Cumpleaños, ausencias y presencias.

Hoy ha sido el cumpleaños de mi hijo pequeño, le veo nervioso, excitado, fuera de sí por lo emocionante que es para él este día, creo que es el primero en el que es más consciente de lo que significa. Lleva meses levantando las hojas del calendario para mirar cuántos días le quedaban  para “hacerse mayor”, ha escogido el lugar para celebrarlo, a sus invitados y ha escrito las tarjetas, aunque luego se le haya olvidado repartir muchas de ellas. Y  a pesar del estirón que ha dado en este curso, por dentro y por fuera ¡sigue siendo tan pequeño! Y a pesar de lo pequeño…¡ me parece que ha crecido tan deprisa…!
Ah…las madres “somos así”, parece ser el sentimiento popular, queremos que salgan adelante y al mismo tiempo nos gustaría que siguieran siendo siempre “pequeños” y la verdad es que siempre para nosotras  lo van a ser…

Las madres… hoy la he tenido muy presente, a veces mis pensamientos me ponían de mal humor y de pronto como fumata que cambia de color el humo de mis pensamientos pasaba del gris oscuro al rosa y me producía sentimiento de dolor. Hoy ella tiene que estar sintiendo muchas cosas, hoy su reloj biológico, ese que me pone triste cada otoño por la muerte de mis seres amados, que me pone casi enferma en según qué fechas dolorosas cada año aunque esté ocupada o divertida en mil cosas, que  aunque mi vida fluya, siento como algo se estanca dentro de mí y me repasa automáticamente los recuerdos y me asaltan  de repente en forma de sueños o de fotogramas instantáneos asomando de improviso emociones de pérdida por las rendijas de mi memoria, haciéndome sentir muy huérfana,  sola,  muy vacía por dentro pese a estar ahora más habitada que nunca lo estuve en mi vida.
Por eso creo que algo a ella también la moverá por dentro, aunque le nuble la razón lo que sea que le impidiera el cuidar de mis hijos, pero en algún sitio, de alguna manera, si aún existe, hoy sus entrañas se removerán, como hacen las mías ahora pensando en ella, yo partida en dos, entre el sentimiento de dolor que presupongo y el dolor con el que su abandono tatúo los corazones de mis hijos, para siempre.


A veces quisiera tener ese sentimiento de simpatía y agradecimiento que otras madres más generosas de corazón dicen tener por las madres biológicas de sus hijos, pero el dolor de mi hija y sus oscuros  recuerdos, que la obligan a esconderse entre las sábanas cada noche, no me mueve el corazón a su favor. Modulo la voz y la suavizo cuando en casa hablamos de ella y la llamamos por su nombre y mucho más desde que Nacho tomó conciencia de que lo tuvo en su barriga porque era muy pequeño y no tiene recuerdos y trato de que en su corazón no albergue ni una sombra de rencor hacia ella, pero Diana (que llegó a nosotros con la edad que hoy cumple su hermano) tiene muchos rincones ensombrecidos que trata de mostrarle a su hermano como para justificar el querernos a nosotros. ¡Le ha costado tanto!, -ella que es todo amor sin condiciones-, sentir el rechazo del ser más amado. No será fácil superar ese sentimiento de abandono (y el miedo de ser de nuevo abandonada que tanto la condiciona) que a veces un destello de frialdad como un cuchillo afilado rasga su bondad y cuando su mente le trae una bocanada del pasado y regurguita en voz alta alguna escena o episodio y la cara dulce de mi niña se vuelve dolor y se torna dura y enseguida la veo mover incesante la cabeza como para alejar el recuerdo ensombrecido y ella misma como queriendo creerlo se repite:  ”estaba enferma y no podía cuidarnos”…

Yo he visto a mucha gente por propia supervivencia llegar a creerse sus ficciones ¿será mi hija una de ellas? ¿se acabarán diluyendo sus espectros? Al cielo le pido que sí, al menos lo suficiente como para salir adelante, poder ser feliz sin rincones y sin rencores.

Hoy en un día tan señalado y de una manera palpable ella ha estado muy presente, aunque hoy precisamente no haya tenido que nombrarla.
Nacho esta noche me ha preguntado :

-"¿Mamá donde estaba yo cuando nací?"

-En Kazajistán

-Pero...si me hablaban en kazajo yo no entendía nada...y por eso lloraba...(curiosas frases las de los niños con sus extraños giros construidas)

-Los niños pequeños no tienen que entender, para eso están las personas mayores y como lloran igual todos los niños del planeta, todo el mundo los entiende.

-Aaaaah...valeeeee! 

Y ha pasado a otra cosa.


Y yo  aliviada también, me he acordado de aquella ocurrencia de Gila y he dicho para mí (hijo mío cuando tu naciste tu mamá, -o sea yo-, no estaba en casa…)

Un verano lleno de emociones

El verano es largo y una buena ocasión para interactuar con nuestros hijos y "trabajar" en el campo que más tenemos que reforzarles: las emociones.
Buscando material para trabajar con mis hijos he encontrado esto que me parece fácil e interesante, así que lo comparto. Tal vez esta sea una manera de hacerlo si adecuamos las preguntas a la edad y desarrollo madurativo de nuestro hijo.

Se trata de ver la pelicula y que nuestr@ hij@ nos comente lo que le inspira la situación de Lambert y de su mamá.

Lambert el león cordero



Ficha para trabajar las emociones:


Trastorno por Déficit de Naturaleza

Este trastorno va unido a la falta de experiencias y tiene su principal manifestación en la manera en que nuestros hijos se manchan, déficit de enganchones,de piedras en los zapatos, de barro, hierba y resina en las manchas de la ropa de nuestros hijos deben de ponernos en alerta y reflexionar sobre si nuestros hijos padecen o no este déficit. Los parques y recintos privados no cuentan,  no se corresponden con la definición de “naturaleza”.
Mi hijo pequeño se ensucia mucho… no es que me importe más allá de cuando tengo que lavar tender , planchar y guardar que es lo que más me cuesta de todas las labores domésticas, siempre digo en broma y en voz alta : “no vamos tan guapos para el trajín de ropa que llevamos”… Y es verdad. Y es que mi hijo sabe jugar y disfruta como nadie aunque sólo haya cuatro piedras y un palo, o precisamente por eso porque hay cuatro piedras y un palo, porque no necesita más. Siempre es el más sudado,  el más churretoso, el más cochinote y el más feliz.
Se de buena tinta que las experiencias van vinculadas a las manchas, tengo la teoría de que las consolidan, (las experiencias y algunas manchas que no hay quien las saque) y hoy quiero meditar sobre  la necesidad de todo eso y de la naturaleza, de la verdadera naturaleza para experimentar y jugar. “En los ambientes controlados no hay verdadera experimentación” dice Richard Louv, periodista y autor de ocho libros sobre las conexiones entre la familia, la naturaleza y la comunidad. Uno de sus libros “El último niño en los bosques” ha provocado un diálogo internacional sobre la relación entre los niños y la naturaleza. El libro ha desembocado directamente en cambios en la programación de la educación ambiental, como en la creación de centros de naturaleza, de espacios de juegos desestructurados con ramas, rocas y suciedad, y en un interés creciente en los centros  preescolares de educación ambiental. 
También es fundador de los Niños y la Naturaleza en la red www.childrenandnature.org , y acuñó el término Trastorno por Déficit de Naturaleza, que se ha convertido en la frase de la definición de este tema tan importante.

