nuestros zapatos eran tan diferentes…fuimos muy conscientes de que nos habíamos puesto en peligro. 
No lo volvimos a hacer y cada tarde desde las 6 de la tarde hasta las 9 del día siguiente permanecíamos en aquella casa nuestra casa. De la que no conocimos a ningún vecino, pese a ser un edificio de varias plantas nunca nos cruzamos con nadie, ni una sola persona.
Tengo una enorme expectación por ver mañana la película “La Adopción”, tengo ganas de asistir desde afuera a aquellos escenarios tan similares, a aquellas situaciones que ya he reconocido en los tráilers  de la película. Seguro que me identificaré con esa pareja que, como nosotros viajó miles de kilómetros a un país en busca de su sueño: ser padres.

Todos los que hemos perseguido de una u otra manera hemos superado obstáculos, enfrentado situaciones y pasado por aros difíciles de describir tanto como para escribir nuestra propia película o nuestro propio libro. Y pese a todo será nuestra historia única e irrepetible, por la que volveríamos a pasar si hiciera falta para llegar a nuestros hijos.

"La Adopción".Pase especial en Granada con "Mariposas en el corazón"

Hace unos días, Syldavia cinema distribuidora de cine se puso en contacto con Adopción punto de encuentro para que nuestra sección ADOPCINE se hiciera eco del estreno de la película “La Adopción”,  dirigida por Daniela Féjerman, que produce, entre otras productoras, Tornasol Film.

Su sección ADOPCINE dirigida por José Ignacio Díaz Carvajal, se hizo eco del estreno por ser una película que además de estar centrada en el tema adoptivo, está dirigida y su guión escrito por una madre adoptiva que ha sabido plasmar y narrar lo que vivió en su adopción en un país de Europa del este, ya que la historia de la que parte está basada en la  experiencia que vivió Daniela Fejerman durante los trámites de adopción que realizó en Ucrania.

Muchas de las familias que hayan pasado por un trance parecido van a verse reflejadas en las circunstancias vividas por los protagonistas y cualquiera que haya vivido un proceso de adopción verá reflejada esa montaña rusa de emociones tan distintiva de cada proceso adoptivo, independientemente del lugar o la duración del mismo.

Como quiera que coinciden en el tiempo el estreno de “La Adopción”, y la edición de “Mariposas en el corazón. La adopción desde dentro”, y ambas persiguen dar a conocer las dificultades que conlleva el camino de la adopción hacia la maternidad/paternidad, dejando claro que pese a lo duro que pueda resultar al final tiene su recompensa, Adopcionpuntodeencuentro propuso a la distribuidora Syldavia cinema, organizar un encuentro mesa redonda en Granada (ciudad donde no se había programado el estreno) con la directora del film Daniela Fejerman y las cinco autoras del libro: María Martín Titos, Inmaculada Morales, Pilar González, Mercedes Moya y Loreto Castillo ya que podría suscitarse un interesante y enriquecedor coloquio en el que todos los asistentes a la proyección pudieran participar.

Gracias a la buena disposición de la distribuidora, de la directora de la película al compromiso y trabajo de las autoras del libro y a la capacidad organizativa de María Martín Titos enseguida se buscó una fecha para poder organizar este pase tan especial y la única fecha posible ha resultado el próximo día 21 de noviembre, rápidamente se buscó una sala que permitiera un pase matinal con un precio de entrada reducido y se consiguió en los Cines Kinepolis de Granada (Parque Comercial Kinépolis, Boulevard Billy Wilder, s/n, 18197 Pulianas). La hora a las 11:30 de la mañana, para que después de tiempo a realizar un buen coloquio.


Pensando en todo, y para facilitar la asistencia del mayor número de personas posible, como muchos tenemos hijos pequeños y la película está clasificada para mayores de 12 años también se ha concertado un precio especial por niño de 5€ para toda esa mañana que abarcará desde las 11:00 a las 14:00 horas con el centro infantil ENTRE CUENTOS ( situado entre cinco y diez minutos-según tráfico-, del cine )

Os animamos a venir no sólo a los que viváis en Granada sino también en los pueblos y provincias adyacentes, ya que es una gran ocasión para conversar e intercambiar experiencias y puede ser una mañana realmente especial que compartamos todos.


Tenéis toda la información en el cartel que adjuntamos.




Firma de libros


El próximo viernes día 13 de noviembre 
en las librerías Picasso 
C/ San Marcelino de Champagnac,2 18002 GRANADA 
en Lual Picasso 
C/ Reyes Católicos, 10 04001 ALMERÍA





Olvidarte cada día

Hoy es un día de aniversario. Mi hermano me dijo una vez que cuando se fuera no estuviera siempre recordándole, que me conocía... que "lo dejara en paz" y no lo estuviera nombrando siempre...

Carlos, hermano, te sigo olvidando cada día, todos los días.

El libro ahora es vuestro


El pasado viernes se hizo la presentación de nuestro libro Mariposasen el corazón: la adopción desde dentro”. La sala estaba llena, llena de muchas caras que nos miraban con cariño, la sala estaba llena a rebosar de él, las personas que estaban allí fueron a apoyarnos y a mostrarnos su cariño y a respaldar nuestro trabajo, un proyecto que al fin se hacía realidad. Eso no pasa todos los días.