«Hasta hace 30 años, los niños jugaban entre los árboles o en el campo. Los niños de hoy ya no pueden tener los pies llenos de barro, correr hasta horizontes lejanos, colgarse de un árbol o recrear mundos con lo que hay disponible en la naturaleza. En solo dos generaciones, la infancia ha perdido su legado más preciado: el juego que se inventó hace decenas de miles de años.En los ambientes controlados no hay verdadera experimentación. Aunque precisamente el riesgo es lo que los padres desean evitar, es lo que más nos enseña y estimula la creatividad cuando se trata de encontrar soluciones» Richard Louv

Yo tuve una infancia de veranos en el campo, de bicicletas y churropicoternas, de pandillas de vecinos o de primos, de jugar en el monte Balonsadero (Soria)  o en la Dehesa  con sus árboles centenarios y en la vega  de Granada con las  plantaciones de maíz bordeadas de acequias. Esos fueron mis mejores veranos, tengo el album de la biografía de mi vida llena de instantáneas trepando árboles, montando en burro, inspeccionando cuevas, comiendo piñones de las piñas que luego nos servían de torpedos, chapoteando en charcos,”cazando” ranas, lagartijas y saltamontes, de baños en el río, en la alberca y también en la piscina. La playa apenas la recuerdo, hoy viviendo tan cerca, para mi pensar en las vacaciones siempre es lo mismo:  añoranza de árboles, campo y agua dulce y si hay animales mejor que mejor!


Pero es que entonces tanto mis hermanos como mis primos y vecinos estábamos acostumbrados al campo y a mancharnos y lo hacíamos de forma integral, como ahora mi hijo Nacho que lo llevas diez minutos  a cualquier sitio y vuelve como de la guerra… 
Y este verano me propongo rescatar alguna de esas imágenes que me predisponen para el verano y dejar que mis hijos experimenten en algún ambiente poco controlado, morderme la lengua cuando los vea trepar a árboles o rocas (por mí los vestiría de buzos con escafandra y todo )y encomendarlos al ángel de la guarda que cómo el mío más que de la guarda era de la gloria a juzgar por los escasas señales que me dejaron en la piel y en las rodillas aquellos veranos salvajes de los  que tan buenos recuerdos conservo.
 ¡Feliz verano cargado de naturaleza!


Más sobre Richard Louv:





Notas escolares y resultados emocionales

maestrosMuchos niños han acabado el colegio y o bien ya las han recibido o están esperando las notas. Es un momento difícil porque  estas no van a reflejar los verdaderos esfuerzos de nuestros hijos, ni sus logros, ni sus esfuerzos, aún cuando las calificaciones sean excelentes en ningún caso reflejarán la realidad de lo conseguido. Cada evaluación, cada asignatura se valorará con unos números que nada tienen que ver con lo que nuestros hijos han trabajado con  sus aprendizajes, con las lecciones emocionales que hayan podido asimilar .    Los problemas no son por ser adoptados sino por haber sido abandonados o haber estado institucionalizados La adopción, hay que precisar que no es, generalmente,  lo que causa los problemas a los niños en el colegio sino en todo caso las dificultades vienen derivadas de lo que han vivido antes de ser adoptados o tal vez de la manera en cómo ellos viven la adopción. Por eso no todos los niños que han sido adoptados tienen problemas en la escuela, y si acusan problemas de aprendizaje es  debido a la falta de estímulos o a la deprivación que sufrieron anteriormente a haber sido adoptados. Por otro lado, los padres, debiéramos de tener muy claras las capacidades reales de nuestros hijos en el momento en el que se encuentran, tenemos que ser conscientes de lo que nuestros hijos se han esforzado o de las limitaciones emocionales que les han condicionado durante el curso: si han sufrido algún impacto emocional (en niños pequeños entender que significa por ejemplo, no haber estado en la barriga de mamá) evaluar por qué momento atraviesan en su relación con sus seres más próximos, si sienten seguridad emocional y afectiva, y si su autoestima, por lo general poco reforzada, atraviesa por algún momento especialmente delicado. Tenemos que ser conscientes de lo que nuestros hijos se han esforzado o de las limitaciones emocionales que les han condicionado durante el curso. Cada día, desde septiembre, y valorarlo. Nadie mejor que nosotros sabemos cuánto vale un pequeño avance, un síntoma de desarrollo madurativo, una buena disposiciónante los retos o el coraje con que enfrentan sus miedos y sus frustraciones cada día. Valoremos sus logros épicos y no nos quedemos con sus sistematizadas calificaciones. Los padres queremos que nuestros hijos lleguen a desarrollar todas las capacidades y nos gustaría que estas fueran acompasadas con su edad cronológica, pero en un gran número de casos esto no suele ser así, por lo que tenemos que ajustar nuestras expectativas a la capacidad que nuestro hijo ostente en este momento. Priorizar sus logros y valorarlos en su justa medida tal vez nos competa a nosotros y deberemos saber hacerlo por encima de sistemas educativos y de educadores. Pero no todos los padres asimilan unas bajas calificaciones de la misma forma y  ayudarles  existen manuales como Adoptar, integrar y educar es una guía de orientación para educadores y familias que trata de reflejar todo esto y ofrece las siguientes pautas y consejos.  

Los padres y el aprendizaje

padres1  Los educadores deberían percibir las emociones que el aprendizaje de los hijos despierta en los padres adoptantes. Para algunos de estos padres resulta difícil aceptar que su hijo tiene dificultades para aprender. Pueden llegar a sentirse responsables del problema y percibir que de alguna manera han fracasado. No han fracasado, y la escuela puede ayudarles a comprender esto. No es aconsejable que se dejen llevar por su angustia. Esta actitud puede transmitir al niño la idea de que están sufriendo por él. Los padres, en algunos casos, pueden mostrar un sentimiento de enfado hacia el niño porque interpretan sus dificultades como una crítica a su forma de crianza. El hecho que el niño necesite ayuda especial quizás les avergüence y pueden considerarlo como una desvalorización de su capacidad para ser padres. El niño puede percibir esta situación y sufrir, sentir que defrauda las expectativas depositadas en él, y actuar, en consecuencia, mostrando conductas violentas o de retraimiento. En ocasiones, los padres adoptivos pueden estar sobre involucrados en el desarrollo y en la educación de sus hijos. Los niños se sienten bien con ellos mismos cuando el medio les proporciona apoyo y seguridad. Si el entorno del niño se muestra  demasiado crítico, el niño se sentirá incapaz de realizar una tarea. En todos los casos, y más aún en estas situaciones, los educadores deben ayudar a los padres a aceptar a sus hijos y hacerles sentirse bien con ellos mismos a pesar de sus limitaciones. Los maestros pueden ayudar a los padres a:  (Aunque desgraciadamente en muchas ocasiones somos los padres los que intentamos que los maestros entiendan) Aceptar las limitaciones de sus hijos. Descubrir sus habilidades. Aceptar las aptitudes de sus hijos. Comprender que las habilidades de sus hijos pueden ser distintas de las de ellos. Valorar los éxitos en función de las capacidades y limitaciones de sus hijos. Apoyar y elogiar los éxitos, por pequeños que sean. Ayudar a sus hijos para que acepten sus dificultades y que se sientan orgullosos de sus logros y habilidades. Aceptar a sus hijos tal como son, entonces ellos se sentirán libres para ser ellos mismos. Así surgirán sus capacidades.  

Apego y aprendizaje van unidos

aprendizaje33  Es necesario valorar la cantidad y dificultad de los aprendizajes, teniendo en cuenta la situación particular de cada niño, y ser realistas con los objetivos y ritmos de aprendizaje, que deben ser acordes a la madurez de cada niño en particular. Algunos de los niños pueden reclamar más atención y protección que el resto de la clase. Hay que alabar sus  logros, por pequeños que puedan parecer, mostrándoles constantemente que se les valora, animarles para que sean más productivos. Los niños no suelen presentar avances académicos hasta que no se sienten suficientemente seguros y apoyados en el nuevo entorno, y hasta que no han sido capaces de comprender la nueva lengua y todo aquello que les rodea. Cuando los niños se sienten seguros se atreven  a explorar, a entrar en contacto con su ambiente y pueden aprender. En caso contrario, sus energías sólo se centran en la supervivencia.   El niño debe sentirse un individuo querido y deseado, así su actitud frente a lo desconocido será la de indagar y explorar lo que le rodea, sólo así podrá aprender. Algunos niños pueden presentar un nivel inicial más bajo en su desarrollo, como resultado de sus carencias emocionales y ello puede tener repercusiones en su desarrollo global, en su seguridad y en el aprendizaje.   Esta guía para padres y educadores, consta de diez capítulos en 87 páginas,  y hace el siguiente resumen de este capítulo : La falta de seguridad afectiva afecta a la capacidad de atención, de concentración y de memorización. La dificultad para aceptar normas y límites guarda estrecha relación con el proceso de vinculación. Lenguaje es comunicación, si los niños no han tenido posibilidades de interaccionar difícilmente hayan desarrollado conductas comunicativas. Familia y educadores han de actuar coordinadamente en la valoración de los logros y dificultades de los niños para facilitar el desarrollo de todas sus capacidades. Es necesario valorar la cantidad y dificultad de los aprendizajes que se proponen al niño según sus características particulares para establecer los objetivos y ritmos de aprendizaje acordes a su madurez. ( Autores Lila Parrondo, Ana García, Mónica Orozco, María José Vidaurrázaga)  Adoptar, integrar y educar es una guía de orientación para educadores y familias del Instituto Madrileño de la Familia y el Menor publicada en el año 2007 por la Consejería de Asuntos Sociales. Muchos profesores empiezan a demostrar  sensibilidad con el tema del duro aprendizaje  de nuestros niños, pero para muchos padres este curso que termina les habrá parecido cada tutoría, cada nota en la agenda, como estrellarse con un muro infranqueable. Algunos de nuestros hijos repetirán maestr@s el curso que viene, otros estrenaran colegio y/o maestr@ ¿No sería una buena idea que  estas vacaciones los profesores se tomaran un tiempo para repasar este tipo de guías tan útiles y que contienen una información tan necesaria?

Aprender para ayudar y jugar para aprender.

Esta semana estoy leyendo mucho sobre el desarrollo  de habilidades en niños desde pequeños a no tanto, y quisiera este verano imponerme unas pautas para trabajar con mis hijos su desarrollo reforzando aquellos aspectos en los que noto que nos falta un empujoncillo.
En estos últimos meses he aprendido mucho de el porqué de algunas actitudes que podían llegar a desesperarme y al entenderles un poco mejor he podido calmar muchas de mis angustias y con la tranquilidad de la mano llegan juntas ella y la paciencia, las dos a echar un capote que siempre son bienvenidas y no siempre bien halladas.
De la mano  de Charo Blanco aprendí que los niños  que no han podido explorar su entorno desde la seguridad ni la confianza en un adulto sufren trastornos en la función ejecutiva, que para que nos entendamos  es la que modula nuestras emociones y nos ayuda a saber controlarnos y a pensar antes de actuar, las instrucciones que seguimos para nuestra conducta diaria, mediante ese lenguaje interno un niño aprende a regularse y a saber lo que puede y no puede hacer.
Sobre regularse va el experimento  cuyo vídeo  va a continuación y que resume muy bien de qué va el conseguir controlarse más allá de la presencia vigilante de un adulto. Una prueba difícil de superar.
Dejando a Nacho aparte (6 años), mi hija mayor, con once años, en muchos aspectos no superaría ese test y está aprendiendo a interiorizar las consecuencias de los actos mediante un sencillo ejercicio : tenemos una tabla con diez actos y sus diez consecuencias inmediatas: por ejemplo: "Si escondo los deberes.... en el fin de semana hago doble tarea".
Estamos buscando la manera para que quede más bonita para ponerla en la pared de su cuarto y como las dos somos muy perfeccionistas en esto del diseño y los borrones como que no quedan muy bonitos, hemos tenido que repetirla unas cuantas veces (una cada día) y aunque Diana ya casi se la sabe de memoria aún no hemos encontrado el diseño perfecto :-). El caso es que muchas de las cosas que antes hacíamos "sin darnos cuenta" y sin acordarnos de las consecuencias, ahora hemos dejado de hacerlas porque Diana se acuerda de lo que pone ese cuadrito que estamos haciendo para su cuarto.