Todas estábamos nerviosas por la responsabilidad, queríamos que nos saliera bien ¡claro! pero es que además estaban allí las personas a las que más queríamos y que son protagonistas de nuestro libro y de nuestra vida. Sentirlos allí: sentir que todos estaban dentro de nuestro equipo, las familias, nuestros compañeros de vida, nuestros  hijos …Fue algo muy intenso.

Hablar sobre el libro, compartir de viva voz con todas las personas que se acercaron (o vinieron desde lejos para estar allí) lo que en el libro compartimos, fue algo de lo más especial, conocer en persona a personas que ya forman parte de nuestra vida y de nuestro libro, abrazar a amigos y amigos de los amigos resultó algo muy especial.
Entre nosotras había nervios, en la mesa donde estábamos sentadas había mucha emoción contenida pero también había mucha complicidad, mucha cercanía y emoción. El tema no era fácil, no es un libro fácil de escribir ni de describir. El libro está lleno de momentos emocionantes que hemos querido trasmitir y las cinco los hemos compartido.
Antes  de escribirlo cada una desconocía en profundidad la historia de las demás y después de este libro nos conocemos, nos admiramos y nos queremos. Somos un equipo, todas para una y una para todas y fue muy emocionante reunir en esa sala a todos nuestros hijos, a nuestras familias y darnos cuenta de que todos estábamos muy a gusto juntos. Tras los nervios hubo risas y confidencias. 
Fue un día emocionante que cuando acabó no había sensación de cansancio y si mucha alegría, serena alegría… nos despedimos como se despiden las familias, con la tranquilidad de que pronto nos volveríamos a ver.

Estoy orgullosa de mi nueva familia por adopción, porque ha sido el tema de la adopción quien me la aportado y como las historias de nuestro libro, somos cinco familias tan distintas entre ellas como para que quien nos vea puede hacerse una idea realista de lo que supone formar una familia por esta vía…
Y bueno... el libro ya no nos pertenece, ahora es de quien lo lea y espero que quien lo haga se sienta un poco también parte de esta familia, comprendido, identificado, respaldado… y sería fantástico que también motivado a compartir su experiencia para así conseguir entre todos una nueva percepción de la adopción donde quede claro que pese a todo, los padres y madres “No cambiamos un instante de lo vivido si eso supusiera no llegar hasta nuestros hijos”.
Y ha sido duro y el día a día a veces también lo es,  cada uno de nuestros pequeños grandes héroes es un reto para el que necesitamos estrategias, estrategias que se nos acaban y tenemos que buscar algunas nuevas. Nosotras hemos aportado las nuestras, ojalá sirvan de ayuda.

Yo quiero ser el bueno

Cada vez más en la televisión, en los medios de comunicación, en muchas series y en muchas películas señalan al hecho de ser adoptado como justificación o motivo para la malignidad de los personajes.

Mi hijo pequeño no es ajeno a esto y hace poco al hilo de la película "Los Vengadores" donde la maldad del villano Loki es justificada por su hermano diciendo “"es adoptado", me comentaba:

-Mamá porqué los adoptados siempre son los malos?¿Si “naces” adoptado vas a ser siempre el malo?

¿Cómo se lo explicamos para que lo entiendan?

En el colegio hay un niño algo mayor que es cojito, no sabemos  que le habrá sucedido pero de más pequeñito no lo era, de pequeño jugaba y saltaba mucho a la comba.
Ese niño se ha vuelto travieso y anda todo el día dando patadas a otros niños y niñas a los que hace daño.

-¿Crees que tiene "la culpa" de portarse así el haber saltado a la comba de pequeñito?

-No-me dice muy convencido.

-Claro, que no.¡No tiene nada que ver! Yo misma he saltado mucho a la comba y no ando  a patadas con la gente ¿verdad?

-¿Y crees que es por culpa de que es cojito por lo que le da patadas a todos?

-No, el año pasado “también” era cojito y no hacía eso…-me responde pensativo.

-Bien, pues  ya vesque su mal comportamiento de ahora no tiene que ver con que jugara a la comba ni con que sea cojito… seguro que es por otra causa.

-¿Mamá tú crees que será adoptado?

-¡…!

-No. El ser adoptado es una circunstancia como la de saltar a la comba, no tiene nada que ver con que luego la gente se porte mal.

-Vale, pues el próximo día les digo a mis amigos que yo quiero ser el bueno.



La vuelta al mundo en 2190 días

Hoy se cumple el aniversario del día más importante de nuestra vida: El nacimiento de nuestra familia.
Los recuerdos afloran con fuerza, las emociones, la intensidad de todas ellas, el miedo, aquel día junto con la ilusión,la más fuerte era el miedo, la tremenda responsabilidad de convertirte en madre, de convertirnos en padres de dos niños de los que nada sabíamos ni siquiera teníamos sus fotos, ni la edad, a ciencia cierta nada sabíamos de su pasado, de sus vivencias ni de cómo eran.