Hace tiempo contaba en otro post que  mi hija me pedía que por favor la enseñara a pensar,  yo entonces no tenía ni idea de que lo decía literalmente y que se estaba refiriendo a esto: a su voz interior, a la función ejecutiva. Hemos hecho muchos progresos pero aún hay muchas cosas que no terminan de organizarse: normas que tanto ella como su hermano son incapaces de interiorizar y comportamientos de esos que  te recuerdan porqué dignificaron al Santo Job y lo lejos que estás tú de parecerte.
Nacho vino más pequeño, pero al mismo tiempo estuvo institucionalizado desde más temprana edad con lo que tenemos también que ejercitar muchas cosas que van a ayudar a que acabe de brillar todo el potencial de madera noble que estaba enterrado en esa capa de serrín y corcho que trajo en su mochila.

Para quien tenga niños más pequeños o con necesidad de incidir en según que aspectos de su desarrollo creo que  podrían ser de utilidad estos ejercicios que Beatriz G. Luna, Orientadora y Mediadora Familiar Especialista en Neuropsicología y Educación da en  el blog del Instituto Familia y Adopción.

¿Y si jugamos para aprender mejor? Habilidades visuales y perceptivas y habilidades auditivas

Vídeo de menos de medio minuto sobre un sencillo ejercicio para desarrollar las habilidades perceptivas



¿Y si jugamos para aprender mejor? Habilidades táctiles y habilidades motrices

Vídeo de menos de medio minuto sobre un sencillo ejercicio para desarrollar las habilidades táctiles.



¿Y si jugamos para aprender mejor? Desarrollo lateral y de habilidades superiores de pensamiento

Este vídeo es para aprender a discernir la derecha de la izquierda, yo a veces no lo tengo muy claro...
¿Nunca os han dicho eso de "esa no....  "la otra" derecha"...?



El niño vago no existe


Las estadísticas son demoledoras: uno de cada cinco estudiantes no comprende lo que lee y falla en todas las materias. Un grave problema que hay que detectar a tiempo porque puede conducir al abandono de los estudios.

No es nada nuevo, un niño va a la escuela y le enseñan a leer, reconoce las letras, se las aprende de memoria e incluso es capaz de leer las palabras y las frases correctamente pero no se entera de lo que está leyendo… solo emite sonidos que no tienen en realidad ningún contenido para él. Con los problemas de matemáticas es aún peor porque es incapaz de descifrar qué es lo que le están pidiendo y “La lectura es un proceso de interpretación, no solo de recepción, y para que pueda desarrollarse posteriormente una lectura adecuada en las edades tempranas, son necesarios algunos requisitos: percepción, atención, representación, comparación con el conocimiento previo, procesamiento de la información, memoria, vocabulario, estructuración, entre otros". (Jara Acín, psicóloga infantil)

¿Y qué sucede cuando la función ejecutiva del niño está dañada?

Pues que es un puzzle difícil de completar. Los problemas de atención tengan la etimología que tengan tienen consecuencias en las aulas. Suelen generar dificultades de aprendizaje (lectura expresiva, comprensión lectora, escritura y cálculo) y, a largo plazo, fracaso escolar.

Según el doctor José Ramón Valdizán, jefe de servicio de Neurofisiología de la Clínica del hospital Miguel Servet de Zaragoza ”No existe el niño vago” “Hay que eliminar de nuestro vocabulario la palabra “vago”. Y no existe el niño vago, porque para serlo hay que tener un concepto del trabajo, una organización, un cerebro maduro…” 

Así que cuando un niño dice que no quiere ir al colegio tenemos que prestar mucha atención a lo que sucede. Detrás puede haber problemas específicos de aprendizaje, trastornos del neurodesarrollo, deficiencias visuales o auditivas, malos hábitos de estudio, alteraciones emocionales o incluso apatía y desinterés por las materias que se imparten. Todas estas causas inciden en su rendimiento y no puede seguir el ritmo escolar normal. 

En un mundo ideal la solución sería una enseñanza más participativa. La solución para evitar a la larga el fracaso escolar es ofrecer a los niños una enseñanza que les interese. En este sentido, la psicóloga Jara Acín coincide con que “habría que crear grupos y clases activas. El esfuerzo de los tutores iría encaminado a estar atentos a las particularidades y aptitudes de cada alumno y reforzar aquello que se le da bien". Pero la realidad a veces es muy diferente. Incluso hay algunos maestros que atienden a aquellos con más aptitudes y a los demás los dejan arrinconados. El alumno lo interioriza y se va encerrando en sí mismo. Al final actúa como se espera que lo haga. Y pasa igual con los que tienen fama de traviesos, es la profecía de obligado cumplimiento. Y sucede si no se detecta y no se corrige (al educador) a tiempo.

Hay que estar más que atento. A veces basta con darte cuenta de que algo está pasando y puede ser tan sencillo como que tu hijo no entienda lo que lee y se encuentre frustrado y avergonzado (el caso de mi hijo al principio de este curso en 1º de primaria) o a lo peor puede ser algo más complejo.
Una dificultad de aprendizaje o algo más serio no se puede diagnosticar solo por un síntoma sino que hay que hacer una buena historia clínica desde los primeros años y debe de intervenir un equipo de profesionales para tratar a cada niño de forma particular y adecuada. 

Fuera de la escuela

Capítulo aparte son las actividades extraescolares. 
Hay que exponer a nuestros hijos al éxito, si tenemos que completar su horario con actividades, llevarles a aquellas cosas en las que el niño se divierta y destaque, ya son suficientes horas de inglés, matemáticas o lo que quiera que sea en lo que el niño fracase, pero aún sería mejor que esas horas las dedicaran simplemente a jugar,  porque para que un niño aprenda debe jugar mucho, porque el niño que juega aprende mejor. en nuestro sistema lleno de deberes y de actividades no se le acaba de dar al juego y al esparcimiento la importancia que tiene.

Y ahora una pregunta de las de"para nota"... ¿Tu hijo sabe jugar?

Son frecuentes los comentarios de madres de niños que han sido adoptados que se preocupan porque sus hijos no juegan , o juegan solos o si juegan tienen que estar acompañados por ellas.
Pues una vez más nos corresponde a los padres desarrollar esta habilidad social de la que muchos de nuestros hijos parecen estar exentos.
Hay niños que para sus juegos requieren nuestra atención completa, si no no juegan , pero esto no debe llevarnos a engaño: que el niño no quiera separarse de nosotros no es que esté apegado a nosotros de una forma sana y con un vínculo afectivo sólido, sino que tiene tanto miedo a ser de nuevo abandonado que no quiere perdernos de vista, es decir no se siente seguro y puede que esta sea la razón que le impide explorar su entorno (aprender), jugar con otros niños o hacerlo sólo sin miedo. En ocasiones confundimos “jugar solos” con “estar solos”, el juego individual es necesario pero no tiene porqué significar que el niño esté sólo en su habitación y se sienta "apartado".

Un libro que puede resultar de gran ayuda  :

"Juegos que unen. Cómo solucionar los problemas de comportamiento de los niños mediante el juego, la risa y la conexión"  de la Editorial Medici.

Reseña:

Juegos que unen te ayudará a solucionar los problemas de disciplina con niños desde el nacimiento hasta los doce años, sin utilizar castigos ni recompensas. 
El libro ahonda bajo la superficie de los conflictos típicos abordando las emociones subyacentes que pueden conducir al comportamiento difícil.
Este divertido y revolucionario enfoque para padres os mostrará cómo: Conseguir la cooperación evitando al mismo tiempo las luchas de poder. Reducir la rivalidad entre hermanos y el comportamiento agresivo. Solucionar los problemas con los deberes e irse a la cama. Ayudar a tus hijos a superar sus miedos. Fortalecer la conexión con tus hijos. Llenar tu casa de risas y alegrías.



Trastornos de los Procesamientos Sensoriales

¿Cómo percibe el mundo alguien con algún trastorno de los procesamientos sensoriales? Cómo podríamos, aprender o atender si nosotros percibiéramos el mundo de esta forma?





Tal vez has notado algo en el comportamiento de tu hijo que no acabas de ver como normal, estás preocupada y te gustaría saber a qué es debido.

Lee despacio esta tabla orientativa y si encuentras coincidencias no te alarmes, muchos niños, adoptados o no, padecen algún tipo de problema sensorial. Infórmate y acude a un especialista y si tu hijo es adoptado procura que sea un experto o un grupo multidisciplinar experto en post-adopción porque hay una alta incidencia de Trastornos de los Procesamientos Sensoriales en niños adoptados, traídos de instituciónes en otros países y continentes, bebes prematuros, con traumas de nacimiento, hospitalizaciones prolongadas, o exposición a metales pesados.


Las reacciones que pueden resultar inapropiadas y que pueden ser  signos comunes de problemas de procesamiento sensorial pueden ser:

Muestra poca o mucha sensibilidad al tacto, a los sonidos, a los estímulos visuales, a los movimientos, olores o sabores.

Sensibilidad al volumen y la frecuencia de los sonidos

Distracción/molestia por el ruido del ambiente

Se siente sobrecargado  por los estímulos visuales

Parpadea, frunce el ceño, o se refriega los ojos frecuentemente

Pobre coordinación ojo – mano

Problemas para enfocarse y de atención

Se mueve constantemente o evita movimientos y cambios posturales

Se le antoja o evita sabores u olores particulares

Evita alimentos que a los demás generalmente les gusta

Problemas motrices orales y de la alimentación

Mucha sensibilidad oral

Puede babear excesivamente o tener debilidad muscular para succiónar.

Demuestra poca o mucha tolerancia al dolor

Molestia por un toque suave y/o inesperado

Fastidio por las telas de la ropa.

Molestia por estar sucio o desordenado

Resistencia excesiva a las actividades de higiene o mantenimiento personal

Conciencia/reconocimiento pobre del cuerpo

Problemas psicomotricidad gruesa y fina

Puede tener retardos en el habla y el lenguaje

Retardos en el desarrollo, el aprendizaje, y dificultades organizacionales


Incomodidad de estar en grupos

Pueden diferenciarse por el tipo de sensibilidad:

Hipersensibilidad / mucha sensilbilidad

Hiposensibilidad / poca sensibilidad

Reactividad Mixta / a veces mucha sensibilidad, a veces muy poca sensibilidad






Sobre el desarrollo sensorial:

 Este es un artículo publicado por Natalia Zamora (Terapeuta Ocupacional) en la revista "Vivir Granada" (suplemento mensual del periódico Ideal) sobre las dificultades sensoriales en niños adoptados.

"En este artículo intentaremos explicar algunos de los problemas que se dan en niños en los que existe una carencia de estímulos, y por tanto en los que no se han desarrollado todas sus capacidades. Dichos problemas a veces pasan desapercibidos y son identificados simplemente como un mal comportamiento y se cree que con el paso del tiempo mejorará.

Éstos son en su mayoría adoptados que han estado en medios hostiles, como orfanatos, y se conocen como niños deprivados sensorialmente.

Los primeros años de vida.
Para entender el origen de estos comportamientos debemos hacer referencia a los primeros años de vida que son de gran importancia pues constituyen la base del desarrollo psicomotor del niño para ir dando lugar a un adecuado aprendizaje, comportamiento, autoestima, autocontrol, confianza en sí mismo, concentración, habilidad para organizar…

Un niño puede alcanzar estos productos finales si previamente ha sido estimulado a través de los 5 sentidos que normalmente conocemos (visual, auditivo, olfato, gusto y tacto), pero los más influyentes en el desarrollo son el sistema táctil (relacionado con lo emocional y la motricidad), el propiocepceptivo (el sentido de la posición del cuerpo en el espacio) y el vestibular (el sentido del movimiento).