Desde entonces la vida ha sido distinta, el mundo ha cambiado mucho,  muchas de nuestras circunstancias, de nuestras realidades son distintas y todos hemos tenido que adaptarnos a  esos cambios, aprendiendo a fijarnos en el color del cristal por el que la vida  se mira  e incluso he aprendido a mirar el mundo a través de sus ojos, sus profundos ojos rasgados que son capaces de acelerar los latidos del mundo y parar los de mi corazón.
Hace seis años que estamos juntos y a veces, como hoy, parece que fue ayer cuando nos conocimos y otras que llevamos toda la vida juntos. 
Aquellas emociones y sentimientos que vivimos en el aniversario que hoy celebramos, permanecen vivas en el recuerdo y refuerzan lazos que han tenido que crearse partiendo de mucho más adelante que cero, fuertes lazos de unión que hemos tenido que aprender a crear como los marinos,  tejiendo afectos inventando mil maneras de afianzar vínculos, estando alerta a los golpes de viento, atando cabos, sujetando fuerte el timón cuando surgen  tempestades, incluso aprendiendo a relajarnos y a mirar el paisaje cuando las aguas están en calma.

Hace 6 años el barco de nuestra familia zarpó desde la ciudad que está más lejos del mar y seguimos navegando  e inventando día a día nuevas rutas.
Surcando la vida juntos para siempre.



El punto...y aparte.


A veces un empujoncito es suficiente para franquear un obstáculo.
A  veces una actitud  a lo mejor no es otra cosa que miedo  al ridículo, frustración o confusión o tal vez sólo retraimiento o ganas de llamar la atención  y no tomar en cuenta esa pose hacer cómo que no te das cuenta, “ignorarla”, provoca en un niño un cambio decisivo.




Exponer a tu hijo, a tu alumno al éxito mediante un pequeño empujoncito, tan leve que ni siquiera él pueda percibirlo, y se volcará en una tarea o una actividad a la que antes se negaba aún sabiendo que podría resultarle divertida. 
¿Qué habría sido distinto si la maestra de Vashti no hubiera tenido ese gesto?




Con calor y calentando motores


“La vida se me presenta como un quehacer ineludible; lo decisivo no es ni las cosas ni el yo, que son ingredientes parciales y abstractos de mi vida, sino lo que hago con ellas, el drama con personaje, argumento y escenario, que llamo mi vida”.
Julián Marías

Mis actores y sus argumentos

Se acaba el verano, nada tiene que ver con la estación, que por otro lado aquí, en esta ciudad que nos acoge apenas se distingue. En casa tratamos de mentalizarnos para el curso que asoma sus orejas amenazante en la hoja del calendario que mañana estrenamos.
Por esta razón hemos decidido ponernos las pilas, ir calentando motores, hacer un recordatorio de lo más básico del curso pasado… bueno, la verdad ha sido una decisión unilateral y poco secundada.
El plan es sencillo, de aquí a que comience el curso, cada mañana haremos un poquito de tarea y finalizada esta podremos disfrutar de playa y demás ofertas de ocio: tele, play statión, bici, jugar con los vecinos de la “urba”, etc… Algo que hasta ayer era gratuito y sin condiciones. 
Soy una optimista. Lo sé.

 La primera mañana de mi estratégico plan se desarrolla a duras penas, yo “en plan dura” y los niños cada uno con su pena en una tensión más que familiar… generacional. Hace poco leía sobre  la división tradicional de la vida en tres etapas: adolescencia, madurez y senectud, en esa división se dejaban a la infancia como si no tuviera importancia, ¡ya lo creo que la tiene!  y no solo para el infante sino para el resto de las generaciones que conviven con él  y cuyas vidas pone a prueba día tras día. De un tiempo a esta parte a poco que nos descuidemos de  la infancia parece depender el forjar el carácter de las generaciones y  no al revés. Esto que ahora reflexiono en voz alta, lo he descubierto hace bien poco. Lo difícil no es forjar una generación de –en mi caso- adolescente y párvulo, sino que estos dos individuos no acaben por forjarme a mí.
Y lo admito, desde que llegaron me están cambiando, son como las fuerzas de la naturaleza que van conformando y cambiando el paisaje de mi vida...dicho en plan bonito y filosófico, porque no es fácil que esto no suceda ya que no todos estamos preparados para resistir a sus, reconozcámoslas, mejores cualidades: la obstinación, la perseverancia y la tercera cualidad y no menos importante: su resistencia.

Las familias podrían definirse en un mundo ideal como grupos de personas que, aunque no piensen igual, participan más o menos  de la misma concepción del mundo, tienen conciencia de estar en la misma época y de compartir las mismas ventajas...
Para nada.Y ahí radica el problema. 
Que no, que al menos en casa somos un grupo de personas que no pensamos igual ni tenemos la misma concepción del mundo y las ventajas que compartimos, cuando se las hago notar a mis hijos les suena a ofertón de gran superficie...