Dichos sistemas sensoriales se estimulan intraútero y posteriormente mediante la relación padres-hijo-entorno. Así en los primeros años la dependencia del niño es total, de forma que la labor de los padres no será tan solo proporcionarle “alimento y abrigo” sino que habrá de ser el medio por el cual el niño comience una comunicación entre él y el ambiente que le rodea. Los padres serán el puente entre el niño y emociones desconocidas. Un beso, palabras, caricias… el agua, el sol, el frio, la música, los ruidos de la calle, las texturas de la ropa….todo son nuevas experiencias que construyen los cimientos del desarrollo del niño, y nosotros habremos de ser quienes le ayudemos para que éste sea completo y saludable. Partiendo de este hecho debemos tener en cuenta que en ocasiones los niños adoptados han pasado periodos largos en lugares monótonos y poco estimulantes. Por lo que debemos prestar especial atención al paso del centro de acogida a casa:

Llegada al nuevo hogar.
La mayor dificultad para estos niños es el momento de pasar del centro de acogida, un entorno pobre sensorialmente, a su nuevo y futuro hogar donde va a recibir todo tipo de estímulos visuales, auditivos, táctiles, de movimiento, gustativos… que resultan desconocidos y abrumadores para su sistema nervioso central (SNC) inmaduro. De forma que el SNC en algunos casos no es capaz de recibir, organizar y responder ante tanta información adecuadamente. Además existe una relación proporcional entre el tiempo que permanece el niño en un lugar poco estimulante y las dificultades que presentará posteriormente. Sin olvidar que cada niño es único e incomparable, y que dos niños ante una misma situación pueden responder de forma diferente.

Reacciones del niño deprivado sensorialmente
Podemos observar varios tipos de reacciones comportamentales, por un lado pueden mostrarse con conductas hiperactivas, irritables, impulsivos, agresivos, etc (por ejemplo, está en constante movimiento, no tolera cambios en la rutina, no soporta que lo toquen/acaricien o tener en contacto con su piel determinadas texturas, se frustra fácilmente, lleva a cabo conductas autoestimulantes como balanceos, llora con facilidad, es temeroso, tiene bajo tono muscular…) o pueden responder de manera totalmente pasiva, indiferente como si no percibieran nada de lo que ocurre a su alrededor, debido a que el cerebro no tiene suficientes conexiones neuronales para procesar tal cantidad de información con lo cual se satura y bloquea sin poder reaccionar.

También podrán manifestar problemas de aprendizaje académico, coordinación motora, lecto-escritura, etc.
¿Cómo podemos ayudar a nuestro hijo?En primer lugar debemos de tener presente que el cerebro de estos niños es inestable y eso los hace frágiles emocionalmente.
Muchos estímulos de ruido, movimiento, personas, cambios de rutina, cambios de tiempo, etc. les afectarán mucho más que a otros niños y pueden llevarles a perder fácilmente el control.
Los padres con ayuda de un profesional formado en Integración Sensorial aprenderán a leer a su hijo cuando éste comience a desorganizarse, lo apartarán de situaciones estresantes para su SNC y le ofrecerán la calma que necesita para ir creciendo. Los niños que han vivido en entornos empobrecidos sensorialmente se benefician de manera significativa de la Terapia de Integración Sensorial que se basa en la plasticidad cerebral y establece una relación entre el funcionamiento neurológico y el comportamiento."

Natalia Zamora Rodríguez
Directora Terapeuta Ocupacional
Clínica de Desarrollo Infantil del Sur(Granada)

4º Encuentro de familias adoptivas de Andalucía.

Este domingo  en Motril tuvo lugar el 4º encuentro entre padres adoptivos de Andalucía de niños en su mayor parte procedentes de Kazajistán aunque también hubo niños que procedían de Rusia.
La primera vez que se se hizo este encuentro fue en el año 2007 apenas había tres niños  y un montón de adultos, parejas y monoparentales que aspirábamos a ser padres por adopción, allí y entonces empezó la amistad y el cariño de un montón de hasta entonces  desconocidos con una meta común -la adopción-  y que teníamos los ojos puestos en  ese también desconocido  y lejano país: Kazajistán.
Algunos de los que nos encontramos entonces, en aquel encuentro, dos años después coincidimos en tiempo y lugar a 7500 kilómetros y nuestros hijos hoy se tratan como hermanos ya que procedían del mismo centro.
En cada encuentro que se ha realizado hemos visto crecer a los niños y en este último en el que los niños ya son más mayorcitos hemos podido además, dedicarnos a charlar y a compartir entre los padres  mientras ellos jugaban felices, y así reforzar lazos y crear algunos nuevos.
En el encuentro del 2011 nos reunimos una veintena de padres con sus hijos y en esta de ayer 53 adultos y 36 niños pudimos compartir una jornada de charlas, risas y juegos en un ambiente cargado de emotividad ya que en los sucesivos encuentros hemos visto cómo nuestros hijos van progresando, hemos compartido sus peripecias, logros, contrariedades y obstáculos con los que nuestros hijos se encuentran (casi siempre en la escuela). Intercambiar estrategias, exponer algunas de nuestras dudas más comunes en el proceso postadoptivo  y recordar nuestra aventura en aquel país del que podríamos escribir un libro con tantos capítulos como niños había…
El momento más emocionante sin duda fue cuando por fin pudimos reunir a todos los niños en una misma y larguísima mesa para comer, esas caritas de rasgos tan diferentes, todos tan expresivos, todos tan divertidos sabiéndose los reyes y promotores de semejante reunión y los padres y madres alrededor tan orgullosos de esos hijos que tantos esfuerzos han costado tener y ahora sacar adelante.
Otro de esos momentos  fue el del brindis, por nuestros hijos, por el país de procedencia y por los aspirantes a padres adoptivos de los que se encontraban con nosotros una pareja joven, simpática y llena de ilusión, cuyo expediente se encuentra en el país desde hace un año y a la que todos animamos y arropamos desde el recuerdo de cómo cada uno de los que estábamos allí habíamos soportado lo que ellos están ahora padeciendo. ¡Mucha suerte!
Y por los organizadores  Rafa y  Carmen, para agradecerles el hacer posible un encuentro tan emocionante y a la vez tan divertido. Porque con estos encuentros se intercambian recuerdos se refuerzan lazos entre niños y padres  y porque viendo disfrutar como locos a los niños jugando entre ellos además, nos proporcionan una inyección de energía y alegría para seguir adelante con este reto de ser padres y que tanto nos costó conseguir.



La red con otro sentido

Hay personas que  forman parte de tu vida de una manera especial, aunque ellos no lo saben, personas a las que llegas por esas casualidades que no existen o porque necesitas ayuda o respuestas o conocimiento y ellos lo tienen.
Vas buscando información, estrategias para alguna de las facetas de tu vida en las que no acabas de encajar  y te vas tropezando con esas personas y con su experiencia pero sobre todo por su forma de trasmitirla te ayudan (¡vaya si te ayudan!) A veces son sus libros, sus publicaciones, otras es lo que alguien cuenta que han dicho o publicado sobre tal cosa y otras, de pronto, una coincidencia de esas que tampoco existen y te cruzas con una de ellas en uno de esos infinitos pasillos de internet y te atreves -movida por la admiración y el agradecimiento- y la saludas sintiéndote como cuando tienes enfrente a tu autor favorito para que te firme su libro y te devuelve el saludo con calor y piensas –es maja- y un día andas tú por esos pasillos contando cosas, compartiendo un mensaje que crees que debe  llegar lejos y resulta que tu mensaje le llega de una manera especial porque ha llegado -por esas casualidades que no son-, en el momento exacto en que debía de ser. Y bueno... sonríes y sientes que el mundo es más cómodo y la gente, los seres humanos, estamos más cerca de lo que podemos pensar.
Gracias Pepa un abrazo.

Educar las emociones. La responsabilidad produce vertigo

En estos días en mi universo particular se han congregado diversos astros en una especie de constelación que hay quien denomina coincidencias y otros más “progresados” nombrarían como señales. En todo caso no sé si son antes mis preguntas o las respuestas que de manera casual me he ido encontrando que, aunque no me satisfacen al menos me ponen en la actitud de introspección.
Entre otras cosas me ha hecho reflexionar mucho la entrada de otra madre en su blog hablando con el corazón entreabierto, como parecemos hablar muchos en este medio, ya que es la sensación que me da el leer y que me lean, es como quien deja la puerta entornada y aunque la invitación a pasar no es explícita si está implícita en el mero hecho de escribir aquí “en abierto”.

Con lo que cuesta hacer un click, nos colamos de rondó y pasamos y paseamos por los patios interiores que nos muestran y admiramos "la ropa tendida", nos empapamos de sus conocimientos y hasta nos llevamos algún recuerdo: una frase, una foto un pensamiento que retomar.
La entrada de esa madre hablando de cómo su maternidad la ha hecho revisar su infancia decía así:
“Siempre había pensado que mi infancia había sido buena… Cuando llegó mi hija y me convertí en madre, mi infancia volvió a mi sin yo buscarlo y, sin más, dejó de ser una época dichosa… aparecieron sombras, rincones empolvados, silencios, los recuerdos crujían… Apareció ante mí una niña sombría, observadora y silenciosa... a la que siempre he llevado de la mano sin prestarle atención.
Y descubrí algo que me guía cada día en mi relación con mi hija: el amor no es suficiente para criar a un hijo.”

Esto dicho de una manera tan bonita ha provocado que esos idénticos sentimientos remonten una capa más arriba en mis sensaciones, emergiendo a la superficie e identificando emociones que no acababa de reconocer. Los mismos crujidos, la misma sensación de unos ojos escrutadores, de estar silenciosamente observada desde mi interior, la diferencia es que “mi niña” no calla, es esa crítica inconmovible que llevo dentro y que me exige y que me sigue criticona con mi misma voz y esos recuerdos desvencijados e incompletos retornan para acompañar mi nueva andadura de madre como piedras en mis zapatos.
También me ha removido el escuchar en una conferencia a los sabios contemporáneos sobre cómo educar las emociones infantiles, las preguntas que se me han quedado por hacer o mejor dicho las respuestas que nunca consigo encontrar, como si mis emociones y vivencias fueran ajenas a cualquier molde, nunca acabo de encontrar la regla perfecta que se adecue a mis inquietudes. Ningun informe, estudio o ensayo me sirve o me da pistas de por donde debo de continuar mi transito por este camino difícil de doble responsabilidad que asumí de golpe y de buena gana, al que me voy adentrando cada día más desorientada, con más obstáculos que trato de visualizar como retos, con mi propia mochila y mis piedras en los zapatos que me provocan la angustiosa sensación de estar andando en círculos y avanzando nada en un proyecto pedagógico nada edificante que más tiene de disciplinario que de didáctico, confeccionado con los rastrojos de la educación que nosotros recibimos y la paja de los libros que estudié durante los años de espera para “prepararme” -ilusa de mí-, para ser toda una madre estupenda.

Ayer con mis molestos guijarros y aturdida por esa espiral concéntrica que es la rutina de mi vida, me asomé de la mano de Eduard Punset, Rafael Bisquerra y Esther García Navarro a un abismo emocional que me produjo una enorme sensación de vértigo. 

Mientras buceaba entre oleadas de amena y fantástica oratoria, me di cuenta de lo lejos que me quedaba la orilla. mientras oía la conferencia sobre "educar las emociones" me di cuenta de la responsabilidad tan inmensa, del camino que tengo que ayudar a recorrer y que yo misma tengo que trasponer y de mi cojera emocional y esa sensación de impostora que a veces me asalta cuando trato de adiestrar los impulsos emocionales de mis hijos.  de mi cojera emocional y esa sensación de impostora que a veces me asalta cuando trato de adiestrar los impulsos emocionales de mis hijos. 

¿Cómo puedo yo educar las emociones de nadie si yo misma tengo las mías en estado primitivo?
¿Cómo inculcarles el sabio manejo de sus arrebatos cuando soy yo la primera que los tengo en estado silvestre?

Zhang Liufeng

Y ya refiriéndose a la responsabilidad de educar libres a nuestros hijos me sobreviene el desmayo…
El tomar conciencia de que mi tarea más ardua como madre va a ser intentar no transferirles a mis hijos mis muchas frustraciones.
El sólo hecho de este pensamiento me provoca tal cargo de responsabilidad que me pone al borde de un ataque de pánico y me provoca una sensación angustiosa de parálisis e impotencia precoz, precoz por sobrevenirme en su totalidad y por anticipado. Me parece una empresa colosal para la que me siento nada preparada.
Ahora, esta noche sentada al borde de la media noche con el alma y los pies desnudos me paraliza hasta el simple hecho de enfrentarme a mi lado personal más brutalmente sincero y enumerar en una lista  esas frustraciones que arrastro como cadenas que me inmovilizan y me impiden avanzar.



La edad no te hace más madura, te hace más mayor. Justo en esta época de mi vida en la que todo mi ser es pura transición física y mental me percibo como una serpiente que mudara la piel despojándome de la mujer que fui o más bien de la que creía ser.