Voy a tener que estudiar nuevas estrategias y hasta estrategias de mercado antes de que acabe sin remedio y para siempre convertida en una "drama mamá", porque en un alarde de intentar educar sin intransigencia, por mucho que les trate de vender las ventajas de hacer la tarea pronto para disfrutar de  ir a la playa y de tiempo libre, ellos han resuelto educarme a mí y convencerme de las ventajas de abandonar mis ideas peregrinas, hacerme desistir de mis pulsos matutinos y pasar directamente a disfrutar de las ventajas sin pasar por los inconvenientes que me acarrea tamaña contienda. ("Total para lo que queda de verano"...)
Su manera de pelar mis nervios son muchas y variadas y nunca debemos subestimar al contendiente…

El pequeño, en menos de cinco minutos y con sólo dar un vistazo a la hoja del cuaderno de ejercicios, ha decidido que lo que le pido es injusto y sobre humano ya que es del todo imposible que pueda completar  una serie  de números sumando de 25 en 25 porque no tiene tantos dedos… ¡y me muestra sus manos para acabar de convencerme!
Le miro fijamente y me doy cuenta de que habla en serio…(las neuronas están más atrofiadillas de lo que esperaba...)  le sugiero que pruebe a hacer la operación en una hoja aparte donde pone los números 625 y 650 aleatoriamente, -diría yo poniendme estupenda, "a huevo" que dirían otras voces más aguerridas-, según me cuenta para sumarlos… pero mi cara de perplejidad le ha debido de sonar a actitud disuasoria y acaba restándolos poniendo el menor por encima del mayor para acabar de minar mi fe en alguna sombra de razonamiento con lo que le sale una operación disparatada para cualquier propósito que no sea sacarme de quicio…lo miro de nuevo fijamente y se asombra  de mi asombro que se acerca más al estupor, ya que no encuentra nada extraño en lo que acaba de hacer. Le sugiero que lo repase antes de continuar con la serie y su expresión corporal y el sonido de la  libreta y el lápiz deslizándolos por los muebles de la habitación en dirección a su cuarto es como un misil justo al centro de mi paciencia. Sus comentarios en un intento más que acertado de desgastar mi entereza y mi moral están lejos de mostrar  una  predisposición al armisticio...

Suspiro en un intento de mantener intacto mi nivel de flotación.Y mientras lo veo alejarse en semejante actitud de pasiva provocación caigo en la cuenta de que quien no me ha interrumpido,  ni siquiera para protestar ni una sola vez, es mi hija adolescente… me asomo a su libreta y confirmo que tan sólo ha escrito el número de la pregunta que se supone tiene que  contestar de su cuaderno de verano aún por estrenar y esto le ha llevado más de tres cuartos de mañana.


A todo esto yo…. ¿había empezado a escribir un post sobre el verano que se acaba o sobre el curso que nos aguarda?

Reseña."Comprender con naturalidad y sin prejuicios el papel de la madre biológica". MONTSE VÁZQUEZ

2MAMÁS5Una de las cuestiones más delicadas a las que se enfrentan las familias adoptivas es la de la incorporación de la figura de la madre biológica a la vida de los niños. Y es también una de las que más polémica suscitan. ¿Cómo les hablamos de ella a nuestros hijos? ¿Debe ser alguien presente o más bien justo al contrario? Y antes aún de eso ¿Cómo la llamamos? ¿Esa señora que te llevó en la barriga? ¿Tu madre china-kazaja-vietnamita…? ¿Tu madre biológica?

Mercedes Moya conoce muy bien estas cuestiones porque ella misma tiene que compartir el espacio afectivo de sus hijos con esa desconocida que les dio la vida. Y seguramente, ya antes de tener a sus hijos, creía saber cuál sería su postura en este tema. Pero entonces, como pasa siempre, llegó la realidad: las preguntas, inesperadas por más que se esperasen, los dolores inconsolables, las heridas por curar de quienes buscaban desesperadamente respuestas a sus huecos, piezas que encajar en esos espacios vacíos de su historia. Y sobre todo, surgió una necesidad personal de incorporar y dar el espacio necesario a la persona que, sin pretenderlo, dio origen a su propia familia. Un paso imprescindible para poder ofrecer a los niños el soporte que van a necesitar para reconstruir su pasado sin miedo ni rencor: la única forma posible de mirar hacia el futuro, seguros y confiados.

Y de esa experiencia nació “¿Yo tengo dos mamás?”. Un cuento en el que, a través de la voz de un niño, pone nombre y da respuestas al origen primigenio de los niños adoptados. Con el nombre de madre de nacimiento Mercedes presenta a los niños la figura de la madre biológica y ofreciéndoles una forma de comprender con naturalidad y sin prejuicios su papel en su vida.

Ilustrado por María José Sánchez Megía este sencillo relato es una guía que permitirá a padres e hijos abordar este tema, dejando que las preguntas surjan naturalmente, a través de la identificación y ayudando a las familias a crear momentos de intimidad y calma en los que explorar, compartir y caminar juntos en la a veces, compleja construcción de la identidad de los niños adoptados.

Montse Vázquez. Periodista, Publicista. Escritora.Empresaria y madre por partida doble.

Tiene un blog sobre adopción enesteprecisoinstante.blogspot.com cuya lectura es necesaria por sus contenidos,  además de amena y emocionante. En la web www.tulibroamedida.com, crea libros a medida para contar historias personales, románticas,  emocionantes, tristes…pero siempre hermosas.

¡Gracias por estas palabras y por la gran acogida!



PARA MÁS INFORMACIÓN VISITA LA WEB: ¿Yo tengo dos mamás? 

Reseña.¿Yo tengo dos mamás? Una gran herramienta de ayuda.María Martín Titos

Cuando Mercedes Moya les regaló a mis hijos este maravilloso libro, no me imaginaba la gran herramienta y ayuda que estaba entrando en mi casa. A mi hijo pequeño, lo primero que le llamó la atención fueron las bonitas ilustraciones que acompañan a este cuento. A través de ellas comenzó una lectura que despertó en él unas cuestiones sobre su otra madre y sobre su propia existencia que nunca se había atrevido a expresar en voz alta.
 En el caso de mi hija mayor el impacto fue si cabe más profundo. Cuando llegó a la parte donde el niño del cuento dice que está enfadado con sus dos madres, una por no cuidarle y la otra por haber tardado mucho en ir a buscarle, ella me dijo: “¡mamá igual que yo! Yo me he enfadado muchas veces contigo porque tardasteis mucho en venir a buscarme”

Nosotros, como padres adoptivos, siempre hemos intentado hablar con mucha naturalidad sobre su familia biológica, pero no siempre ha sido fácil. La figura de la madre biológica siempre ha tenido un difícil encaje para toda madre adoptiva. En nuestra sociedad y más concretamente en nuestra forma de pensar tenemos muy asimilada la gran verdad universal de que  "madre no hay mas que una", y ahí es donde aparece el fantasma de la madre verdadera. Como pasa con muchas de esas verdades universalmente aceptadas, es que suelen ser las mayores mentiras de la historia, como de hecho pasa con esta. Mis hijos tienen dos madres, la madre que los parió y la madre que los crió. Bueno, que los está criando. Esto es algo que siempre intento inculcar a mis hijos, y que gracias a herramientas como este libro mis hijos van asimilando esta realidad en su historia de una manera sana y feliz.
Desde mi punto de vista, lo mejor de este libro es la sencillez con que, en tan pocas palabras, resume a la perfección todo lo que enclava las dos figuras más importantes en la vida de nuestros hijos, sus madres. Gracias a esto, y a lo bien ilustrado que está, cualquier niño puede leerlo y tomar la historia que encierra como suya.
Creo que me quedo muy corta expresando todo lo que este libro encierra. La mejor manera de descubrir lo que tiene dentro es leyéndolo y sintiendo cada hoja a través de los ojos de nuestros hijos. Gracias Mercedes Moya y María José Sánchez por hacer realidad este cuento tan maravilloso y extraordinario en todos los sentidos.

María Martín Titos María Martín Titos es Máster en mediación familiar es madre adoptiva de dos hermanos adoptados en la Siberia oriental y tiene un Blog llamado Adoptando en Rusia 




PARA MÁS INFORMACIÓN VISITA LA WEB: ¿Yo tengo dos mamás? 

Reseña "Yo NO tengo dos mamás". José María Ballarín.

"Veníamos hablando de que la adopción no es un problema; sino la solución.
Y todo se resume en si encontramos respuestas como las que Mercedes Moya encuentra para nuestros niños.
El niño le pregunta, en el fondo, ¿Mamá, yo soy distinto? Y tiene "agazapado" el miedo de ¿Distinto y peor?...
Ella, en su libro, le contesta despacio, con diferentes intervenciones....:
- Hijo, tú eres distinto y mejor..........................; "Tú tienes dos Mamás".
Luego, ella, de nuevo, despacio, abordará el tema de las dos mamás....Pero en primera instancia, no se ha sumado con su cara de preocupación o con su silencio, al MIEDO de su hijo. Y así, sigue contemplándolo:…  tú tenías una madre de nacimiento, hijo” (cuanto me hubiera gustado ser yo; pero no lo lamento) “una madre “que te trajo al mundo”.
¿Entonces, mami, soy como los demás mami?   “Sí, hijo, pero con dos mamás”
Aquí la autora, entra en la cabeza, en el corazón y en la víscera de su hijo…y sufre, imagina….lo pone en palabras y lo explica…y Mª José se lo dibuja. Mercedes lo ve y dice; ¡Eso es!  Ahora las dos están en lo mismo. Una es la caja de resonancia del miedo, la confusión, “la culpa” del niño. La otra escucha, hace de nuevo resonar la resonancia en su interior, pero no contesta: dibuja. La autora siente, al ver la imagen, que “el niño” ha sido comprendido.
Qué verdad es que el corazón es grande;  muy grande, y en él, caben dos madres mejor que: “una y un recuerdo fantasma”
fotorCreo que nací en un Orfanato. ¿Qué será eso?  ¿Un sitio para niños pobres?  ¿Un sitio para niños malos? ¿Para niños tontos? ¿Una cárcel para niños?.........
No, hijo:  “un sitio para cuidarte y buscarte una familia para ti”.
Mamá, mamá, entonces………….... ¿De qué barriga nací yo?
La madre está preparada. Ha imaginado esta angustia de su hijo, la ha sufrido, se ha debatido pensando en su ignorancia,  pues en su vida no hay nada parecido, nada que le oriente. Y dice:
“ De tu primera Mamá hijo, que te llevó en su barriga nueve meses”.
Mamá…¿Y porqué esa Mamá me abandonó?
Aquí la autora sufre, dividida entre la comprensión de esta angustia y el saber que ninguna mujer normal abandona a su hijo; no está segura; pero contesta:
“Hijo tu madre no te abandonó; es imposible abandonar a un niño como tú”  
“Debió ocurrirle algo que no sabemos”  “Como si papá tiene un accidente y no puede volver”  “Como cuando el abuelo se cayó por las escaleras”
¿Y porqué no volvió después de caerse?
madre hablando 1Hijo, no lo sé seguro; solo sé seguro que a ti, es imposible no quererte”.
“Hijo, te quiero hasta el infinito; y para siempre”
¿Cómo sabe esta madre lo que tiene este niño? ¿Cómo es capaz de poner palabras  allí donde el niño no las encuentra?
La respuesta es tan simple como compleja : “esta madre no está preocupada por ella misma; sino por su cría”.     
Abandonemos un momento a las madres y al hijo; quizás para volver a ellos más tarde.
En este momento, y en Adopción, casi todas las familias parecen estar sufriendo el “síndrome de La hoja de ruta”. Este síndrome connatural a las familias que consideran a la adopción como problema…les lleva a desear, creer, merecer, o solicitar “instrucciones” de alguna Instancia Superior.
¿Qué debemos hacer? ¿Cómo se resuelve este “problema?
hoja de rutaHoja de ruta: no la hay. Y si algún día la hay (porque las instancias políticas, administrativas, gubernamentales son capaces de cualquier tontería) NO SERVIRÁ PARA NADA. Y tras tan rotunda afirmación me explico:
Una hoja de ruta o su equivalente médico: (“el protocolo”) es algo creado a partir de experiencias directas, de sufrimientos o preocupaciones personales, de la contemplación de unos casos concretos, y el esfuerzo de ayudar a resolverlos.
De ahí,  un equipo de personas comprometidas en saber y aprender la verdad, saca unas conclusiones valiosísimas, que recoge y sistematiza. Pero todavía más valioso es el periplo, el camino, el aprendizaje que ha realizado este equipo. Y más aún el que a pesar de todo lo que sabe este equipo, contemplará cada caso nuevo, como distinto, como especial, como individual (individualizándolo); y estará bien atento a las circunstancias y particularidades diferentes que presente, para adecuar su protocolo al caso y no el caso a “su protocolo”.
Y bien:  ahora, imaginen que una psicóloga de servicios sociales, un psiquiatra infanto-juvenil o un padre adoptante voluntario, quieren aprovechar todo ese saber y ahorrarse el esfuerzo, el conocimiento el camino, el sufrimiento…: ¡UN DESASTRE!,
Y aún más desastre, cuando “estas personas”, que se sirven y apropian del conocimiento de otras… pretenden saberlo todo, tener respuesta para todo o, mimar, con una cálida sonrisa, el famoso: “esto ya no depende de mí”.

Hemos presenciado en este sentido (sin que ello quiera decir que sea la norma) cosas escalofriantes, casi esperpénticas. Por ejemplo a un funcionario de la Administración dando “clases” a un grupo de padres, con un Power Point que iba resiguiendo con un puntero lasser, mientras iba leyendo………………………. ¡Y el mismo no lo entendía!
Para acabar, de llorar o de mearse de risa, (según temperamentos),  las personas escuchantes, “oyentes cautivos”, (tan cautivos como cuando el 1004 te recita su propaganda antes de ofrecerte pulsar el uno o el dos)…..tenían en su regazo el mismo escrito impreso. Pero no lo leían porque les molestaba la parla del conferenciante”…..o bien, por atenderlo a él, y no desairarlo………………¡Atómico!
En el otro extremo de la banda hay unos 4 ó 6 grupos de profesionales, en España, muy bien preparados para el tema de adopción. Estos:
 -1º)  Han hecho los deberes y completado “una buena formación de partida” (se dice pronto);
-2º) Se han analizado para poder controlar que, sus deseos personales y sus emociones, no sean las que informen su tarea de ayuda;
y -3º)  Le han dedicado al mundo de la Adopción, en su complejidad, el tiempo y el esfuerzo que merece y necesita, para, de entrada, “comprenderlo bien”´. Estos profesionales son tan escasos como difíciles de encontrar; pero ahí están.

La conclusión de esta fusión entre nuestros problemas actuales y el libro de MERCEDES Y Mª JOSÉ, es doble:

EN PRIMER LUGAR: no hay hoja de ruta ni consejos ni soluciones ni propuestas, ni consignas, NI NADA.  Hay un esfuerzo personal que hacer en el cual se compromete parte de la propia vida y se renuncia a que “nos solucionen el problema”
Y, si me insisten mucho trataré en otro momento de orientar sobre cómo se hace; como se lo puede y se lo debe hacer uno mismo (no IKEA).
Les adelanto:
  1. Cierto que hay unas normas generales muy interesantes.
  2. ¿Cómo buscar y encontrar las particulares?
EN SEGUNDO LUGAR: si quieren encontrar su propia hoja de ruta: vean como lo han hecho Mercedes y Mª José, sin encomendarse a Dios ni al Diablo. Copien el esfuerzo.
Copien, en este orden: el espíritu, la ilusión, la valentía y el desenfado.

Para terminar: a partir de las escenas y recuerdos que, al niño que soy, le han hecho revivir  Mercedes y Mª José, con su libro….por primera vez en mi vida, estoy considerando la posibilidad de que sea una pena no tener dos Mamás.

“Et pour cause”:   tener dos mamás y sentirme por ello “distinto y distinguido”.

José María Ballarín Forcada. Médico. Especialista en Psiquiatría y Psicología Médica.  Psicoterapeuta Familiar. Especialista en Consejería  Adopción Tratamiento de Dificultades y Patologías en Pre y Postadopción. Padre adoptivo.
Gracias por estas palabras y por la gran acogida al cuento para ayudara a integrar a la madre biológica ¿Yo tengo dos mamás? 
 

Seguimientos 2015


¿A estas alturas alguien duda de que Kazajistán sea un país de ensueño? 


Mis hijos nacieron allí y me encantaría un día volver con ellos y recorrer sus maravillosos paisajes, sus ciudades y pueblos, con ellos vivir las ciudades y sus gentes y compartir in situ los recuerdos que atesoramos allí,  donde comenzó nuestra historia, la familiar, donde vivimos montones de instantes favoritos que componen el álbum de memorias que conforman nuestra biografía como sus padres, y poder recopilar tantas respuestas, que nos asaltan, encontrar rincones que desconocemos  para que Diana localizara los suyos, los buenos y los otros,- los de verdad, algunos de los cuales a veces adorna con fantasías- y que también son importantes porque forman parte de su historia y son la respuesta, circunstancia y requisito que motivaron el ser hijos míos y convertirse en  españoles además de Kazajos.
Kazajistán, maravilloso país lleno de contrastes al que profesamos una gran admiración y afinidad salvo en lo que se refiere a sus antojos e itinerantes voluntades en su enigmático protocolo a la hora de realizar los seguimientos.
Los seguimientos son las obligaciones administrativas que nos imponen desde ese país hasta la mayoría de edad de nuestros  hijos, también a conservar la doble nacionalidad y el derecho a que si su país entra en guerra pudiera –si lo creen necesario- movilizar a nuestros hijos y mandarlos al frente.

Entiéndaseme, no estoy contra que se realicen seguimientos post adoptivos, que por otra parte en según qué circunstancias son imprescindibles, pero no cómo están planteados ahora sino cómo una manera en un principio de detección y ayuda si hubiera problemas graves de adaptación familiar  y no como un examen de valoración familiar continua que se alargan hasta los18 años.

“Actualmente la condiciones para los seguimientos son muy poco conocidas por las familias solicitantes, y su práctica no es uniforme entre las diferentes Comunidades Autónomas del Estado en muchos de sus aspectos prácticos, y, desde luego, tampoco en cuanto a procedimientos, costes o rigurosidad en el tratamiento de la información de carácter personal que contienen los informes.” (MANIFIESTO PARA LA REGULACIÓN Y COORDINACIÓN DE LOSSEGUIMIENTOS POST-ADOPTIVOS.)


Sin entrar en valoraciones económicas -cambiantes según la comunidad en la que se habite-, los seguimientos deberían  ser otra cosa, no deberían ser intrusivos sino colaborativos, y pasados un tiempo en los que quedara patente que la familia está bien vinculada y sin problemas que subrayar, creo que bastaría con un certificado de la orientadora del colegio, y de su pediatra, y que en la tasa cambiante y modificable que cada año nos reclaman (a nosotros desde la Junta de Andalucía) entrara también la traducción pertinente.
Este año ya no nos obligan a que traduzcamos los informes en las agencias designadas por el consulado Kazajo ni que tengan un mínimo de 6 páginas, aunque como novedad Kazajistán es el único país que no admite las fotos de nuestros niños sonrientes en papel normal, han de ser en papel fotográfico, 3 grupos de 6 fotos. Luego cuando alguien visite el orfanato donde cuidaron de mis hijos (y de los que no puedo sino estar agradecida) verá a mis hijos morenitos felices y crecidos rodeados de cariño, en un gran mural que, como mi hija comentó "espero esté puesto a salvo de las miradas de los demás niños, porque “duele”".

Entiéndase bien , no estoy en contra que se realicen seguimientos post adoptivos, que por otra parte creo que en según qué circunstancias son imprescindibles,
Pero Según lo expresado por el Servicio Social Internacional que en su boletín número 46,
“.., este seguimiento, enfocado como control, no debería prolongarse demasiado tiempo. Una vez pasado el período inicial, el niño y sus padres adoptivos deberían encontrar su privacidad y tratarse como una familia, y no como una familia adoptiva. Es importante para el funcionamiento de su relación familiar. Es pues deseable aflojar la presión y no requerir informes durante años. Un promedio de dos o tres años sería razonable. …… Estos informes no deberían ser considerados como una obligación para los padres adoptivos sino más bien como una ayuda en caso de una situación de adaptación difícil del niño en su nuevo entorno.” MANIFIESTO_CORA_SEGUIMIENTOS.

Muchas son las preguntas que los padres adoptivos nos hacemos sobre la razón y el protocolo que se usa para realizar estos seguimientos, entre otras cosas  nos gustaría saber porqué estos servicios han de estar externalizados y por tanto ser de pago, cuando creemos que hay suficientes profesionales y muy capacitados, en la administración para realizarlos con cargo a nuestros impuestos.


Incognitas a parte, agradecemos a Julia, la trabajadora social de EULEN, empresa que se encarga de realizar los seguimientos para la mayoría de los países en Andalucía de adopción internacional, su tacto en la entrevista, y quedamos pendientes del año próximo en el que con la modificación de las leyes, esperamos que, si hay novedades, sean más cabales y más acordes y afines a las familias y a la situación por la que muchas de ellas están atravesando, que les impiden poder cumplir con el pago anual de la tasa a convenir, este año 153 €,  a los que hay que añadir el importe de la traducción jurada.

De “la señora que te tuvo en su barriga” a “tu madre de nacimiento”.

Antes de conocer a mis hijos y después de haber leído opiniones en los foros  y haber mantenido muchas conversaciones con madres aspirantes  como yo, decidí que “la señora que te tuvo en su barriga” era un término perfecto para nombrar a la mujer que trajo al mundo a mis hijos.  En una misma frase recordaba al niño que había nacido de otro vientre, y le otorgaba una frialdad y lejanía a una figura que sentía amenazadora.

Era un tema que me escocía. Cuando trataba de integrar a aquella mujer en mi futura historia leía definiciones  que me reforzaban en mi papel de madre: “Madre es la que ejerce”, “madre es la que cría”, “madre es la que se apunta y no la que se borra”, “ madre es la que pasa las noches y los días en desvelo”…y “madre no hay más que una y a ti… “ ¡Qué dimensión tan distinta toma ese refrán cuando lo pensamos en término de adopción! ¡Cuánto me duele y  cómo me chirría!

Ya teniendo a mis hijos conmigo, llegué a enfadarme mucho con “la señora que los tuvo en su barriga”, cuando tropezamos con los problemas y dificultades en el desarrollo y por ejemplo, cuando de noche, para dar a mi hija el último beso del día la tenía que desmomificar  porque  oscuros  recuerdos la obligan a esconderse entre las sábanas, cada noche…a aquella señora la culpaba sin remisión del dolor que mis hijos llevarían para siempre tatuado en su corazón.

Me enfadé mucho y creyéndome en posesión de la razón, lo hice en voz alta en este blog,  en uno de los que llamaba “escritos terapéuticos” y tuve la suerte de que “me oyera” Marga Muñiz Aguilar y que se decidiera a llamarme.  En aquella charla sobre “la señora que tuvo en la barriga” a mis hijos aprendí muchas cosas de ella, de mí y de mis hijos. 
Marga no nos conocía a ninguno, pero como madre adoptiva de dos niñas, y por su trayectoria como orientadora educativa, terapeuta y escritora experta en temas adoptivos supo abrirme los ojos y que mirara de otra manera a la madre biológica de mis hijos, a mis hijos y a mí, que tan errada y ciega podía llegar a estar.
Hablamos de las condiciones del país de origen de mis hijos y de las posibles circunstancias  de aquella familia y también de aquella mujer, que dio a luz a mis hijos, esos hijos que poseen sin duda sus rasgos, unos rasgos que adoro. No hacía falta conocer la historia completa, no hacía falta disculparla, sólo tratar de entender... y me di cuenta que tenía que integrarla en nuestra familia y en la vida de mis hijos para que mis hijos pudieran airear esa parte que yo, con todo mi ser -con mis palabras, mi aprendida frase protocolaria y mi lenguaje corporal-, exteriorizaba como alguien deplorable. Aunque a mis hijos tratara de ocultarles mi desaprobación,  seguramente no lo conseguía, nadie es tan buena actriz.

Tras reflexionar mucho  después de aquella conversación, llegue a la conclusión de que no podía dar a mis hijos ni siquiera inconscientemente el mensaje de desagrado sobre quien les dio la vida.
Ahí empezó mi metamorfosis.



Madre en asuntos de adopción había más de una, madres hay dos: la de nacimiento, la que tuvo a mis hijos en su vientre y le dio los rasgos, su genética  y mucho más…les dio la vida. Y yo, su madre adoptiva, quien comparte esa vida que hoy  viven a mi lado por múltiples circunstancias.  Soy feliz de que así sea pero no es la felicidad lo que les trajo a mi vida.

Plenamente convencida ya estaba preparada para lo que vendría inmediatamente después, al cabo de pocos meses y fue  ayudar a Nacho a asumir la noticia de que antes que yo tuvo otra madre, noticia que llegó sin previo aviso en una conversación infantil y que a mi hijo le produjo un gran impacto, fue cómo un cataclismo, removió sus cimientos, se cargó sus seguridades y hasta su manera de relacionarse con todo y con todos, tenía seis años y su mundo cambió de repente…otra vez.

Y sabía que no había nacido en mi barriga, y sabía que fuimos a buscarlo a un orfanato…pero enterarse de que “yo era su segunda madre” cómo le anunció su hermana de once años fue una noticia tan sorprendente para él que le costó mucho asimilarla.
Para ayudarle en ese proceso, para ayudarle a dar perspectiva a lo que estaba experimentando y que pudiera ver desde fuera lo que estaba viviendo de manera tan dolorosa, escribí el cuento “Yo tengo dos mamás”.

No me inventé nada, desde sus zapatos argumenté  el proceso  por el que estaba atravesando su turbación, sus reparos y sus dudas, para llegar a la única conclusión posible..."El corazón es muy grande y en él caben todas las personas a las que queremos". 
Cuando se lo entregué para que lo leyera… bueno, esa misma noche y en los días siguientes, pude observar cómo mi niño, el de siempre, había vuelto de los infiernos a los que le había llevado el enterarse de que antes que yo tuvo otra madre: su madre de nacimiento. 


 BOOKTRAILER:




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