Me miro al espejo y  al interior y de paso repaso mis intimas frustraciones mirando las mismas arrugas de mi madre y sus ojos (no en vano teníamos gestos parecidos) ya me parezco tanto que a veces le hago preguntas mirándome a sus ojos esperando sus respuestas ( si fuera verdad que la respuesta está dentro de nosotros mismos…)

Ning Lee


Parece mentira pero de nuevo ahora y a estas alturas me vuelvo a sentir perdida  por no tener a quien preguntarle sobre mis recuerdos y es que a veces me parece que custodio cáscaras de huevo vacías de aquella infancia que también chirría desde los rincones de una memoria flaca y huérfana de respuestas que me ayuden a configurar el puzzle de  mis emociones, buscar la manera de entender esa recién descubierta cojera sentimental que me acucia, para ponerle remedio y evitar pasar el testigo de mis fallas a mis hijos.

Encopresis."Me hago" donde no debo o no "me hago" ni cuando debo.

Trastornos de evacuación: encopresis.

A partir de cuatro años los niños deberían tener un control sobre sus esfinteres, esto es relativo porque cada niño tienen su tempo. Muchos niños siguen mojando la cama pasada esta edad (los supermercados tienen pañales para niños "mayores") y hay algunos niños que  se ensucian en  lugares y momentos poco adecuados o al revés que se niegan a ir al baño...

Los problemas de control de esfínteres son muy preocupantes para los padres y pueden ocasionar tensión familiar. Aprender a ir al baño en el momento oportuno no es cosa fácil pero en ocasiones no hacerlo responde a algún problema. 




La identificación y el tratamiento adecuado de un trastorno de evacuación del niño pueden ayudar a los padres a evitar desacuerdos constantes y a prevenir problemas emocionales o de conducta. 
Son muchos los factores que interactúan en la aparición de los trastornos de evacuación: el control de la orina y de los intestinos se ve afectado por el nivel de maduración del niño, su desarrollo, sus experiencias vitales, las costumbres culturales y/o la dinámica de las relaciones entre padres e hijos. 

Los trastornos de evacuación se denominan encopresis .

Existen dos tipos de encopresis. 
Cuando va asociada a estreñimiento se denomina encopresis retentiva y cuando no se asocia a estreñimiento se denomina encopresis no retentiva.

Encopresis retentiva 

Está asociada a estreñimiento. El estreñimiento con o sin encopresis es un problema muy frecuente en el niño. El 95% de los casos de estreñimiento son de origen idiopático y no existe un único mecanismo responsable del estreñimiento funcional, pueden influir varios factores como constitucionales y hereditarios, psicológicos, educacionales, dolor a la defecación y factores dietéticos. Las causas orgánicas de estreñimiento incluyen trastornos neurológicos, endocrinos y metabólicos.

Hay que tener en cuenta  por ejemplo que un niño muy ansioso o hiperactivo puede "no encontrar momento" para ir a defecar, provocándose una retención de heces que ponga en marcha todo el trastorno.

Encopresis no retentiva

Cursa sin estreñimiento. Las heces suelen ser de consistencia normal. Sobre las ropas hacen todo o parte de la deposición.
Podemos encontrarla:
- En niños deficientemente cuidados y atendidos en sus primeros años de vida, que no han sido educados en el control de los esfínteres.
- En niños escolares pudiéndose asociar a alteraciones en el aprendizaje.
- En niños con retraso mental moderado y grave, que pueden no alcanzar nunca el control de la defecación.
Los niños con formas agresivas de encopresis pueden ser  retentivo o no, éstos pueden utilizan de forma intencionada las deposiciones como instrumento hostil dirigido a cuidadores, padres o educadores, se asocia a conducta oposicionista y desafiante.


El control de esfínteres en niños está relacionado con la maduración nerviosa, por lo que su alcance va a variar en cada niño. Como edad orientativa, a los cuatro años por norma general debería existir ese control (de día y de noche)






Para Más información:

http://psicopatocognitiva.files.wordpress.com/2012/02/actualizacion-en-encopresis.pdf


http://www.estimulosadecuados.com.ar/enc.htm

http://www.planetamama.com.ar/nota/encopresis-en-los-ni%C3%B1os?page=0,1

http://es.familydoctor.org/familydoctor/es/kids/toileting/stool-soiling-and-constipation-in-children.html

Raro no, Asperger.


Información, comprensión, integración (Vparte)

Conocer los síndromes, o trastornos que afectan a muchos niños y adultos puede hacer que les comprendamos y ayudemos a integrarlos mejor. Y si les ponemos estos vídeos a nuestros hijos ellos también los integrarán y comprenderán.

Las personas con síndrome de Asperger no tienen ningún tipo de problema físico ni verbal que los identifique a primera vista.




Hugo no es un maleducado, tampoco es raro, es asperger, sabe tanto de su tema favorito (los dinosaurios) que a veces resulta pedante.

Mi amigo Hugo es diferente…
Mi amigo Hugo es un poco como yo y un poco diferente…
Mi amigo Hugo es Asperger.

Su discapacidad no es evidente, sólo se manifiesta a nivel de comportamientos sociales inadecuados.
Se relacionan mejor con adultos que con los niños de su misma edad. 
Hablan mucho. Se interesan poco por lo que dicen los otros. Cambian de tema cuando está confuso.
Tienen un tema que les fascina y averiguan todo sobre él. Suelen hablar de los temas que son de su interés sin darse cuenta si el otro se aburre.
Repiten compulsivamente ciertas acciones o pensamientos. Eso les da seguridad.
Les gusta la rutina. No toleras bien los cambios imprevistos.
Tienen rituales elaborados que deben ser cumplidos. Por ejemplo, alinear los juguetes antes de irse a la cama.
No disfrutan normalmente del contacto social y les cuesta salir de casa.
Tienen problemas al jugar con otros niños.Prefieren jugar solos.

No entienden los niveles apropiados de expresión emocional según las diferentes personas y situaciones: pueden besar a un desconocido o ponerse a saltar en una iglesia. No saben como actuar en una situación. A veces su conducta es inapropiada y puede parecer desafiante pero carecen de malicia y son sinceros aunque poseen un sentido del humor peculiar.
El problema de los que sufren este trastorno es que "no saben cómo interactuar con los demás". Por este motivo, en contra de su voluntad, la "soledad" suele acompañar a estas personas.



La siguiente información te va a sorprender:


Personas  que padecen de Síndrome de Asperger: Isaac Newton, Albert Einstein,Steven Spielberg y Bill Gates,Timothy Burton


¿Quieres saber la diferencia entre Asperger y Autismo?




Más información: